En un registro en video de 1990 se ve el barco en su total magnitud. Hoy, El Jabalí todavía se distingue, pero buena parte de su cuerpo ya es agua marrón del Paraná.
La victoria del Amedspor —festejada en las cuatro partes en que está dividido el territorio kurdo original— demostró que el músculo político de los kurdos en Turquía se ejercita de forma permanente.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán dejó, hasta ahora, algunas coordenadas para tener presentes. La primera es la confirmación de que el sistema internacional tal como lo conocíamos está prácticamente obsoleto.
Estoy seguro de que Trump va a intervenir con fuerza en los procesos políticos decisivos de la región. Va a jugar fuerte en las elecciones de Colombia y todavía más fuerte en las de Brasil.
En Pañuelos para la historia no solo vemos las historias compartidas de las organizaciones creadas por las madres de desaparecidos en dos continentes. Vemos, también, los hechos mínimos, cotidianos, tangenciales, que trazan puentes entre las sociedades kurda y argentina.
“Turquía siempre apoyó a los mercenarios yihadistas, como Daesh, desde el comienzo de la revolución del pueblo sirio -explica Muslim-. Turquía tiene su propio plan y su ambición es ampliar la frontera del Estado turco a Aleppo y Mosul, y cambiar la demografía en Kurdistán y Rojava”.