
La CIA ejecutó un plan para derrocar al primer ministro Mosaddegh, de tendencia soberanista, secular y progresista, mediante propaganda, sobornos, disturbios pagados y presión militar interna.
Por Ernesto Vílchez | 3/03/2026
Stephen Kinzer, veterano corresponsal del New York Times y experto en historia de las intervenciones estadounidenses en el mundo, publicó en 2003 All the Shah’s Men: An American Coup and the Roots of Middle East Terror. En español, el libro se conoce como Todos los hombres del sha: Un golpe de Estado norteamericano y las raíces del terror en Oriente Próximo (publicado en España por Ediciones Península).
Esta obra se ha convertido en uno de los relatos más influyentes y accesibles sobre uno de los episodios más controvertidos de la Guerra Fría: el golpe de Estado de 1953 en Irán, que derrocó al primer ministro democráticamente elegido Mohammad Mosaddegh y consolidó el poder del sha Mohammad Reza Pahlavi.
El contexto: petróleo, imperialismo y Guerra Fría
Kinzer comienza ofreciendo un recorrido breve pero muy claro por la historia moderna de Irán, desde la dinastía Qajar hasta la irrupción del petróleo como factor geopolítico central. Gran Bretaña, a través de la Anglo-Iranian Oil Company (hoy British Petroleum), controlaba prácticamente todo el beneficio del petróleo iraní, dejando migajas al país productor.
En 1951, Mosaddegh —un político soberanista, culto, honesto y enormemente popular— nacionalizó la compañía petrolera británica. Fue un acto de soberanía que supuso un enorme progreso para el mundo en desarrollo, pero enfureció a Londres. El gobierno británico, incapaz de revertir la nacionalización por la fuerza, recurrió a Washington para que Estados Unidos se involucrara.
La administración Eisenhower (con los hermanos John Foster y Allen Dulles en puestos clave: Secretario de Estado y director de la CIA) vio en Mosaddegh un potencial puente hacia la influencia soviética. Así nació la Operación Ajax (por parte estadounidense) o Operación Boot (británica): un plan secreto para derrocar al primer ministro mediante propaganda, sobornos, disturbios pagados y presión militar interna.
El thriller de agosto de 1953
Una de las mayores virtudes del libro es su narración casi novelesca. Kinzer reconstruye día a día —a veces hora a hora— los acontecimientos de agosto de 1953. El personaje central es Kermit Roosevelt Jr., nieto del expresidente Theodore Roosevelt y agente de la CIA, quien dirige la operación desde Teherán con un presupuesto en maletines llenos de dólares, sobornando a políticos, militares, periodistas, clérigos, taxistas y matones callejeros.
El primer intento de golpe fracasa estrepitosamente: el sha huye del país, Mosaddegh resiste y la población sale a defenderlo. Pero tres días después, con una segunda oleada de disturbios orquestados y la compra de lealtades clave en el ejército, el golpe triunfa. Mosaddegh es arrestado, juzgado y pasa el resto de su vida bajo arresto domiciliario. El sha regresa y se consolida como monarca absoluto, ahora claramente respaldado por Washington.
Las consecuencias a largo plazo
Kinzer no se limita a contar los hechos; dedica buena parte del libro a analizar el legado devastador de la operación. El golpe mató en la cuna la primera experiencia democrática genuina en Irán. Instaló un régimen autoritario que dependía cada vez más de la represión (SAVAK, la policía secreta) y del apoyo estadounidense. Generó un profundo resentimiento antiamericano que alimentó la Revolución Islámica de 1979. Contribuyó indirectamente al auge del islamismo político radical en la región, ya que muchos iraníes vieron en la religión la única fuerza capaz de resistir la injerencia extranjera.
El autor conecta explícitamente los puntos: del golpe de 1953 al derrocamiento del sha en 1979, y de ahí a la hostilidad duradera entre Irán y Estados Unidos, e incluso a influencias más amplias en el extremismo suní posterior.
Todos los hombres del sha es periodismo histórico de altísima calidad: riguroso en fuentes (incluye documentos desclasificados de la CIA), ameno como una novela de espías y profundamente crítico con la política exterior estadounidense sin caer en panfletismo. Kinzer escribe con claridad, ritmo y empatía hacia los iraníes que soñaron con libertades democráticas y progreso y terminaron atrapados entre el autoritarismo monárquico del sha y la teocracia de Jomeini.
Más de dos décadas después de su publicación, el libro sigue siendo lectura casi obligada para entender por qué tantos iraníes desconfían profundamente de Estados Unidos, y cómo las intervenciones por «seguridad nacional» o recursos energéticos pueden generar consecuencias opuestas a las buscadas. La obra señala las raíces históricas de la actual geopolítica del Golfo Pérsico.
En resumen, si quieres comprender el contexto político actual en Irán y su relación con Occidente, Todos los hombres del sha ofrece una de las explicaciones más lúcidas, documentadas y apasionantes disponibles. Un clásico moderno del periodismo histórico que, lamentablemente, sigue siendo terriblemente actual.
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Hola, muchas gracias por las reseña. Es una lástima, pero el libro ya no está disponible, no se encuentran ejemplares ni de segunda mano. Ojalá lo reediten.