Es una carrera contrarreloj, si la lucha de los pueblos y las clases explotadas tiene éxito se conseguirá un mundo más igualitario y sostenible, si los frutos de esa lucha llegan tarde, hay un riesgo evidente de que la humanidad colapse.
Todos los miembros de la flotilla, liberados del secuestro del ejército sionista, seguimos nuestra lucha desde nuestra ciudad, desde nuestro pueblo, desde nuestro barrio, desde nuestro centro de trabajo, desde todos nuestros círculos de convivencia.
En las últimas horas al menos una cincuentena de personas muertas y cientos heridas, por bombardeos a una población civil que no tiene donde esconderse y que además es víctima también de la falta de comida, agua y medicinas.
Si el diario acaba aquí, es que han vuelto de día, y si puedo continuar escribiendo al caer la noche, entonces es que habrán preparado el operativo para la madrugada que viene. Si no nos paran, mañana llegamos a Gaza.
En las últimas 24 horas, 42 cadáveres y 190 heridos llegaron a hospitales de la Franja de Gaza, según el Ministerio de Salud de Gaza, mientras que cinco palestinos murieron y 56 resultaron heridos mientras buscaban ayuda alimentaria.
Ya desde el anochecer se han visto drones merodeando por distintas embarcaciones. Parece que solo tratan de monitorear al conjunto de embarcaciones y concretar cómo van a organizar el operativo para secuestrarlas a todas y con ellas, a todas las personas que vamos navegando.