Se aproxima la última gran crisis económica global (VI)

Por Robinson Devia G.
Movimiento La Voz de la Consciencia


Manuel ha sido magistral y claro con su análisis basado en cifras, hechos económicos pasados y presentes, acontecimientos que son innegables, también en sus investigaciones bien sustentadas y por supuesto en su brillante intuición, esa que nace del corazón y nos permite percibir aquello que desde lo tangible no se puede ver.

Es innegable que la crisis ya muestra sus grietas, los movimientos de ajedrez fríamente calculados, están creando la enfermedad de una gran depresión económica mundial, estrategia de mercadeo bien planificada, porque esos mismos creadores de la enfermedad, simultáneamente, han venido creando la supuesta vacuna para después vendernos la idea de una economía unificada que solucionará todos los problemas económicos de la sociedad y creará un paraíso financiero en el planeta.

Vacuna nacida de la aplicación y la experiencia de los cinco sistemas socio económicos con los cuales han sometido a la humanidad, a esto le han sumado su estrategia de división ideológica bipolar constante, su base teórica y  paradigmática, su avance de las tecnologías de la información y las comunicaciones y así entonces la solución será un nuevo sistema socioeconómico totalmente virtual sin dinero circulante, como ya lo habíamos dicho antes y al que solo podrás acceder si te inyectas la vacuna del chip en tu índice o mano derecha, momento culminante para ellos porque allí habrán conseguido su logro, haber cocinados a las ranas dentro de su olla llamada el Nuevo Orden Mundial, pero su máxima sensación de placer maquiavélico será, como hoy lo hacen con las vacunas actuales, ver al dócil rebaño humano haciendo fila para que los vacunen con su economía virtual y su chip, sin que ellos, los del nuevo orden, los tengan que obligar.

Cuando el Titanic se hundió en esa madrugada entre el 14 al 15 de abril del año 1912, lo grave no estuvo en que el barco se precipitara al fondo del océano, lo realmente grave es que no había suficientes botes salvavidas, aunque el barco tenía capacidad para 64 embarcaciones, pero,  por razones estéticas, solo llevaban 20 y, de esas 20, cuatro no estaban operativas, es decir que solo quedaron 16 botes salvavidas con una capacidad de 65 personas, para las 2.208 personas que iban en ese majestuoso transatlántico, razón por la cual se perdieron más de 1300 vidas.

Traigo a colación este hecho real para hacer una analogía con el barco de la economía que pronto va a colapsar con el iceberg de la depresión financiera global, que al igual que el Titanic, tiene muy pocos botes salvavidas y esto es crucial para la sutil imposición del nuevo sistema socio-económico global, porque cuando la gran mayoría se esté ahogando en el mar de la escasez que ellos van a provocar y  las personas desesperadas vean venir el barco del Nuevo Orden Mundial con su economía virtual, todos nadaran desesperados hacia él y su capitán los recibirá con los brazos abiertos,  trampa cual beso de Judas para que, después, con su chip los termine de “crucificar”. Pero te pregunto, ¿ya revisaste si tienes tu bote salvavidas listo? y si lo tienes ¿qué capacidad le diste?

Es el momento en el que, antes de que todo esto ocurra, muchas ranas se preparen para saltar y muchos náufragos tengan listo sus botes salvavidas. Esto se puede dar gracias a seres humanos como Manuel que nos inspiran con sus palabras y acciones, cuando dice en su anterior artículo: “Por tanto, siento que lo mejor que podemos hacer es concienciarnos y prepararnos ante lo que se avecina, para después ocuparnos de resolver con serenidad y con confianza todos los problemas que vayan presentándose cuando estemos plenamente inmersos en la Última Gran Crisis. No caigamos en la paralización que provoca el miedo, ni tampoco en la resignación por lo inevitable. La Confianza en la Vida y, por tanto, la Confianza en nosotros mismos, nos dará toda la fuerza que necesitemos para actuar en consciencia y, asimismo, nos permitirá responder con sabiduría-compasión ante las situaciones más complicadas y ante las personas que más sufran como consecuencia de la crisis.”

¿Cómo concienciarnos ante todo este panorama? ¿Cuál es la preparación que debemos tener? ¿En que nos debemos inspirar? ¿Cómo poder resolver con serenidad?

En primera instancia no pretendemos ni Manuel ni yo, presentar una tesis salvadora, casi mesiánica, cual iluminados de las estrellas del más allá. Es simple, queremos ser supremamente pragmáticos y conscientes de que nosotros también somos una de esas ranas que quiere saltar de la olla o uno de esos náufragos que quiere tener listo su bote salvavidas, pero no lo queremos hacer solos; por ende, no tenemos la verdad absoluta y mucho menos tenemos todas las respuestas, lo que si tenemos claro es que es necesario plantear una solución desde lo individual hacia lo colectivo, donde cada uno de nosotros aporte a la Unicidad de un Propósito como sociedad que somos, haciéndolo desde la diversidad que tenemos, bajo un marco de respeto, amor y armonía, con miras a entretejer nuestros saberes, como hilos que sincrónicamente se entrelazan tejiendo soluciones reales, concretas y aplicables.

Para explicar esa semilla inicial que nos lleve a construir una solución inteligente voy a tomar las preguntas que nos hace Manuel y desde ellas aportaré mi pequeño grano de arena. Comencemos.

¿Cómo concienciarnos ante todo este panorama? Aunque existen premios nobel y grandes eruditos de la economía en el pasado y presente de esta humanidad, al igual que instituciones de alto turmequé como el Fondo Monetario Internacional, La Reserva Federal, El Banco Ambrosiano, EL Banco Mundial, El Banco Interamericano de Desarrollo, entre muchas otras y, por otra parte, ministros de hacienda preparados en Harvard, Yale, Cambridge, Oxford y otras tantas prestigiosas universidades, sin embargo, la economía del planeta siempre va de crisis en crisis, con problemas de desempleo, tasas de inflación que suben y bajan como un yoyó, la naciones con el déficit fiscal, que de ser un hueco pasó a ser una tronera en muchos países, con una balanza comercial a favor de unos y en contra de otros, con las bolsas de valores, los bancos y las tasas de cambio jugando a la economía de casino, con los capitales golondrinas como chupa sangres, la usura del interés, la deuda externa asfixiante,  la especulación del día y la acumulación desproporcionada; uno se paraliza y dice por Dios ¿todo esto de dónde salió? Pues me supondría que, con todo ese saber, eruditos, ministros y ese aparato supranacional económico, en el planeta no debería existir la pobreza, ni el hambre, ni el analfabetismo, ni mucho menos las crisis y otros males que nos aquejan como sociedad planetaria.

¿Pero por qué la economía no da respuestas a las necesidades básicas humanas? Esa es precisamente la invitación que nos hace Manuel, a que tomemos consciencia de que el sistema socioeconómico no está funcionando en pro del ser humano y la naturaleza, por lo contrario, lo esclaviza y la somete, respectivamente.

Para comprender esto debemos ir a las bases teóricas, ideológicas, filosóficas e incluso dogmáticas que tiene el sistema financiero internacional, algunas inspiradas en el dios del desierto que dijo: “Mío es el oro y mía es la plata”; comprender que la dialéctica económica durante la historia se ha basado en dos puntos fundamentales el primero: es cómo distribuir la riqueza y el segundo es quién debe manejar los medios de producción, relegando al ser humano y su esencia a un tercer plano.

Basado en lo anterior se puede observar cómo se toma la escasez, la oferta, la demanda y la mano invisible del mercado como bases fundamentales de la estratagema financiera del interés, la especulación y la acumulación del papel moneda, la que funciona inspirada en la teoría seudocientífica de Darwin como la ley del más fuerte, el grande se come al pequeño y la competencia como base fundamental de la supervivencia. He allí la gran falla, nos inspiramos en una verborrea barata con buena propaganda al mejor estilo Hitleriano, dialéctica sobre la cual basamos el conocimiento de nuestra sociedad actual en lo político, lo económico, lo religioso, lo militar y lo que recibimos a través de los medios de comunicación.

Es necesario entonces buscar una fuente distinta, una que contenga una esencia sublime que nos inspire, un conocimiento lógico y solido que nos sustente y un proceso pragmático y científico que nos permita plantear soluciones reales en lo físico, lo mental y lo espiritual antes, durante y después de la crisis que se nos avecina. Y te preguntarás cual es esa fuente, pues sencillo, esa fuente eres tú y la naturaleza viva que te rodea, observa con detenimiento como funciona tu cuerpo, los ciclos naturales y podrás darte cuenta que allí existe una inteligencia que genera unas mecánicas de movimiento constante, de manera armónica y con un alto contenido de sabiduría.

Iniciemos por observar el movimiento de nuestro corazón y la distribución de la sangre en todo el cuerpo, cuya función principal es llevar oxígeno y nutrientes a cada una de las células, es por decirlo así un “sistema económico” perfecto, al que llamo Sistema de Sustento Vital, el cual tiene una ingeniería creacional y genética que funciona con alta precisión; pero recuerda que tú eres la fuente de inspiración y observa como dentro de ti existe una gran cantidad de conocimientos internos que si los tomas y los aplicas, puedes solucionar los problemas que vives en el externo.

El sistema de sustento vital contrario al sistema económico, no está inspirado en la distribución de la riqueza material, ni tampoco en quien administre los medios de producción, está inspirado en la VIDA, esa vida que como “milagro” no hemos podido comprender por más avances científicos que hemos tenido. Es así como tus células, tejidos, órganos, aparatos y sistemas se funden en una interrelación inteligente sabia e interdependiente de manera armónica, lógica y proporcional, donde cada una de las partes involucradas trabaja individual y colectivamente por un propósito: MANTENERTE VIVO.

En ese mismo orden funciona la naturaleza, bajo esas mismas leyes universales a las que apenas hoy nos asomamos tímidamente, así el árbol recibe el dióxido de carbono que exhalas, este lo transforma y te lo devuelve como el oxígeno que respiras. Observa un océano, un bosque, un rio, una montaña, todos al igual que nuestro cuerpo se funden en esa interrelación inteligente sabia e interdependiente de manera armónica, lógica y proporcional donde cada una de las partes involucradas trabaja individual y colectivamente para dicho propósito: MANTENERTE LA VIDA.

Entonces me di cuenta, que nosotros somos como una especie de macro células que formamos un ser vivo llamado nación, pero no vivimos como sociedad bajo las mismas leyes biológicas que nos rigen por dentro, vivimos bajo leyes contrarias a la vida. Un ejemplo sencillo para demostrar mi afirmación es que si tu corazón actuara como actúan los bancos, y la sangre es el dinero que él emite, cuando la pone en circulación es como si le hiciese un préstamo de millones de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma sanguíneo  a todos los demás órganos, tejidos y células y estos deberán pagar intereses por ello; entonces reflexiona en lo siguiente, tu corazón bombea 5 litros de sangre por minuto, es decir, que en un minuto toda la sangre que tienes pasa por esa bomba maravillosa, pero, ahora actúa como los bancos, o sea, que va a ganar el módico 2% por cada litro prestado y ese porcentaje de ganancia lo acumulará para él, esto significa que cuando vaya por la vuelta número cincuenta ya todas la células, tejidos y órganos no solo estarán en quiebra, sino también terriblemente endeudados, lo que los conducirá al seguro camino de la muerte.

Pero la cosa no para allí, imagina que tu cuerpo es una nación que tiene más de 70 mil billones de habitantes e ideológicamente están divididos en comunistas y capitalistas, deben elegir el órgano o célula para la presidencia y se crea una coalición derechista entre el cerebro y el estómago para que el cerebro gobierne, mientras por el otro lado está el corazón, los pulmones y los intestinos forman otra coalición para que el corazón llegue a ser el presidente, pero eso sí, el que gane repartirá el oxígeno y sus nutrientes solo con su bancada política, mientras que los otros no tendrán participación y las regiones más apartadas tampoco recibirán de lo producido en el cuerpo. En otras palabras, si tomamos las leyes que rigen nuestra sociedad por fuera y las llevamos para aplicarlas por dentro, lo más seguro es que todos ya estuviésemos muertos. Cabe preguntarse entonces que pasaría si hacemos el proceso inverso, donde las leyes que rijan nuestra sociedad sean las leyes de la naturaleza y las de nuestro interno…continuará.

 

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