Sirenas y fascistas

Por Jesús Ausín

Cosas de Abuelas

-¿Otra vez vez mamá?

-Qué quieres que te diga hija, siempre estuve bajo el criterio de tu padre y ahora, esto de salir a la calle a protestar, me gusta.

-¡A ver si nos va a llamar la policía! (dice Remi entre risotadas).

– Soy buena chica, le dice Esmaragda, la madre, sonriendo de oreja a oreja a oreja.

Mara (así la conocen todas sus amistades desde siempre), coloca el teléfono en su sitio, recoge el delantal del respaldo de la silla donde lo había dejado antes de que su hija llamara, se dirige a la terraza y lo cuelga en el tendedero. Un delantal especial en el que se puede leer: ”Si nosotras paramos, se para él”.

Ahora se coloca el impermeable, agarra el paraguas y baja a la calle donde ha quedado con otras personas, también jubiladas, para ir a la manifestación del 8 de Marzo.

Mara y sus acompañantes, han comenzado el año muy peleonas. Antes se concentraban en el hogar del jubilado del barrio, los días que no iban al baile, a jugar a las cartas. Allí, no hace mucho, llegó una mujer nueva. Había venido a vivir provisionalmente a casa de su hija porque estaba convaleciente. No era una mujer normal. Ella no iba al baile. Ella se dedicaba a lo que se había dedicado toda su vida, a luchar contra aquello que no le parece establecido de forma correcta, es injusto o se quiere imponer por la fuerza. Una activista de toda la vida. Poco a poco, fueron dejando las cartas para escuchar a aquella mujer, que, aunque tenía más o menos la  misma edad, estaba llena de energía. Tenía el don de hacerse querer. Por eso, cuando empezaron los comentarios de siempre: ”Mi pensión no me llega”, “Pues vaya mierda de subida, veinticinco céntimos”, “Toda una vida trabajando para cobrar seiscientos euros”…, ella no les siguió la corriente con otro lamento sino que les decía que nada se consigue sin luchar. Y les ponía ejemplos de su vida. Así que, tras tres semanas de conversaciones, quejas, lamentos y batallas, Mónica (la nueva) les convenció para que la acompañaran un día a su barrio a una charla sobre una protesta que se estaba montando por las pensiones. Muchos de ellos dijeron que no estaban para jaleos, pero Mara, tres amigas suyas y un buen amigo con el que hace pareja en el baile, accedieron. Les gustó y se apuntaron a la protesta. Días más tarde, Mónica volvió a su casa, pero había sembrado conciencia en el barrio de su hija. Hoy, 8 de Marzo, un octeto de jubiladas del Barrio de Mara, han cogido los paraguas, el metro y se dirigen a la manifestación en los alrededores de la Estación de Atocha de Madrid.

Les ha costado salir del metro y eso que aun es pronto y falta más de un cuarto de hora para el comienzo de la manifestación. Buscan a Mónica, con la que han quedado a través del grupo de WhatsApp que las mantiene en contacto y se unen a la marcha bajo una gran pancarta morada que dice en letras blancas: “Si nosotras paramos, se para el mundo”.

Poco a poco van estando más y más apretadas, No parece que aquello se mueva. Hay mucha gente.

Mara y sus amigas hablan de que no se puede comparar con la manifestación una semana antes frente a las puertas del Congreso. Allí había muchos pensionistas, pero esto es distinto. Esto impresiona. Mujeres jóvenes y mayores, hombres que llevan de la mano a sus hijos. Y mucha gente.

-Mira, le dice una de las vecinas de Mara, ¿esa no es la de Podemos?

-No. -dice Mara – esa es la de Ciudadanos. No me acuerdo cómo se llama.

-Villacís, – dice su pareja de baile – Begoña Villacís.

-¡Ay! ¡Que bonita, mírala. Parece muy buena persona!

– ¿Esa? – dice Mónica- Esa es una lagarta. Han estado despotricando contra la huelga, las mujeres y sus derechos toda la semana. Que si era una huelga política. Que si era una huelga de Podemos. Que si iban a trabajar más haciendo una huelga a la japonesa. Y ahora, viene aquí. ¿A qué? A hacerse la foto, para salir mañana en la prensa, porque han visto que esto se les ha ido de las manos y quieren apropiarse de una reivindicación que ni comparten, ni les interesa. Salvo arañar votos o hacer lo de siempre, pervertir el sentido de la lucha y hacerse dueños de ella,  para que nada cambie.

– Pues a mí me gusta. Y su Jefe, Rivera, más. – dice Carmen, una de las acompañantes de Mara – Y pienso votarles.

– Y yo, responde Andrea, otra de las acompañantes. Porque siempre he votado al PP, pero estoy harta de que no me suban la pensión. Así que esta vez, mi voto, “pal” Rivera.

Mónica se echa las manos a la cabeza. La manifestación, empieza a moverse y la Villacís ha desparecido.

 

Sirenas y fascistas

La manifestación del día 8 de Marzo, no es sino una muestra del descontento general de la gente. Porque no solo ha sido un éxito en Madrid y Barcelona. Decenas de capitales y ciudades han llenado sus calles. ¡Hasta en Burgos, que nunca se mueve nada, se presentaron piquetes en un centro comercial! Las mujeres, como principales sufridoras de un sistema patriarcal en el que el hijoputismo más opresor se ha servido de ellas para que ejerzan las tareas más incómodas para el ser humano, para desfogar sus pensamientos más libidinosos y, en el peor de  los maltratos, el de la propiedad humana, han sido utilizadas como válvula de escape contra la frustración de los hombres, ahora, se han rebelado y han sacado toda su artillería para cambiar las cosas.

¿Por qué las personas votan a formaciones o líderes, que su llegada al poder, ha sido un desastre para la humanidad creando más injusticias, más diferencias sociales, estableciendo la falta de libertad y la represión como fundamento de su sustento en el poder?

Muchos hombres las seguimos. Algunos como yo, por puro egoísmo. Porque creo firmemente que ellas son el motor de cambio, la puerta hacia la igualdad, el remedio contra las injusticias y la esperanza de un mundo mejor. Y si el feminismo es igualdad, que lo es, lograr ese estatus igualitario, no será posible sin que se logre la desaparición de todos los demás desmanes e injusticias de este hijoputismo que ha llevado a que unos pocos mangoneen a la mayoría y se sirvan de su voto para sus tropelías y su enriquecimiento personal.

Lo que ya no tengo tan claro es que esto pueda cambiar en un corto espacio de tiempo. Hemos visto como hasta en la gran Alemania, los nuevos fascistas, esos que llevaron a la última gran guerra mundial, han sido la opción del descontento de casi seis millones de alemanes. SEIS MILLONES. En Italia, hace unos días, La Liga, esa que antes despotricaba contra la Italia del sur, a la que llamaban parásitos que viven de la riqueza del norte, obtiene el apoyo de más de doce millones de electores, ganando en algunos lugares al sur como Calabria o Salerno. Y no olvidemos al suigéneris de Macrón, lo más parecido a Falangito, una víbora con aspecto de gusano.

¿Qué lleva a la gente a votar a todas estas opciones que nada tienen que ver con el estado social, con la igualdad o con la solidaridad?

Hay causas varias. Pero algunos, estos que nunca han sido demócratas pero que tienen la boca escocida de soltar palabras como Constitución o libertad (sin que respeten ninguno de sus significados ni tampoco crean en ellas) ya están esporulando el mantra de que la gente no sabe votar. Lo siguiente será que como no sabemos votar, mejor nos quiten el voto y lo siguiente es que solo voten aquellos que son de los suyos.

¿Por qué personas pobres, sin trabajo, sin opción de futuro encomiendan su voto a una formación que tradicionalmente les viene engañando?  Bajo mi punto de vista, la sociedad española se caracteriza por el hooliganismo. Y no solo en el fútbol. Aquí los partidos políticos tradicionales, a pesar de todas sus tropelías, (y por mi experiencia también los nuevos) tienen una serie de seguidores que, hagan lo que hagan sus líderes, actúen como actúen en sus decisiones, siempre van a creer sus mentiras y jamás van a mirar con sentido crítico y objetividad sus actuaciones y siempre van a justificar esos hechos. Los partidos tradicionales, entre estructuras, subsidios y, en algunos casos como en Andalucía, la posibilidad o no de trabajar, mantienen gran cantidad de beneficiarios votantes.

¿Por qué las personas votan a formaciones o líderes, que su llegada al poder, ha sido un desastre para la humanidad creando más injusticias, más diferencias sociales, estableciendo la falta de libertad y la represión como fundamento de su sustento en el poder?

Pues no es que la gente se vuelva loca. La gente vota por lo que cree beneficia sus intereses. Los votantes de Trump, del partido nazi alemán o del fascista Salvini no son conscientes de la que se les viene encima. En su mayor parte, obnubilados por los mensajes televisivos, por las campañas electorales y por los intereses de quienes sí se van a beneficiar de su llegada al poder, creen que están votando por salir de la pobreza, del paro y de una vida de mierda. Tanto Trump, como Weidel, Gauland o Salvini, lo que prometen es xenofobia, echar a los inmigrantes que según ellos están quitando el trabajo a los nacionales y abaratándolo hasta el punto que trabajar no supone tener una vida medianamente cómoda. No les cuentan que es su sistema de hijoputismo liberal el que crea esas condiciones de miseria y servilismo. No les cuentan que sus empresas expolian los recursos del tercer mundo y que provocan las guerras que traen aquí a sus habitantes. Todos prometen reavivar la industria nacional y poner trabas a los extranjeros (personas y productos). Y cuando hay miseria, paro y desesperación, eso suena como el canto de las sirenas que embobaba a los marineros, aunque después acabaran dirigiendo el rumbo de sus barcos a estrellarse contra los acantilados.

¿Están equivocados? Claro. Cuando un perro bien tratado cae en mitad de un río helado, porque se ha roto el hielo, si vas a rescatarle se dejará ayudar. Cuando un perro ha sido brutalmente apaleado por varias personas, le han puesto una soga para ahorcarle sin conseguirlo y en su huida cae al mismo río helado, si te acercas para sacarle del agua, te morderá si puede. Porque no se fía. Prefiere el abismo del hielo y el agua helada, prefiere sus propios métodos de salvación aunque le lleven al fondo del río.

La socialdemocracia europea lleva más de treinta años apaleando trabajadores. Empezaron por no oponerse a este hijoputismo liberal y acabaron integrándose plenamente en él. En España, el PSOE hace sesenta años, desde que el nefasto Isidoro se hizo con las riendas del partido que dejó de ser socialista. Ellos fueron los que acabaron con todo el tejido industrial de este país. Lo llamaron reconversión. Ellos fueron los que empezaron a finiquitar los servicios públicos vendiendo las eléctricas, la Telefónica y hasta los bancos públicos como la Caja Postal. Ellos son los primeros que empobrecieron las relaciones laborales, relajando derechos, creando condiciones para salarios de miseria, con sus tres reformas laborales. Ellos son los que empezaron a endurecer las condiciones de las pensiones con sus dos reformas a cada cual peor. Ellos son los que apostaron claramente por el concierto educativo, beneficiando a los colegios privados de la iglesia que acabó cerrando muchos colegios públicos. Ellos son los que trapichearon con el PP la reforma del 135 que establece que primero la deuda y nunca las personas. Ellos son los que apoyan el 155. Los que retiran cinco de sus diputados para que no salga adelante el desbloqueo de la ley de renta básica. Ellos son los que pactan en Andalucía el gobierno con un partido de extrema derecha (que les va a acabar comiendo la tostada). Ellos son los que prefirieron pactar con ese mismo partido de extrema derecha en las elecciones de 2015.

Cuando la gente ve que no puede confiar en aquellos que se suponen abogan por la justicia social y la igualdad, y ven que estos solo miran por sus propios intereses, sus puertas giratorias, sus yates y sus mansiones de lujo, y les bombardean desde los medios con eslóganes vacíos, pensamientos primitivos, promesas de trabajo, pan y libertad, acaban sucumbiendo a los cantos de sirena. Y no se paran a pensar que su barco, su vida, acabará en más miseria, más servilismo y más riqueza para los de siempre.

 Es imposible cambiar nada desde dentro cuando todos los estamentos del estado, justicia, gobierno y parlamento, están copados por el mismo veneno del hijoputismo liberal.

Aquí los medios, esos que se empeñan en hablar de bots en twitter que, según ellos, son la clave de la desinformación, mientras que diariamente manipulan, desinforman, callan o ensalzan dependiendo a quién se quiera oscurecer o agrandar, cortan y montan imágenes al más puro estilo NODO, difunden falsas noticias, falsos titulares y publican datos erróneos interesadamente o encuestas precocinadas, a pesar de su falsedad compungida cuando hablan de fascismos, a pesar de su supuesto apoyo incondicional a la democracia y a las personas, son los responsables del pensamiento plano de una gran cantidad de ciudadanos que se creen bien informados porque ven los noticiarios, o porque pasan la mañana entera sintonizando esa basura mediática de los programas matinales de Antena3 o Telecinco. Son los responsables de que, un partido con propuestas netamente fascistas, sea visto como la socialdemocracia. Son los responsables de que toda esa gente que se cree perfectamente informada porque ve el Noticiario de Antena 3, La 1 o Telecinco, prefieran votar víboras con aspecto de gusano, sirenas que les llevarán a tener que pagar por ir al médico, que elevarán el copago farmacéutico, que les modificarán las condiciones laborales hasta el servilismo del trabajador (lo llaman contrato único), que eleven la edad de jubilación hasta los 75 años, antes que a quiénes proponen justicia social, derechos laborales, renta universal básica o sanidad y educación completamente públicas o unas pensiones justas.

Por eso algunos proponemos una ruptura con el sistema. Es imposible cambiar nada desde dentro cuando todos los estamentos del estado, justicia, gobierno y parlamento, están copados por el mismo veneno del hijoputismo liberal. Por eso me cabreo con mi formación que ha pasado de tomar los cielos por asalto a pedir una copia de la llave y por favor.

La calle masiva, como el 8 de Marzo, es el camino. Pero de nada servirá, si al llegar de nuevo a la urna volvemos a entregar el poder a las sirenas en lugar de depositar un voto responsable.

Salud, calle, república y más escuelas.

6 thoughts on “Sirenas y fascistas

  • 13/03/2018 at 1:13 pm
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    UNA DESGRACIA LOCAL CONVERTIDA EN GLOBAL
    UNA ASESINA IDEAL
    Estos dos títulos se me ocurren en relación a la desaparición y muerte de un niño inocente en un pueblo de Almería. Ignoro cual es más acertado, pertinente o impertinente
    La dimensión de la desgracia y crimen del niño Gabriel ha trascendido de forma masiva, invasiva y abusiva a la opinión pública española.
    Pienso que las cadenas de televisión además de vender más colonias, apuestas “on line” y antitusígenos tienen un propósito más oscuro y que detrás de la campaña muchos intereses espurios cuando no decididamente depravados.
    Como buitres ávidos de publicidad y de morbo se han lanzado la progre SEXTA, la religiosa COPE o la inicua CUATRO a comprar a cualquier precio el dolor de una madre y un padre o de vecinos, amigos o conocidos y pagarlo de forma que no se pueda rechazar.
    Exclusivas por 15.000 euros la media hora y la madre o 500 euros el vecino/amigo.
    En primer lugar, el asunto y tratamiento del dolor y la pena sirve para excitar ese MORBO hediondo, tan nacional, tan nuestro, tan español.
    En segundo sirve para distraer al personal, ya que parece que la ciudadanía estaba ilusionada por el éxito de la Huelga del 8M, feminista y certera en sus exigencias de igualdad, equidad y dignidad, en sus vidas en sus trabajos y en sus expectativas por disponer un país “normal”
    Pero para gozo y alborozo de populares y ciudadanos resulta que:
    LA ASESINA ES MUJER NEGRA Y EMIGRANTE
    Ahora ya se ha mostrado que la asesina ha sido una mujer, negra y además emigrante. ¿A quién le importa la presunción de inocencia?
    Perfecto para atemperar los humos y las embestidas de todas esas mujeres feministas resabiadas.
    Resulta que es mas relevante, excitante y sobre todo más negocio este crimen que las 800 o 900 mujeres asesinadas por hombres blancos, españoles y machistas.
    Resulta todo tan disfuncional e irritante que deja a la sociedad en bastante mal lugar.

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    • 13/03/2018 at 7:52 pm
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      Pues si amigo. La TV tiene el propósito de desinformar, manipular y adoctrinar. Claro que lo hacen, como dices sin que sus consumidores se den cuenta. Hace años que no veo telebasura mediática como AR, la Grisso o La SextaNoche. Hace tiempo que no veo noticiarios completos dexTV y cada dia menos. De la TV TDT, lo mejor, dessintonizarla.
      Esto que le ha pasado a Gabriel es una gran burrada, pero si lo comparas como he hecho yo esta tarde con el asesinato de Diana Quer, Blanco, Español y confidente, acabas casi llegando a las manos. Y esovwue no son racistas y no tiene nada que ver que la asesina sea de raza negra e inmigrante.
      Lo peor, uno de los que pedía linchamiento es homoxesual. Se cree que a el, le van a respetar.

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  • 13/03/2018 at 12:10 pm
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    Es mucho peor la manipulación desde la TV que ka propia ignorancia

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