![]()
Una alianza con Putin podría disminuir los conflictos en Europa del Este y facilitar acuerdos energéticos, dado que Rusia es un importantísimo proveedor de gas y petróleo.
Por Lucio Martínez Pereda | 28/01/2025
Que no nos coja el futuro que saldrá de este cambio histórico con el pie cambiado. A Europa le toca cambiar de Aliado. Es el momento de buscar protección en Rusia contra Trump. El fantasma del comunismo del que se tenia que proteger Europa ha sido sustituido por un enemigo real: la ultraderecha que patrocina Trump.
Una alianza con Putin podría disminuir los conflictos en Europa del Este y facilitar acuerdos energéticos, dado que Rusia es un importantísimo proveedor de gas y petróleo. Europa podría reducir su dependencia de EE. UU. y la OTAN, ganando mayor autonomía geopolítica. A Europa se le abriría el acceso a mercados emergentes: fortalecer lazos con Rusia abriría oportunidades económicas en Eurasia y Asia Central.
Las ventajas energéticas de esta alianza con Rusia serían varias. Europa podría priorizar acuerdos a largo plazo con Rusia para garantizar un flujo constante de gas y petróleo, reduciendo la volatilidad de precios y riesgos de cortes. La UE podría ajustar sus objetivos de descarbonización, integrando más gradualmente las renovables mientras aprovecha los recursos fósiles rusos como transición. Con la creación de una Infraestructura energética conjunta se podrían desarrollar nuevos gasoductos o redes energéticas que fortalezcan la interdependencia y optimicen el transporte de energía.
Rusia y Europa podrían desarrollar proyectos conjuntos en energía eólica, solar e hidrógeno verde, aprovechando la experiencia europea en renovables y los recursos naturales rusos. Las renovables contribuirían a cumplir los objetivos climáticos europeos dentro del marco del Pacto Verde.
Una alianza europea con Rusia como gran exportador de cereales y fertilizantes tendría un impacto muy positivo en la producción agrícola europea. Se podría reducir el precio de los productos agrícolas sin disminuir los beneficios económicos de los agricultores. Rusia es uno de los principales proveedores mundiales de trigo, cebada y fertilizantes como la urea y el amonio, esenciales para la seguridad alimentaria. Actualmente, cubre más del 30% de las necesidades de fertilizantes de Europa: pasar al 50% o el 60% reduciría costos y garantizaría insumos más baratos para la agricultura de la UE.
Una alianza con Rusia liberaría a Europa de tener que gastar el 5% de su PIB en armamento. Ese dinero se destinaría a aumentar la fortaleza del Estado del bienestar y protegernos, en consecuencia, de las victorias electorales de la ultraderecha, más factibles de producirse en Estados que han reducido sus gastos destinados al Bienestar.
Se el primero en comentar