Hay que exigir igualmente al gobierno español que rompa su inacción en este caso y defienda el cumplimiento de las leyes europeas ante el estado polaco.
El Sindicato Nacional de Periodistas, se une a nuestros compañeros españoles para exigir la liberación inmediata de Pablo González y su regreso a España lo antes posible.
Pablo González, hay que recordarlo una y otra vez porque el silencio es una forma de olvido, fue detenido en la localidad polaca de Przemysl, fronteriza con Ucrania, cuando cubría la llegada de refugiados ucranianos a los pocos días de la invasión rusa de su país.
La semana pasada, el abogado polaco que le representa desde finales de abril, recurrió la prórroga de prisión provisional y la imposibilidad de comunicarse con su familia, pero todo indica que la situación va a continuar igual.
Ya sabrás del bochornoso papel del gobierno español, así como del silencio cómplice de la Unión Europea, que, de haber sido detenido en Moscú, ya te habrían propuesto para el premio Sajarov.
Me parece que el gobierno español protege al gobierno polaco y tendría que proteger a Pablo, que es ciudadano español. Su deber es con Pablo, no con Polonia.