Podemos no tiene nada que ver con el 15M

Podemos no tiene nada que ver con el 15M. Por @miloren

Por Lorenzo Higueras

Cansa mucho escuchar un día sí y el otro también a los representantes electos de Podemos autoproclamarse herederos del 15m. Porque lo cierto es que, con la excepción de la aparición de Monedero en contadas ocasiones en las asambleas de Política Corto Plazo, uno de los dos grupos de política de la acampada, a ninguno de ellos se le vio por allí ni de espectadores. Y lo que es peor todavía, todo lo que han hecho, hacen y pretenden hacer en el futuro es exactamente lo contrario de lo que se consensuó en todas y cada una de las asambleas de los grupos de política del 15m, que siempre fue apartidista, no confundir con apolítico, por consenso. Que Podemos emane del 15m es por tanto imposible tanto en la teoría como en la práctica.

La división en dos de las asambleas políticas de la acampada de Sol no se debió a intereses sino a estrategias distintas. Ambos grupos compartían el rechazo por la política convencional, por las elecciones periódicas y por toda su farramalla, apostando por una forma de hacer política asamblearia, desde abajo, y dando la espalda con total nitidez a la representación, recordemos lo que decíamos una y otra vez: “No nos representan”. Mientras Política Largo Plazo (1) debatía sobre cómo debiera ser el resultado final del proceso, Política Corto Plazo (2) lo hacíamos sobre los procedimientos para hacer posible que ese proceso tuviera opciones de llevarse a cabo sin violencia, pues la no violencia era otro consenso tan claro como la no participación en las elecciones periódicas, desde el repulsivo momento político que vivimos en occidente, para poder llegar alguna vez a los fines que se debatían en Largo Plazo. Eso hizo que numerosos trepas, que en ningún caso fueron ninguno de los que ahora vemos sentarse en el Congreso sino quizá sus palmeros, acudiesen a Corto Plazo, donde fueron uno tras otro despachados para casa a comerse literalmente con patatas sus objetivos electoralistas. Frente a su insistencia, y siendo como debíamos ser y éramos en el 15m abiertas por definición, asamblearias, llegamos a formar grupos específicos para debatir sobre la conveniencia de “hacer un partido” de cara a los procesos electorales en curso mientras duró el movimiento, como nos sugerían desde el poder establecido, con el mismo resultado: marchas para casa con tu iniciativa de fundar tu partido político. Y esto fue así la primera vez, el 20n de 2011, la siguiente y todas y cada una de las intentonas de fundar un partido político desde el 15m (3), siempre debatiendo, siempre llegando al mismo resultado que ya se había llegado desde el primer día por consenso, que no.

Incluso en los últimos momentos de vida del movimiento tuvimos suficientes fuerzas para rechazar su constante acoso, desmontando toda su película que nada tuvo tiene ni tendrá que ver con lo que fue el 15m (4). Podemos no emana de nada parecido al 15m, ni aún en los últimos días, nunca podría hacerlo porque esa gente no sale de las calles, sale de los mismos despachos de los que salen siempre todas esas cosas que se presentan a las elecciones del régimen. Nadie que haya estado presente en ninguna de las asambleas de política podría jamás decir algo semejante, porque el rechazo por sus argumentos siempre fue por consenso, nunca jamás hubo acuerdo alguno para formar un partido político, estaría bueno, todo lo contrario, quienes se atrevieron a proponer semejantes cosas vieron como sus propuestas eran rechazadas una y otra vez en debates largos, con todos los argumentos en su contra, sin fisuras, tal era el convencimiento del movimiento 15m contra la representación: enfrentado su discurso parlamentarista a un debate abierto, libre y horizontal entre vecinas no tuvieron jamás ninguna opción.

Pero tal y como vemos cada día hacer a los nazis, con quienes quizá tengan más cosas en común que con el 15m, ya que ambos recurren a suplantar la iniciativa política de las personas tratando de representarlas por las buenas unos, por las malas otros, estos sinvergüenzas también se han esforzado por reescribir la historia como les conviene. Hay que tenerla de cemento, o más dura aún. En la Asamblea General de Sol a quien se escuchó hablar fue por ejemplo a Agustín García Calvo (5), junto a muchos otros ciudadanos de a pie, como yo mismo, jamás habló allí el actual vicepresidente del gobierno ni la ministra de trabajo, ni el de consumo, estaría bueno, no lo hicieron porque no sabrían que decir, les entraría la risa, porque durante todo el tiempo que los demás estábamos en las calles tratando de cambiar el mundo ellos estaban en otra cosa, reunidos en un despacho para ver de qué forma podían hacer que esa movida sirviese para sus intereses partidistas y, claro está, económicos. Porque su debate no era vamos a ver de que forma cambiamos el mundo sino vamos a ver de qué forma nos aprovechamos de estos pringaos que dicen que nadie les representa para vivir de representarlos. Malditos sean. Que estén consiguiendo imponer su discurso embustero, para todas aquellas que vivimos con pasión y esperanzas esos tiempos tan bonitos, es todavía más indignante que lo que nos llevó a vivirlos.

Lorenzo Higueras (@miloren), militante del Sindicato del Metal CNT-AIT de Madrid y exparticipante, dado que ya no existen, de PCPSol, PLPSol y otros grupos del 15m

(1) https://politicalargoplazoacampadasol.wordpress.com/

(2) https://15mpedia.org/wiki/Grupo_de_Trabajo_de_Pol%C3%ADtica_a_Corto_Plazo_de_Acampada_Sol

(3) https://15mpedia.org/wiki/La_contracampa%C3%B1a#Elecciones_generales_20_noviembre_2011

(4) http://www.cronicapopular.es/2013/07/octavio-colis-15m-influir-o-confluir/

(5) https://www.youtube.com/watch?v=4W_uVt9EuSY&feature=emb_logo

1 Comment

  1. Hola Lorenzo, supongo que de no existir Podemos, seguiría habiendo bipartidismo.
    Y eso es lo que volverá a ocurrir, pero con los militares dentro del parlamento.
    Podemos está en una encrucijada, en medio del fuego cruzado; por un lado los ultras, y por el otro, nosotros mismos.
    La manera más rápida de fallecer.
    Luego ya veremos que decimos.
    Quizás es que no tenemos remedio.
    No es por nada, pero la aparición de Podemos estuvo a punto de cambiar muchas cosas, alguna ha cambiado, pero como siempre pasa en este país, faltó el paso definitivo.
    Hay quien puso el freno y se fué, se dió la vuelta.
    Cuándo se empieza un trabajo, siempre se acaba.
    Lástima de país, no tenemos remedio

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