El año 2022 ha sido el más mortífero desde el año 2005, en plena segunda intifada. Sólo en Cisjordania se han producido más de 150 asesinatos, 45 de ellos niños, según fuentes de Naciones Unidas.
¿Qué significa el triunfo de Netanyahu para los palestinos y las palestinas? La intensificación de la represión en su contra y, aunque suene paradójico, la continuidad de un plan de ocupación de tierras, de desplazamiento forzado de la población.
Como periodista palestino, desde la universidad aprendemos que, cuando cubrimos una manifestación, lo más importante a diario es protegernos y tratar de mantenernos a salvo.
Las mortíferas guerras israelíes en Gaza son posibles, no solo por las armas occidentales y el apoyo político, sino por un flujo interminable de desinformación y tergiversación de los medios.
El año pasado, en la última ofensiva sobre Gaza, 59 medios de comunicación fueron bombardeados y destruidos, un periodista fue asesinado y decenas resultaron heridos, según el Comité Árabe de Apoyo a los Periodistas.
Se cumplen 39 años de la masacre en los campamentos de refugiados de Sabra y Chatila que se cobró la vida de 4.000 personas y fue perpetrada por milicias armadas libanesas en cooperación con las fuerzas de ocupación israelíes.