Venezuela denuncia que EE.UU busca apoderarse de sus reservas petroleras mediante la fuerza militar

El Presidente Nicolás Maduro ha ordenado la ‘máxima preparación’ de las Fuerzas Armadas, incluyendo movilizaciones de infantería, fuerza aérea y milicias, sumando potencialmente cientos de miles de reservistas.

Por Marta Vital | 30/11/2025

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha enviado una carta formal a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) este 30 de noviembre denunciando que Estados Unidos pretende apoderarse de las vastas reservas de petróleo venezolanas –las más grandes del mundo– a través del uso de la fuerza militar letal. El documento, leído durante una reunión de la OPEP por la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez, alerta sobre un «despliegue militar agresivo» que pone en riesgo no solo la soberanía venezolana, sino la estabilidad del mercado energético global.

En la carta, Maduro describe con crudeza las intenciones de Washington: «El gobierno de Estados Unidos pretende apoderarse de las reservas de petróleo de Venezuela, las más grandes del planeta, por medio del uso de la fuerza militar letal». Según el mandatario, esta estrategia viola la Carta de las Naciones Unidas y otros pilares del Derecho Internacional, y evoca intervenciones pasadas en países como Irak y Libia, donde acciones militares estadounidenses derivaron en caos económico y social. La denuncia se produce en medio de una escalada de tensiones, con EE.UU. habiendo desplegado más de 14 buques de guerra y 15.000 efectivos en el Caribe, junto a bombardeos contra supuestas embarcaciones de narcotráfico, resultando en al menos 80 muertes.

Maduro advierte que, de concretarse estos planes, «el mercado energético mundial quedaría gravemente afectado», desequilibrando los precios globales del crudo y la producción petrolera venezolana, que representa un pilar clave para la OPEP. «Esta pretensión contraría la convivencia pacífica entre las naciones y pone en grave peligro la estabilidad de la producción petrolera venezolana y el mercado mundial», enfatiza el texto, dirigido directamente a los líderes de la organización.

Contexto de la escalada: Amenazas aéreas y militares

La carta llega apenas un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara el cierre total del espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores, una medida que Caracas ha calificado de «amenaza colonialista» y «acto hostil». Trump justificó la acción como parte de una ofensiva contra el narcotráfico, alegando una reducción del 85% en el flujo de drogas hacia
EE.UU., pero Maduro ve en ello un pretexto para un «cambio de régimen».

Esta no es la primera advertencia de Caracas. Desde agosto, Venezuela ha reportado «amenazas expresas» de uso de fuerza por parte de autoridades estadounidenses, en violación flagrante de tratados internacionales. Recientemente, el Departamento de Estado de EE.UU designó al llamado «Cártel de los Soles» –un término que Washington asocia a altos funcionarios venezolanos, incluido Maduro– como organización terrorista extranjera, abriendo la puerta a mayores facultades militares y sanciones. Expertos en Washington, como la congresista María Elvira Salazar, han insinuado que una intervención es «inminente», destacando el potencial económico de las reservas venezolanas, estimadas en más de 303.000 millones de barriles, con proyecciones de un incremento del 30%.

En respuesta, Maduro ha ordenado la «máxima preparación» de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB), incluyendo movilizaciones de infantería, fuerza aérea y milicias, sumando potencialmente cientos de miles de reservistas. «Ante la máxima presión, la máxima preparación», declaró el presidente en septiembre, durante una conferencia con más de 300 periodistas internacionales.

Implicaciones globales y regionales

La denuncia ante la OPEP busca no solo visibilizar la amenaza, sino galvanizar apoyo internacional. Venezuela, como fundador de la organización, apela a la «convivencia pacífica» y recuerda que intervenciones pasadas han desestabilizado mercados enteros. Analistas advierten que un conflicto en el Caribe podría elevar los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, afectando economías dependientes del crudo en todo el mundo.

En el plano regional, Maduro ha invocado a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para declarar el área como «Zona de Paz», denunciando el despliegue como una agresión a la estabilidad hemisférica.

Con Trump al mando y elecciones en EE.UU en el horizonte, la retórica bélica se intensifica. Caracas insiste en que no cederá «ni un milímetro de soberanía», mientras Washington mantiene su pretexto de la lucha contra el narcotráfico para propiciar un cambio de poder y tomar el control de los ricos recursos naturales venezolanos.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.