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“La serie tiene un tono extraño”, reconoce su director, “no sabes si estás en una película de terror, una comedia de situación o una farsa. Queríamos que sorprendiera constantemente, que reflejara lo que hemos estado pasando estos últimos diez años. El absurdo de la realidad. La situación en la que estamos.”
Por Angelo Nero | 11/07/2024
Port Talbot es una ciudad portuaria del sur de Gales, conocida por sus acerías y sus plantas metalúrgicas, y por ser uno de los escenarios de las huelgas mineras de mediados de los ochenta, donde el movimiento obrero le plantó cara a las medidas neoliberales de Margaret Thatcher, que después de un año de huelga continuada, logró ganarle el pulso a los sindicatos, con una dura represión, imponiendo un duro programa de ajustes, que cercenó derechos laborales y prestaciones sociales, a la vez que condenó a miles de galeses al paro o a la emigración.
La serie dramática de la BBC “The Way”, dirigida por el actor galés Michael Sheen -famoso por las sagas Underworld y Crepúsculo-, y con guión de James Graham -al que conocemos por la notable Sherwood, y con la que esta serie tiene también una fuerte conexión-, vuelve a Port Talbot en la actualidad, donde la principal acería de la ciudad está en manos de inversores orientales, que plantean en enésimo ajuste, el cierre de dos de sus altos hornos, a lo que una vez más, le planta cara la orgullosa clase trabajadora galesa, estallando una cadena de disturbios que, como en los ochenta, es duramente reprimida por Londres. Pero el proletariado gales, esta vez, no está dispuesto a rendirse, desencadenando una espiral de violencia cuando empieza a atraer a su pequeña localidad a grupos activistas de lo más variado, que encienden la mecha de una revuelta de consecuencias imprevisibles.”Port Talbot tiene el espíritu latente en su ADN, toda la ciudad se siente como un dragón durmiendo en su cueva”, dice el director de la serie.
La historia está protagonizada por la disfuncional familia Driscoll, formada por Owen (Callum Scott Howells), un joven con problemas de adicción; su hermana policía (Sophie Melville); su padre, Geoff (Steffan Rhodri), un líder sindical que juega a dos bandas; su madre, Dee (Mali Harries), una auténtica madre coraje; y el propio director Michael Sheen, como Denny, el patriarca difunto, que suele aparecer para aleccionar a su hijo Dee; a la que se suma una joven que intima con Owen (Maja Laskowska). Los Driscoll serán señalados como instigadores de los disturbios, y perseguidos por la policía británica, por lo que deberán abandonar Port Talbolt, mientras Gales es sometida a estado de sitio y sus fronteras son militarizadas, con lo que los galeses son declarados poscritos fuera de su tierra.
“La serie tiene un tono extraño”, reconoce su director, “no sabes si estás en una película de terror, una comedia de situación o una farsa. Queríamos que sorprendiera constatemente, que reflejara lo que hemos estado pasando estos últimos diez años. El absurdo de la realidad. La situación en la que estamos.”
Que los galeses sean sometidos a un estado de sitio, y que se les prohíba abandonar su territorio, convirtiéndoles en inmigrantes ilegales cuando quieren hacerlo, es otro de las claves de esta serie que tanto nos recuerda a la genial serie creada por Les Parasites, El Colapso. No es extraño que en el tercer capítulo salga la Clawdd Offa, la muralla erigida por el rey de Mercia en el año 777, que se extendía a lo largo de toda la frontera de Gales y Cornualles, para defender a las tierras anglosajonas de los indómitos celtas. Al pasar esa frontera, los Driscoll, o cualquiera con acento galés, es visto como una amenaza, denunciado y perseguido.
“Este es un país viejo que está siendo frenado por viejos recuerdos y viejos mitos. Lo único que nos queda es una nostalgia terrible y un conjunto de clases que, en realidad, no se refieren al mundo en el que vivimos ahora. The Way es una parábola de nuestro país. Es una historia sobre nuestra sociedad que casualmente se desarrolla en Gales. Hay algo satisfactorio en convertir el lugar donde creciste en un lugar de bombardeo apocalíptico. Destruyendo tu ciudad natal. Pero destruyéndolo con amor.”Reflexiona Michael Sheen en una entrevista para The Guardian.
A veces la realidad también supera a la ficción, ya que Port Talbot enfrenta ahora mismo su enésima crisis, heredada de los tiempos de la Dama de hierro, con el cierre de los altos hornos, y la pérdida de 3.000 puestos de trabajo.
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