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Esta cartografía humana está marcada por una crisis económica galopante -el fantasma de la troika y sus ajustes les sobrevuela-, donde las clases populares son incapaces de salir de la pobreza, mientras los empresarios especuladores, los políticos corruptos y los funcionarios indolentes, tejen una trama para seguir ganando.
Por Angelo Nero | 26/06/2026
“Tal vez se le puede achacar un ritmo lento, pesado, descorazonador, a esta lectura de cartas desde la guerra, pero, ¿no es así el tiempo que pasa en las trincheras, esperando que la muerte se aburra, y termine por llevarse al enemigo?. De todos modos este film merece la pena solo por el profundo esfuerzo poético que se ha realizado a través de las imágenes y de las palabras.” Hace unos años acababa con este párrafo una de las primeras críticas cinematográficas que escribía en este medio, a propósito de la notable película portuguesa “Cartas da guerra”, dirigida por Ivo M. Ferreira, adaptando una novela del genial António Lobo Antunes.
A pesar de vivir a solo unos kilómetros de la frontera portuguesa, de la raia, como decimos aquí, sabemos poco o nada de la cinematografía lusa, como sabemos poco o nada de su literatura lusófona. Vivimos de espaldas -cultural y políticamente- a ese sur que se extiende desde Valença hasta Faro, y luego nos sorprende, por lo menos en mi caso, cuando podemos leer perfectamente un libro sobre geopolítica, como “A guerra do leste” de Bruno Carvalho, en su idioma original, o engancharnos a una serie policíaca ambientada en Lisboa, y que nos interpele de una forma más directa que el mejor de los nordic noir.
Escribo esto a propósito de una serie que descubrí por casualidad, que me devolvió a la genialidad de Ivo M. Ferreira, y que me sorprende que nadie, hasta ahora, me hablara de ella. Se trata de “Sul” (titulada aquí como Inspector H.), un auténtico noir, con todos los elementos del género, en el que un inspector de la Policía Judicial, Humberto (interpretado por el veterano actor Adriano Luz), con nulas capacidades sociales, indisciplinado y nihilista, investiga el caso de una joven que ha aparecido ahogada en las orillas del río Tejo. A este carismático personaje, conquistador casi sin pretenderlo, y que parece burlarse de los callejones sin salida, le acompaña la inspectora Alice (encarnada por la pareja de Ivo M. Ferreira, Jani Zhao), una joven madre con atraviesa una crisis familiar, con la que forma un curioso equipo, dispuesto a ir más allá de la investigación oficial.
El tercer protagonista de “Sul” es Lisboa, o más bien la cartografía humana de Lisboa, ya que la serie no nos ofrece -y con esa ciudad podría hacerlo- una suerte de recorridos por los lugares más emblemáticos, por los más bellos, de la capital portuguesa, si no que nos muestra un amplio fresco de la sociedad lisboeta, desde las cantantes de fado de Alfama, y los malandros como Matilha (al que da vida Afonso Pimentel), hasta a los opulentos habitantes de la Avenida da Liberdade, el barrio más exclusivo del Lisboa, pasando por los falsos profetas como el Pastor Santoro (Ivo Canelas), o las desempleadas que buscan sobrevivir como Mafalda, (Margarida Vila-Nova, que también estuvo casada con el director).
Esta cartografía humana está marcada por una crisis económica galopante -el fantasma de la troika y sus ajustes les sobrevuela-, donde las clases populares son incapaces de salir de la pobreza, mientras los empresarios especuladores, los políticos corruptos y los funcionarios indolentes, tejen una trama para seguir ganando, aunque sea a costa de la vida de los nadies. Esa es la trama que tienen que descubrir Humberto y Alice, estirando las costuras del sistema o, cuando sus superiores ordenan cerrar el caso, reventándolas.
Edgar Medina, uno de los guionistas de Sul (junto a Guilherme Mendonça y Rui Cardoso Martins), declaró: “Hicimos una serie que es el esfuerzo muy genuino de traer una narrativa de género, un policial negro, para la ciudad que amamos, Lisboa, con sus paisajes y sus personas y, al mismo tiempo, hablar de una época que nos costó muy cara, en la crisis financiera, que marco un tiempo (…). Es por esto, alineando una narrativa que tiene ingredientes universales, y que puede ser reconocida en cualquier parte del mundo, queremos que sea una forma de mostrarnos y de pensar sobre nosotros”.
Ivo M. Ferreira, el realizador, en declaraciones a la agencia Lusa, dijo: “Sul es mucho más que una investigación policial, estos personajes son el retrato de la ciudad y del país.No quiero que parezca una serie americana. Es una serie muy portuguesa, pero en el buen sentido. Normalmente hay una connotación muy negativa con el cine portugués, lo que es una cosa absurda (…). Este es el retrato de un país melancólico, en una crisis, eventualmente eterna, con personajes muy dinámicos, que van desde los barrios obreros de Xabregas, hasta los banqueros de hoy en día.”
Todavía hay un atractivo más para no perder esta serie, además de su cuidada trama, del buen elenco actoral y de la fotografía exquisita con la que se retrata ciudad, río y personajes, está la deslumbrante banda sonora de uno de los grupos más originales de Portugal, Dead Combo, formado por el guitarrista Tó Trips y por el contrabajista Pedro V. Gonçalves (fallecido en diciembre de 2021), y que mezclaron, como nadie, el sonido del fado, el western, y los ritmos africanos. Yo tuve la fortuna de verlos en directo -precisamente en un festival de cine- y fue una experiencia inolvidable. Así que, abran bien los ojos y los oídos, y déjense seducir por el Sul.
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