Poesía Crítica | 12 de octubre. La fiesta de VOX

 

Levitando tras el atril de agitador, se eleva

un señor que parece salido de un wéstern.

Un tipo que suplica por un revólver.

Un sujeto que prefiere a la mujer en la cocina.

Un tipo parecido al conde del Puñonrostro.

Un sujeto con discurso apocalíptico

de subrayada prosopopeya, vendedor

de crecepelo en un lugar donde

hacer su agosto y su vendimia.

Un sujeto sin predicado, para el que

no cabe un país de países, una España

digna, mixta, variada y multicolor.

No comprende una España feminista

donde su Iglesia inmatriculadora

y su Dios abstraído en la pereza,

dejen las riendas del purasangre ibérico

a los gentiles extranjeros que nacen

en su Jerusalén hispana, y se mueven para

traer dignidad al que trabaja, pan

a quienes los más ricos del lugar, despiden a casa,

refugio a quienes huyen del horror de las armas,

de la trata de mujeres y niños, de la vanguardia y la

retaguardia donde lo principal, es el beneficio.

El agitador,

se presenta como amigo de la intolerancia,

garrote vil al cinto, para intentar convencer

al que piensa distinto, y como oferta,

las palmas de las manos hacia arriba, España,

vacías de palabras.

Arropan al pseudo líder vástagos

de patronímico ilustre (que no ilustrado)

alzando tercios, estandartes o banderas

con tres franjas, tan borrosas por dentro,

como escuálidas y malolientes por fuera.

Desde el coso de Vistalegre, invocan

un espíritu arrogante que insufla

aliento añejo, de nuevo.

Se conjuran para llamar todos a la vez

al fantasma del Generalísimo Genocida,

enterrado bajo la cruz de un pacifista

y revolucionario.

Rebusca y espigueo entre el aire puro de España,

para el retorno de un viento huracanado

que arrase los derechos adquiridos

y ganados con sangre, en muchos casos.

Celebran una fiesta de patrioterismo esclerótico

y prosapia tradición escolástica, fundada

sobre pilares donde sustentar una España

maquillada a su gusto. Por eso, el día de la Raza,

rezarán todos juntos, muy alto,

para que los tanques borren el mapa de las autonomías

y desfilen hasta Cataluña y el País Vasco,

pasando por Andalucía, Valencia,

Aragón, la Alcarria. Rezarán por que todo

vuelva a ser como antes: todos españoles,

católicos grandes, libres, y dirigidos con mano firme

por el tipo salido de un wéstern,

que llega montado en un resucitado *Babieca,

sin conocer el significado de la palabra

que da nombre a la ilustre montura,

del español más ilustre (que no ilustrado)

*babieca: persona floja y boba

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