Taxi en lucha: «La clase trabajadora no es plenamente consciente de la amenaza que supone la uberización de la economía»

Salvar Al Garito IOSIF

Por Daniel Seixo

¿Qué han significado para el trabajador del Taxi plataformas como Uber o Cabify?

Las plataformas como Uber y Cabify han significado la mayor amenaza que ha sufrido el sector a lo largo de toda su historia. En todos los países se han servido del mismo ardid para invadir y parasitar el mercado del taxi con la gran mentira de la falsa economía colaborativa, y ante la permisividad de la administración, es el propio sector el que ha tenido que defenderse en tribunales para desmontarlo y conseguir que sean declaradas empresas de transporte, que también con la permisividad de la administración, incumplen sistemáticamente allá donde van, todo tipo de normativas existentes, en clara competencia desleal contra el taxi.

¿Qué diferencia a un taxi de un VTC?

Tradicionalmente, durante décadas, las VTCs trabajaron el mercado del lujo con vehículos de alta gama, discretos, sin distintivos de ninguna clase, para servicios de representación, bodas, viajes, etc, y Taxi y VTC convivían sin problemas porque sus mercados estaban bien delimitados. Lo que ocurrió es que poco a poco y por la puerta de atrás se fueron modificando los reglamentos en el sentido de rebajar las condiciones de prestación de los servicios VTC, en una clara preparación del aterrizaje de estas plataformas disruptivas. Además existía una relación de una VTC por cada 30 taxis, el famoso 1/30 que delimitaba también ambos mercados y posibilitaba la supervivencia y convivencia pacífica de ambos sectores. Pero este ratio saltó por los aires con la infame ley ómnibus que liberalizó las VTCs, no así el taxi que estaba protegido como servicio de interés general por la Directiva Bolkestein de la UE, y al haberse rebajado las condiciones de las VTCs, éstas pudieron poner vehículos más económicos, lo que les facilitó asaltar el mercado del taxi con un menor coste. Además para mayor competencia desleal, las tarifas son libres en las VTCs y reguladas por la administración en el caso del taxi, sector en el que también existen limitaciones horarias y descansos obligatorios que no existen en las VTCs. Toda una suma de agravios que obligan al taxi a competir en condiciones muy desiguales.

¿En qué momento el sector de taxi ve peligrar sus condiciones laborales por la aparición de las VTC? ¿Cómo se organiza la resistencia colectiva?

Las alarmas saltan no por la aparición de las nuevas VTCs que todavía no habían empezado a ser concedidas en masa en virtud de la ley ómnibus, sino cuando aparece en Barcelona Uber Pop ofreciendo sus servicios por medio de conductores no profesionales sin ningún tipo de licencia, requisito, inspección o control por parte de la administración. La intención de esta plataforma no era trabajar con autorizaciones VTC, sino con cualquier ciudadano que tuviera un coche. Es entonces cuando la Asociación Élite Taxi Barcelona, ante la pasividad de la administración, se ve obligada a recurrir a los tribunales europeos y a partir de la sentencia es cuando las plataformas se ven obligadas a utilizar autorizaciones VTC. La gran repercusión que tuvo este éxito de Élite Taxi Barcelona les colocó como referentes y catalizadores de la lucha del taxi en el resto del estado y gracias a las redes sociales se va produciendo un despertar del sector que desemboca en las huelgas y movilizaciones de 2017 y la más mediática de 2018 en todo el país.

¿Cuáles eran las reivindicaciones del sector? ¿Se han llegado a materializar?

Las reivindicaciones del sector eran básicamente que se recuperara el ratio 1/30 y que se volvieran a delimitar ambos mercados como lo estuvieron antes de la liberalización de las VTCs, pero aparece un nuevo aliado neoliberal de las plataformas, la CNMC, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que recurre todas nuestras acciones y sólo podemos agarrarnos a la precontratación como único medio de separar ambos mercados. Las reivindicaciones no se han visto materializadas, son muy grandes y poderosos los intereses para quitarnos nuestro mercado, y allí donde reina el neoliberalismo más salvaje como la Comunidad de Madrid, las VTCs han encontrado su paraíso.

Se suela asociar al Taxi a un colectivo muy atomizado, difícil de aunar en una resistencia colectiva, ¿es así? ¿Cómo consiguieron esa unidad de acción?

Es paradójico que la mayor grandeza del taxi, que es su explotación mayoritariamente por trabajadores autónomos propietarios de los medios de producción y receptores de toda la plusvalía generada por su trabajo, sea también su mayor debilidad a la hora de organizarse, como por ejemplo para ofrecer una aplicación al menos de ámbito estatal para pedir taxis. No obstante, la amenaza y la injusticia son tan grandes que es imposible no percibirlas, y la aparición de una figura del carisma de Tito Álvarez al frente de Élite Taxi Barcelona hizo más fácil esa unidad de acción. El reguero de pólvora fueron las redes sociales.

¿Se enmascara bajo la economía colaborativa un intento de depauperar las condiciones laborales de los trabajadores?

Por supuesto. Es indudable y cada día vemos como los tribunales de todo el mundo van desmontando la gran falacia de la economía colaborativa con sus incumplimientos de todo tipo, laborales, fiscales, etc, ya que su éxito y rentabilidad se basan en la precariedad, no han venido a crear un mundo mejor sino uno más precario, y cuentan con la incondicional colaboración de los gurús de la competencia y de los gobiernos neoliberales.

Existe en el estado español una clara tendencia a la uberización de la economía, ¿consideráis que la clase trabajadora se ha percatado de la magnitud del problema? ¿Qué le diríais a los diferentes colectivos obreros que se resisten a pelear por sus derechos por miedo a las posibles represalias o simplemente falta de unidad entre sus trabajadores?

La clase trabajadora no es plenamente consciente de la amenaza que supone la uberización de la economía. El neoliberalismo lleva décadas inculcando sus valores y desactivando la lucha obrera y la conciencia de clase y han conseguido que la gente piense que son más importantes sus derechos como consumidor que como trabajador. Han conseguido que sea más importante la competencia que la colaboración, y esto genera sociedades individualistas, egoístas, sin empatía y sin conciencia de clase, trabajadores explotando a trabajadores. Debemos despertar, nuestra constitución consagra el derecho a un trabajo digno, no el derecho a la competencia, ni a elegir servidores esclavos, porque cuando algún político dice que los ciudadanos tienen derecho a elegir Uber, Glovo, etc, sin haber legislado antes por la dignidad de sus trabajadores, lo que está diciendo es exactamente eso, que tú tienes derecho a tener servidores esclavos, porque sus condiciones de trabajo son secundarias.

¿Por qué la lucha de los taxistas no generó inmediatamente un apoyo social masivo? ¿Qué papel jugaron los medios de comunicación en este sentido?

La opinión pública no es consciente del plan neoliberal para despojarnos de los derechos laborales y el estado de bienestar que tanto costaron conquistar, y en este plan juegan un papel muy importante los medios de comunicación que nos presentaron como trabajadores privilegiados, monopolistas y otras mentiras por el estilo con el único objetivo de deslegitimar la justa lucha obrera de los trabajadores del taxi en defensa de la dignidad de su trabajo, algo que ya hicieron con otros colectivos como los estibadores. El neoliberalismo invierte ingentes sumas de dinero en medios de comunicación únicamente con el fin de desinformar y de moldear la opinión pública en la dirección que sirve a sus intereses privatizadores desmanteladores de lo público y de precarizar todo el empleo de manera que se perciba como inevitable.

¿Sufristeis represión? Según vuestra experiencia, ¿se respeta el derecho a huelga en el estado español?

No conozco ninguna lucha obrera que no haya sufrido represión, y este país, acribillado por políticas antisociales, leyes mordaza, anulación de sentencias desde tribunales europeos, represiones de referéndums, etc, etc, no es el mejor para reivindicar derechos ni mediante huelgas ni mediante nada.

En el sector del taxi conviven asalariados, autónomos y grandes tenedores de licencias, ¿cómo conviven los distintos intereses dentro del sector? ¿Existen contactos entre taxistas asalariados y conductores de VTC? ¿Existen demandas comunes entre los trabajadores de ambos sectores?

Aunque las relaciones no son fáciles porque los intereses no son exactamente iguales, siempre ha habido una convivencia más o menos pacífica entre los diferentes agentes que operan el taxi. No me consta que asalariados del taxi y de las VTCs tengan contactos o que hayan presentado demandas comunes, muy al contrario, asalariados del taxi sí han abanderado la lucha del taxi.

¿Cómo fue vuestra relación con los diferentes partidos políticos presentes en el parlamento español?

Existen partidos claramente neoliberales, PP, Ciudadanos y VOX, cuya única política es saquear y desmantelar lo público privatizando y liberalizando, partidos que le han declarado la guerra hace tiempo a una clase trabajadora desmovilizada, y el sector del taxi es otra de sus víctimas. Nosotros no podemos hacer otra cosa que defendernos de estos partidos, que incluso tienen miembros con intereses en las VTCs. Con PSOE, y sobre todo con Podemos, que apuesta decididamente por la calidad de los servicios públicos y del empleo, las cosas son más fáciles. 

¿Qué balance hacéis de todo este proceso de lucha? ¿Se ha acabado aquí?

El balance es agridulce y los resultados son diferentes dependiendo del color político del gobierno de cada comunidad autónoma, siendo los taxistas de Madrid los más maltratados por su gobierno, decidido a ser el paraíso de las VTCs en España. El neoliberalismo económico dominante en Madrid durante décadas y también en la UE, es el mayor ataque a los derechos laborales y a la justicia social que se ha producido desde la última revolución industrial. La lucha no ha hecho más que empezar, la nueva revolución digital está siendo utilizada no para beneficio de toda la sociedad, sino para uberizar y precarizar la economía, y contra ello debemos rebelarnos toda la clase trabajadora. En este sentido, desde Taxi Project, un nuevo proyecto de defensa del taxi, no nos limitamos a nuestra lucha, y buscamos de manera permanente tejer alianzas con todo tipo de colectivos de trabajadores en lucha.


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1 Comment

  1. Leo nuevarevolucion tres cuatro veces a la semana, en muchas ocasiones me da material para diferentes editoriales, me parece un artículo muy interesante. Pero le falta Historia. El echo es que algunos empezamos a sufrir el azote de las VTC mucho antes de su liberalización, El problema surgió cuando no hacia falta estar muy organizados para poder contactar con los clientes de forma ágil. Esto es, la aparición del teléfono móvil, hasta entonces conseguir un vehículo de este tipo era complicado, si a esto le sumamos la liberalización en forma de leyes por parte de tod@s los gobernantes españoles en las ultimas décadas. El resultado es el obtenido, nada es casual, no os dejéis a los PSOE fuera de esta trama, en realidad han tenido muchísimo que ver.

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