La demonización del comunismo en Europa es una estrategia que se remonta al fin de la Segunda Guerra Mundial y que se intensifica tras la caída del bloque soviético.
La Doctrina Truman fue el inicio de una política más amplia de propaganda anticomunista y despliegue militar que pronto se extendió a toda Europa Occidental a través del Plan Marshall y la creación de la OTAN en 1949.
Franco asimiló como creencia propia la idea de un complot global entre masones, comunistas y otras fuerzas subversivas para destruir la patria española.
El gran logro que consiguió la URSS fue el mayor crecimiento económico en la historia de la humanidad, transformando a una Rusia retrasada y feudal en una superpotencia que además mejoró notablemente la vida de sus ciudadanos.
El uso de un iPhone no implica una adhesión al sistema capitalista, sino que refleja la imposibilidad práctica de vivir completamente fuera de un sistema que domina todas las esferas de la vida.
Una vez derribado el muro que separaba la lógica comunista de la «idílica» realidad del libre mercado, el gran capital goza de libertad para extender sus tentáculos sin trabas, dotando a sus multinacionales de una capacidad sin precedentes para explotar recursos humanos y naturales a escala global.