Trump quiere legalizar el despido por razón de orientación e identidad sexual

Javier F. Ferrero

Durante El Gobierno del presidente Barack Obama, las personas pertenecientes al colectivo LGTB lograron varias victorias significativas, entre las que se encontraban cuestiones que afectaban a las personas homosexuales del ejército, varias cláusulas del sistema de seguridad social, una orden presidencial ejecutiva contra la discriminación y la expansión de los derechos de las personas transexuales.

Por el contrario, Trump ha ido minado a lo largo de su mandato los derechos del colectivo LGTB en los ámbitos de la salud, el empleo, la vivienda, la educación, el comercio, el ejército, la política penitenciaria y los deportes. Aún así, lo peor parece que está por llegar.

La agenda presidencial tiene marcado en rojo legalizar el despido por pertenencia a la comunidad gay o transgénero. De suceder, supondría un paso más en el retroceso en los derechos civiles de millones personas. El mes pasado, el Departamento de Justicia pidió al Tribunal Supremo que retire una antigua ley que terminaría con la protección a los trabajadores ante actos de discriminación sexual.

Esta petición de la Administración está vinculada con tres casos que el Tribunal Supremo estudiará el día 8 de octubre. Dos de ellos sobre hombres gays despedidos de sus trabajos y un tercero relacionado con una mujer despedida por su empleador después de dar a conocer que es trans.

Las personas pertenecientes a la comunidad LGTB están protegidas por el Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la administración federal ha mostrado su acuerdo, pero ahora el Departamento de Justicia argumenta que la orientación sexual y la identidad de género no están protegidas por el Título VII porque «sexo» sólo se refiere, y lo hace de manera estricta, a la cuestión de la «masculinidad o feminidad biológica». Esa deja fuera de la protección legal a las personas trans y borra a las personas intersexuales, que pueden representar hasta el 1,7% de la población.

Los argumentos contra la comunidad LGTB presentados ante los tribunales por el Departamento de Justicia han supuesto un giro tan radical para el Gobierno de EEUU, que otros grupos marginados temen verse señalados y afectados.

Fuente: The Guardian


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