Viktor Orbán pierde las elecciones en Hungría ante su discípulo Péter Magyar

Como señalábamos hace dos años, la oposición que hoy ha derrotado a Orbán no venía de la socialdemocracia, ni de la derecha liberal, sino de las propias filas de su partido, Fidesz.

Por Angelo Nero | 13/04/2026

Escribíamos hace dos años en este medio que Hungría no es un país para rojos, y las elecciones de este pasado domingo 12 de abril lo han confirmado: la izquierda no estará presente en la próxima legislatura en el parlamento magiar. La Coalición Democrática (DK), fundada en 2010 como una facción dentro del Partido Socialista (MSZP), liderada por el que fue primer ministro húngaro entre 2004 y 2009, Ferenc Gyurcsány, y por su esposa Klára Dobrev, vicepresidenta del Parlamento Europeo entre 2019 y 2022, ha perdido los 16 escaños que había conseguido en 2022 dentro de la heterogénea coalición Unidos por Hungría.

Aunque los grandes titulares de la jornada apuntan en otra dirección, en la abultada derrota del primer ministro Viktor Orbán, después de 16 años al frente del gobierno húngaro. La formación política que lo ha sustentado en el poder, Fidesz-Unión Cívica Húngara, calificada como ultranacionalista, populista de derechas o ultraconservadora, y en ocasiones señalada como pro-rusa o trumpista, o incluso anti-europeista, a pesar de que, desde el ingreso de Hungría en la UE nunca ha amagado con seguir el camino de Gran Bretaña, y que se presentaba en coalición con el Partido Popular Demócrata Cristiano (KDNP), ha pasado de 135 a 55 diputados, dejándose 80 escaños en las urnas. Pierde un millón de votos -aunque conserva la confianza de 2.082.322 ciudadanos húngaros- y baja de un 54% de porcentaje a poco menos del 38%.

Cabizbajo, Viktor Orbán compareció ante los medios, reconoció la dolorosa derrota y ha felicitado al candidato opositor, al que le corresponderá la responsabilidad de gobernar el país magiar durante los próximos cuatro años, aunque también ha señalado que no se rendirá jamás y que trabajará desde la oposición para servir a su nación.

Como señalábamos hace dos años, la oposición que hoy ha derrotado a Orbán no venía de la socialdemocracia, ni de la derecha liberal, sino de las propias filas de su partido, Fidesz, ya que Péter Magyar, que con toda seguridad será el próximo primer ministro húngaro, fue miembro de este partido hasta 2024, y estuvo casado con Judit Varga, ministra de Justicia en el gobierno de Orbán, entre 2019 y 2023. Magyar, después de acusar a su antiguo partido de corrupción, en apenas unos meses consiguió organizar un nuevo partido, Tisza-Respeto y Libertad, para presentarse a estas elecciones europeas, con las que cosechó el 29,6%.

Tisza, que a pesar de etiquetarse como un partido centrista, se unió formalmente al Partido Popular Europeo, se presentaba a estas elecciones con el apoyo de los líderes de la UE, que consideran a su partido abiertamente europeista. Esto puede haber ayudado a que tres millones de húngaros le hayan dado el voto, más del 53%, con lo que la formación de Péter Magyar entrará en la Asamblea Nacional con 138 diputados, una mayoría absolutísima, ya que la cámara tiene 199 escaños. La participación en estas elecciones ha alcanzado un máximo histórico del 79,48%.

Los mandatarios de Francia, Alemania, Italia y Finlandia han sido los primeros en felicitar a Péter Magyar por su victoria, así como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ha escrito en la red social X: “El corazón de Europa late con más fuerza en Hungría esta noche. Hungría ha elegido Europa. Un país retoma su camino europeo. La Unión se fortalece”.

También ha recibido la felicitación del presidente ucraniano, Zelenski, con la esperanza de que cambie la postura de Budapest, cuyo gobierno ha sido reacio a que la UE siguiera enviando armamento a Ucrania, además de cuestionar el reclutamiento forzoso de ciudadanos ucranianos de la minoría magiar en Trascarpatia, y de mantener el conflicto abierto sobre el cierre del oleoducto que impide la llegada de petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia.

Solo otra formación política estará presente en la antigua Dieta magiar, el partido de ultraderecha Mi Hazánk (Nuestra Patria), fundado por el alcalde de Ásotthalom y exvicepresidente del Jobbik, László Toroczkai, en 2018. Mi Hazánk, que plantea la expulsión de inmigrantes a África, y hacer frente a la “delincuencia romaní”, con grupos paramilitares de defensa, ha logrado más de trescientos mil votos, cerca del 6% de porcentaje y logran 6 diputados.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.