Entrevistamos a Ana Fuentes, integrante de la Global Sumud Flotilla, una misión pacífica que intentó romper el bloqueo israelí, denunciar el genocidio palestino y entregar ayuda humanitaria a Gaza.
Esta flagrante violación del derecho internacional, que va mucho más allá de cualquier alegación legítima de legítima defensa, supone una peligrosa escalada en la campaña de Israel para imponer su bloqueo ilegal de Gaza.
Es una carrera contrarreloj, si la lucha de los pueblos y las clases explotadas tiene éxito se conseguirá un mundo más igualitario y sostenible, si los frutos de esa lucha llegan tarde, hay un riesgo evidente de que la humanidad colapse.
Todos los miembros de la flotilla, liberados del secuestro del ejército sionista, seguimos nuestra lucha desde nuestra ciudad, desde nuestro pueblo, desde nuestro barrio, desde nuestro centro de trabajo, desde todos nuestros círculos de convivencia.
En las últimas horas al menos una cincuentena de personas muertas y cientos heridas, por bombardeos a una población civil que no tiene donde esconderse y que además es víctima también de la falta de comida, agua y medicinas.
Si el diario acaba aquí, es que han vuelto de día, y si puedo continuar escribiendo al caer la noche, entonces es que habrán preparado el operativo para la madrugada que viene. Si no nos paran, mañana llegamos a Gaza.