«Mujeres, raza y clase» supone también sin duda alguna una de las más brillantes aportaciones del feminismo negro de cara a estructurar un pensamiento político.
«Solo existe una opción para cambiar las cosas y esa es organizarse, retomar la lucha en las calles y en los barrios y llevar la conciencia obrera a cada rincón de nuestro país».
Deseamos que España, y por ende todos los países, se mantengan en el camino de la prohibición y que a nivel internacional se promulgue una Convención contra la Maternidad Subrogada.
Cientos de represaliados, cientos de trabajadores despedidos, encausado y encarcelados. Cientos de hogares que sufrieron incontables jornadas de auténtico pánico ante la idea de que algún miembro no regresase a casa tras una jornada de reparto de octavillas o una manifestación.
Los cursos de reciclaje profesional organizados e impartidos finalmente por las grandes centrales sindicales, fueron sin lugar a dudas el precio a pagar por el silencio cómplice.
«El que aquí escribe solo es un hombre de 34 años sin un empleo estable, sin un hogar propio, sin un duro y escuchando de fondo a los Eskorbuto mientras plasma sus propios pensamientos sobre el papel».