Un café con Manuela Vargas. Kelly jerezana en lucha

Teresa Domínguez

“No me voy a mover de la puerta del hotel hasta que cobre mi dinero”

Son muchos días ya apostada a las puertas de la empresa en la que trabajó más de quince años, setenta días acampada, con sol y lluvia, y muchas veces sola, en los que Manuela Vargas no ha desfallecido en su empeño por conseguir justicia: “Que le paguen lo que le deben”. El 5 de diciembre ha sido un día muy especial, una cita para tomar un café con Manuela Vargas, una mujer entrañable, fuerte, cariñosa, con una eterna sonrisa bañada demasiadas veces de lágrimas. Manuela es una Kelly de Jerez, en lucha.

Manuela no cabía de gozo al verse entre tanta gente amiga, muchas personas se han acercado a la calle Corredera 58, en Jerez de la Frontera, a la convocatoria de “Un cafelito con Manuela”, a las puertas del Hotel Tierras de JerezMarea Violeta, Marea Pensionista algunos medios y otras muchas personas que quisieron acompañarla in situ como el escritor y artista jerezano Manolo Cala.

Sin duda una de las visitas más esperadas ha sido la de las compañeras de la Asociación Las Kellys que han llegado desde Ayamonte, Huelva, o Mónica García, en representación y presidenta de Kellys Tenerife, desde las Islas Canarias, con la ayuda de donaciones de gente cercana. Un nutrido grupo de mujeres valientes que no ha querido dejar sola a Manuela en estos momentos, ya sea en persona como a través de las redes.

 

Captura de pantalla 2018-12-05 a las 15.21.21La concentración, ha estado acompañada en todo momento de lemas, y gritos de lucha, “No estás sola“, “Si tocan a una, nos tocan a todas”, “Y el dinero pa cuando”, a ritmo de la famosa canciónó de Jennifer López. Un encuentro lleno de abrazos, de besos, de reivindicación y cariño. Sillas plegables, cafelito, rosquitos, pestiños, dulces y ganas de hacer justicia.

Manuela Vargas lleva desde el 27 de septiembre a las puertas del hotel que le debe 20.000€. Cada día acude desde las 9 de la mañana, hasta las 5 de la tarde. “No me voy a mover de la puerta del hotel hasta que cobre mi dinero”.

Manuela es una kelly, una camarera de piso que dejó de trabajar en Hotel Tierras de Jerez en el mes de junio de 2018, tras muchos meses sin cobrar su salario, como el resto de sus cinco compañeros. “Me estaba volviendo loca, no dejaba de mirar mi cuenta para ver si me habían ingresado algo.” Manuela lleva dos años denunciando impagos de nómina, la empresa le debía 31.000€ por despido improcedente, indemnización y retrasos acordados en el juzgado tras 15 años de trabajo. Manuela incluso ofreció al empresario facilidades de pago de la deuda, en 10 mensualidades. Por las presiones distintas, especialmente mediáticas, la empresa le pagó una parte, pero Manuela sigue pendiente de cobrar 20.000€, que le son absolutamente necesarios, un importe que según la nueva dirección: “Pagará cuando pueda.” A pesar de que el hotel sigue en pleno funcionamiento.

“Pagará cuando pueda.”

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Los problemas de Manuela, una mujer con dos hijas, una de ellas estudiando en Granada, empezaron mucho antes de su despido improcedente, cuando el hotel cambió de manos y sus empleados fueron subrogados a la nueva entidad que se hizo cargo del hotel.  La subrogación es el cambio de titularidad de una empresa por otra y ello supone para los trabajadores que hay un cambio de titularidad del empleador. O bien, si una empresa pierde carga de trabajo que pasa a absorber otra empresa, esta está obligada a contratar (subrogar) a los trabajadores que se vean afectados, con todos sus derechos respetados.

En el caso de la empresa de los trabajadores del hotel Tierras de Jerez, se trató de un cambio de titularidad, el nuevo empresario, gerente de Alojamientos Jerezanos, se hizo cargo del mismo. Y de hecho, subrogó a los seis empleados con las mismas condiciones, sin embargo, transcurrido poco tiempo después, Alojamientos Jerezanos dejó de abonar las nóminas a todos.

Tras instar a una resolución de contrata por no abonar las nóminas a los empleados, Manuela fue a juicio, donde hubo un acuerdo entre las dos partes, reconociendo la empresa la deuda y las cantidades reclamadas, fijando una indemnización de 31.000 euros de los que solo le ha abonado unos once mil.

Captura de pantalla 2018-12-05 a las 14.17.22El pasado mes de octubre, 20 Kellys en representación de todas las compañeras de la asociación, apoyaron a Manuela Vargas en Jerez. ¿Qué reivindican las Kellys? Cada grupo territorial las adapta a la realidad de su territorio, aunque las reivindicaciones principales abarcan desde el derecho a la jubilación anticipada hasta la vinculación de la categoría de los hoteles a la calidad del trabajo que generan, pasando por el fin de las externalizaciones o el aumento de las inspecciones de trabajo para evitar abusos. La precariedad laboral de las camareras de hotel, es bien conocida, mujeres mal pagadas, explotadas, muchas inmigrantes, medicadas debido a su trabajo y expuestas al despido. La directora Georgina Cisquella estrenó el 29 de noviembre,  en Barcelona y Sevilla, un documental que se adentra en el día a día de las Kellys para denunciar su explotación: ‘Hotel Explotación: Las Kellys’. Hay que reconocerles su capacidad de lucha. Llevan dos años de lucha, y no es más que el principio.

Manuela llevaba desde 2003 trabajando duramente. Con  la extinción pedida, ella seguía trabajando, sabiendo que se iba y lo hacía sin cobrar. Los compañeros que se han quedado, también están trabajando sin cobrar sus nóminas hoy por hoy. En el mes de junio de 2018, se armó de valor y denunció los hechos, ya no aguantaba más. Desde entonces está anclada a su silla y su pancarta frente al hotel al que dedicó tantos años de esfuerzo. A pesar de todas las dificultades y de los comentarios de personas que le dicen que si continúa en esa situación, nadie la va a volver a contratar. Ella lo tiene claro, está luchando por sus derechos y se siente arropada. Su pretensión es prolongar la situación hasta que le paguen.

“No estoy sola”

Manuela es una mujer muy querida, pero sobre todo es una mujer luchadora que no se rinde. El encuentro para ella es un sueño, una convivencia, ver a la gente que la apoya, que la quiere: “Mas que gente que reclama, es gente que me quiere” decía emocionada. Gente, decía Manuela, que está cansada de tanto abuso, y que ha visto en ella una oportunidad de gritarlo, y que ella cuenta la verdad. “A mí me está pasando y a ella, y a él, le está pasando a muchísima gente que no se atreve a hablar“. No resulta fácil estar día tras día a las puertas del hotel, la mayoría del tiempo sola con su reivindicación, su pancarta y su amor propio, batallando por lo que es justo.

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Manuela Tiene página de Facebook, se la abrió gracias a una amiga cuando aún no estaba familiarizada con las redes sociales, cuenta con el apoyo de muchas personas anónimas, que le muestran su solidaridad y cariño, también con colectivos y asociaciones.

Recordaba la emoción sentida el 25 de noviembre, recibió muchas visitas, entre otras las de Marea Violeta, Marea Pensionista, y otras muchas personas que quisieron acompañarla. Y guarda un especial recuerdo y cariño por el trabajo que realizaron unos niños y niñas de 8 y 9 años, alumnos de la maestra Fabiola, un regalo por el Día Internacional contra la violencia machista.

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“Un cafelito con Manuela” puede que no sea una única cita. Mujeres de la asociación Marea Violeta Jerez, en conversación con Inma Parra, la artífice de la concentración, han estado gestando la idea de un momento de encuentro periódico, de lucha y reivindicación en apoyo a la Kelly Manuela Vargas. 

Manuela sigue en la calle exigiendo que le paguen lo que le deben, con ella debería estar todo Jerez, todas las personas de bien, y las instituciones. Si pasas por Jerez, si quieres conocer a esta mujer luchadora, si quieres acompañarla un rato, charlar con ella, apoyarla, no lo dudes, ven a las puertas del Hotel Tierras de Jerez, en la plaza de las Angustias, en la calle corredera 58, la encontrarás cada día desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde sentada en su silla plegable junto a su pancarta y su dignidad. O pásate por su facebook, y muéstrale tu apoyo, es precisamente el apoyo el que la hace tirar para adelante. Gracias Manuela.

Reportaje “Un cafelito con Manuela”, 5 de diciembre 2018

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