Venis desde muy lejos, los hilos de la memoria de Amal Ramsis

La derrota fue persiguiendo al periodista palestino, primero en España, que tras una cruenta guerra cayó en las garras del fascismo, y después en Palestina, que en 1948 sufrió la primera de una serie de derrotas, la Nakba

Por Angelo Nero

Venis desde muy lejos mas esta lejania
que es para vuestra sangre que canta sin fronteras?
La necesaria muerte os nombra cada dia
no importa en que ciudades, campos o carreteras.

De este país, del otro, del grande, del pequeño
del que apenas el mapa da un color desvaído
con las mismas raíces que tiene un mismo sueño
sencillamente anónimos y hablando habéis venido

No conocéis siquiera ni el color de los muros
que vuestra infranqueable compromiso amuralla
La tierra que os entierra la defendéis, seguros
a tiros con la muerte vestida de batalla.

Quedad que así lo quieren los árboles, los llanos
las mínimas partidas de luz que reanima
un solo sentimiento que el mar sacude: Hermanos!
Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina.

“Soy un voluntario árabe. Vine a defender la libertad en el frente de Madrid. A defender Damasco en Guadalajara, Jerusalén en Córdoba, Bagdad en Toledo, El Cairo en Cádiz y Tetuán en Burgos”, afirmaba el comunista palestino Najati Sidki, cuya vida, y la de su familia rescata la cineasta egipcia Amal Ramsis, en un emocionante documental titulado “T’atoun Men Ba’id (You Come from Far Away)”, y que podemos encontrar en el catalogo de una conocida plataforma digital con el título en castellano “Venís desde lejos”, en referencia al poema que Rafael Alberti dedicó a las Brigadas Internacionales. La vida del periodista y activista, como la de tantos de sus compatriotas palestinos, lo llevaría de un país a otro, marcados por los efectos secundarios de la Segunda Guerra Mundial, el desmoronamiento del Imperio Otomano y la colonización británica, la Nakba, el éxodo, la lucha por la liberación nacional y social de su pueblo, y el compromiso en la lucha de otros pueblos amenazados por el fascismo.

Tras un exhaustivo trabajo de investigación sobre los árabes que lucharon en las brigadas internacionales, que se prolongó durante una década, la cineasta llegó hasta que llegaron a sus manos las Memorias de Najati Sidki, destacado miembro del Partido Comunista Palestino, que en 1936 viajó a España para defender la república amenazada, y contactó con sus hijas para seguir tirando del hilo de su historia. Entonces tuvo que contar también la historia de Hid, su hija pequeña, que vive en Grecia, y la de Dawlat (Dulia, en ruso), la mayor, que reside en Rusia. “La familia de Sidki condensa la historia del último siglo, desde la Nakba (la catástrofe que en 1948 supuso el exilio forzoso de al menos 750.000 palestinos de sus tierras) pasando por la II Guerra Mundial o la guerra civil libanesa”, afirma la directora del documental.

Sidki no ocultó sus discrepancias con la postura oficial de no intervención en la guerra civil española de Stalin, ni sus críticas hacia el colonialismo español en África, que chocaba con la doctrina del PCE, como relata Amal Ramsis “Él era, por encima de todo, una mente libre. Hizo pública su opinión y fue castigado por ello. Le expulsaron del partido y jamás regresó a Rusia. Su hija mayor no pudo abandonar Moscú y solo volvieron a verse décadas después en Beirut, a la que llegó tras dejar Palestina en 1948 y donde vivió hasta la guerra civil. Terminó muriendo en Grecia junto a su hija pequeña.”

La derrota fue persiguiendo al periodista palestino, primero en España, que tras una cruenta guerra cayó en las garras del fascismo, y después en Palestina, que en 1948 sufrió la primera de una serie de derrotas, la Nakba, el Gran desastre, que supuso el éxodo de casi un millón de palestinos, ante el avance de las tropas israelíes. Por el camino se quedó su hija Dulia, internada en un orfanato ruso, a la que no volvió a abrazar hasta que ella ya contaba 26 años. Precisamente, Dulia es la protagonista alrededor de quien gira la historia de esta película, que nos narra su infancia robada, que, aunque nacida en Palestina, vivió la mayor parte de su vida en Rusia, alejada de sus orígenes y de su familia, desarraigada hasta el extremo que nunca aprendió a hablar el árabe, y en el reencuentro que tuvo en Beirut no podía comunicarse con su hermana pequeña, ya que solo hablaba ruso.

Los recuerdos de la octogenaria Dulia se suman en este documental a los de su hermana, Hid, con viejas fotografías descoloridas que las llevan a la guerra civil española, donde compartieron más de mil árabes, llegados desde Palestina, Irak, Líbano, Marruecos o Argelia. “Hay una anécdota acerca de esta participación árabe. En 2003 cuando un grupo de españoles partió hacia Bagdad para mostrar su solidaridad con el pueblo iraquí desconocían que había iraquíes entre quienes defendieron la república española”, señala la directora, que enlaza los bombardeos de Madrid con los de Bagdag, a donde fueron voluntarios españoles para intentar detener la invasión norteamericana, cuyos funestos efectos todavía se pueden constatar ahora.

El film también nos invita a una reflexión sobre los refugiados, en 1939 fueron españoles, en 1948 palestinos, en 2003 iraquís, y la lista se hace dolorosamente interminable, pero “Sidki y sus camaradas árabes no vinieron como refugiados. No vinieron para solicitar asilo sino para apoyar a los europeos en su lucha contra el fascismo. Por aquel entonces las fronteras estaban abiertas para todo el mundo. No es solo un documental que trata de historia pasada sino que quiere hablar del significado de las fronteras antes y ahora y luchar contra los estereotipos que se asocian al mundo árabe. Estos rostros demuestran que hay gente que no pensaba en la religión y que trataban de hacer un mundo mejor. La solidaridad con el pueblo español también sirvió para la liberación de los árabes», concluye Ramsis.

En el 21º Festival Internacional de Cine y Documental de Ismailia, la Federación Africana de Críticos de Cine ha otorgado su Premio de la Crítica Africana, a la película de Amal Ramsis “por su originalidad, su estética y su temática referente a una rica experiencia humana cuyo director ha tejido brillantemente el hilo conductor, conduciendo al espectador en varios países del planeta y en historias de guerras que desgarraron pueblos y familias ”.

Ramsis es la fundadora y directora del Festival Internacional de Cine de Mujeres de El Cairo. Sus películas Only Dreams (2005) Life (2008), Forbidden (2011) y The Trace of the Butterfly(2014) han obtenido varios premios internacionales y se han proyectado en numerosos festivales.

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