“Nadie se salva solo”

‘El legado de la labor como historietista, y algo más, de Oesterheld es inconmensurable, debido a que es uno de los artistas que tiene una trayectoria extensa en la historieta argentina, y, de hecho es considerado como uno de los padres de la historieta argentina moderna…’

Por Daniel Alberto Chiarenza | 30/07/2025

23 de julio de 1919: nacimiento de Héctor Germán Oesterheld

Nació en Buenos Aires. Secuestrado y desaparecido en 1977, en la última y peor dictadura argentina. Se cree que lo asesinaron en 1978. Guionista de historietas y escritor de relatos cortos de ciencia-ficción y de novelas. Hijo de Fernando Oesterheld, de origen alemán y criollo; y de Elvira Ana Puyol, de ascendencia española y vascofrancesa.

Estudió Geología, trabajaba en la corrección y en 1943 publicó su primer trabajo, «Truila y Miltar», en el suplemento literario de La Prensa. Al terminar la licenciatura se casó con Elsa Sánchez. Abandonó la Geología y se dedicó a escribir.

Trabajó para las editoriales Codex y Abril con relatos infantiles y de divulgación científica. Hizo sus primeros guiones de historieta en la revista Cinemisterio: Alan y Crazy, Lord Commando y Ray Kitt; con éste comenzó su sociedad con Hugo Pratt.

El primer personaje importante fue Bull Rockett; apareció en la revista Misterix dibujado por el italiano Campani.

Luego, el Sargento Kirk, con Pratt. Oesterheld pensó a Kirk como una suerte de Martín Fierro en la Pampa argentina, pero la editorial le pidió que lo situara en Estados Unidos.

En el Rayo Rojo apareció el boxeador El Indio Suárez, dibujado por Carlos Freixas.
Comenzó a colaborar con Columba.

En 1957 fundó, junto con su hermano Jorge, Editorial Frontera, que comenzaría publicando a Bull Rockett y al Sargento Kirk. El éxito impulsó a Héctor a publicar las revistas Hora Cero y Frontera. Se desvinculó de Abril, negociando con el editor que dejaba allí a Bull Rockett, pero conservaría a Kirk.

Sus revistas se expandieron con títulos anexos como Hora Cero Semanal, Hora Cero Extra (Mensual) y Frontera Mensual.

El siguiente personaje creado por Oesterheld fue Ernie Pike, corresponsal de guerra que relata batallas de la Segunda Guerra Mundial; Pratt modeló su rostro a partir del de Oesterheld. El personaje tuvo su propia revista, Batallas Inolvidables.

Creó nuevos personajes: Ticonderoga, con Pratt; Randall the Killer, con Arturo del Castillo; Sherlock Time, con Alberto Breccia; Joe Zonda y Rolo, el marciano adoptivo, con Francisco Solano López.

En septiembre de 1957 apareció el personaje que iba a tener más repercusión popular: El Eternauta, dibujado por Solano López, en Hora Cero Semanal. Es el relato de un viajero de la eternidad que se aparece en casa de Oesterheld y le cuenta la historia de una terrible invasión extraterrestre en Buenos Aires.

Los guiones más tempranos de Oesterheld –que los podemos ubicar en la década del ’50 y principios de los ’60, cambian radicalmente la construcción de la narrativa, si bien aún conservan cierta moderación- ya contienen sutiles críticas al colonialismo, al sistema capitalista y al imperialismo. A medida que avanza la época, avanza y aumenta su compromiso político y alcanza precisiones ideológicas que hoy nos resultan muy claras. Esto es fácilmente detectablemente en la elección de los protagonistas de sus historietas: lo hace junto a los dibujantes Alberto y Enrique Breccia una biografía en historieta sobre el Che Guevara, “Vida del Che”, publicada en 1968, la cual –como se presuponía- fue secuestrada y destruida por los que aplicaban la censura del “onganiato”.

La editorial Hora Cero cerró al cabo de cinco años. En 1962 los títulos pasaron a Vea y Lea.
En 1961 Abril vendió a Yago las revistas Misterix y Rayo Rojo. Oesterheld volvió a trabajar en ellas. En 1962 comenzó en Misterix, junto a Alberto Breccia, otra de sus inolvidables creaciones: «Mort Cinder». Creó otras historias, «El indio Watami», con dibujo de Jorge Moliterni; «León Loco», con Ernesto García; y «Lord Pampa», con Solano López.

Su obra adquiere, como se adelantó, progresivamente mayor compromiso político. En 1968 la editorial Jorge Álvarez realizó una serie de biografías de actores históricos de América Latina adaptadas a la historieta; una sobre el Che Guevara –de la cual ya dimos información- y se planeó una segunda sobre Evita. Al salir a la venta, la dictadura cívico-militar que gobernaba entonces, la retiró y secuestró los originales.

En 1969 escribió –ahora con dibujos de Breccia- una nueva versión del Eternauta para la revista Gente, con un guión políticamente más comprometido. La publicación fue censurada y la historia original fue resumida para no dejarla inconclusa. Publicó pequeños relatos con el título de «Sondas» en un libro colectivo: Los argentinos en la Luna, Ediciones de la Flor.

Poco a poco Héctor -junto con sus hijas- se va aproximando a la agrupación revolucionaria peronista Montoneros, de la que fue jefe de prensa.

En un estilo similar a la del Eternauta escribió sobre otra invasión extraterrestre: «La Guerra de los Antartes». Publicada en la revista 2001 y en el diario Noticias; finalmente quedó inconclusa. El diario, relacionado con el movimiento montonero, fue clausurado en agosto de 1974, cuando el cadáver de Perón aún estaba tibio. La historieta no sólo representaba una invasión extraterrestre, sino que también mostraba a la Argentina anterior como una utopía que representaba los idearios políticos del movimiento al cual Oesterheld adhería intelectualmente.

Oesterheld y sus cuatro hijas. Todos desaparecidos.

En 1975 había centralizado su trabajo en las Ediciones Record: «Nekrodamus», «Loco Sexton», «Wakantanka» y «Galac Master». En 1976 se reeditó El Eternauta y su recepción motivó la publicación de una segunda parte: El Eternauta II. Contó con dibujos de Solano López, reflejando en el guión su compromiso político, que mostraba al Eternauta como un caudillo que guiaba a un pueblo oprimido para alzarse contra un gobierno opresor y derrotarlo.

El “Proceso”, iniciado en 1976, obligó a Oesterheld a pasar a la clandestinidad. Allí finalizó el guión. El 27 de abril de 1977 fue secuestrado por fuerzas de la represión en La Plata, habiendo ya desaparecido sus cuatro hijas; Diana (24), Beatriz (19), Estela (25) y Marina (18). Fue uno más entre los 30.000 desaparecidos –víctimas del Terrorismo de Estad- que dejó la dictadura cívico-militar. Desaparecieron sus yernos y nietos. Dicen que lo que más molestó a los militares fue su biografía sobre el Che Guevara y el alto compromiso político de la última parte de El Eternauta, a su militancia en Montoneros o a una combinación de todos estos motivos. De su paso por centros clandestinos de detención como el «Sheraton» quedan testimonios de algunos compañeros: «Su estado era terrible […] Uno de los recuerdos más inolvidables que conservo de Héctor se refiere a la Nochebuena del ’77. Los guardianes nos dieron permiso para sacarnos las capuchas y para fumar un cigarrillo. Y nos permitieron hablar entre nosotros cinco minutos. Entonces Héctor dijo que por ser el más viejo de todos los presos, quería saludar uno por uno a [los] que estábamos allí. Nunca olvidaré aquel último apretón de manos. Héctor Oesterheld tenía 60 años […] Su estado físico era […] muy penoso». Eduardo Arias.

Estuvo detenido en «El Vesubio». No se conocen las circunstancias ni la fecha precisa de la muerte de Oesterheld. Se supone que fue en 1978.

El legado de la labor como historietista, y algo más, de Oesterheld es inconmensurable, debido a que es uno de los artistas que tiene una trayectoria extensa en la historieta argentina, y, de hecho es considerado como uno de los padres de la historieta argentina moderna.

Apenas comenzó la “democracia” se realizaron muchos homenajes en su memoria.

En 1983 Félix Saborido realizó para la revista Feriado Nacional una ilustración que reunía la mayor parte de los personajes del autor, manifestándose con una enorme pancarta con la pregunta «¿Dónde está Oesterheld?».

En 1991 se realizó en la estación Uruguay de la línea B del Subte de Buenos Aires un mural que reproduce una escena de la versión del Eternauta de Oesterheld y Breccia, junto a otras con la imagen más clásica del personaje de Solano López. Colaboraron en la realización la Casa del Ceramista, Cerámica SCOP Hornos Cite-Seiem.

En 1997 se le puso su nombre a una plaza situada en Puerto Madero, entre las calles Azucena Villaflor, Macacha Güemes, Intendente Giralt y Avenida de los Italianos. La medida, propuesta por la concejala María Naddeo, fue aprobada por el Concejo Deliberante de la ciudad de Buenos Aires en forma unánime, propuesta el 28 de agosto de 1996.

Fernando Araldi Oesterheld busca a su familia

En 1999 se estrenó una película sobre él: H. G. O. En 2002 se desarrolló la muestra “Héroes Colectivos” en el Palais de Glace que, rindió tributo a la vida, la obra y ética del artista.

La Fiscalía de Nüremberg, Alemania, también investigó el secuestro y desaparición forzada de Oesterheld. Su caso fue presentado por la Coalición contra la Impunidad en la Argentina, que en 2004 recibió el Premio de Solidaridad de Bremen, otorgado por el Senado de la ciudad hanseática. El premio fue recibido por el pastor Kuno Hauck y por Elsa Sánchez, en representación de la Comisión de Familiares de Desaparecidos y asesinado alemanes o descendientes de alemanes en Argentina.

En 2007 se llevó a cabo la Muestra 50/30, 50 años de El Eternauta… 30 años sin Oesterheld en el Museo y Archivo histórico Dr. Arturo Jauretche del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Allí se expusieron materiales de Colección, originales y –a modo de homenaje- reconocidos historietistas recrearon tapas imaginarias de la revista Hora Cero Semanal, La muestra se realizó nuevamente en diferentes oportunidades.

Las lágrimas de Elsa, la viuda de Oesterheld, son el símbolo más claro del mensaje que Argentina presentó el martes 5 de octubre de 2010 como invitada de honor a la Feria del Libro de Fráncfort. El acto fue cargándose de emotividad, Elsa Oesterheld se convirtió en la aparición más intensa de la ceremonia inaugural cuando la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, la invitó al escenario para agradecer «a través de su persona a todos los escritores».

El 4 de septiembre se festeja el Día de la Historieta Argentina, ya que ese día en el año 1957 apareció el N° 1 de Hora Cero Semanal, la revista de Héctor Germán Oesterheld en cuyas páginas debutaron grandes protagonistas como “El Eternauta”. Desde 2012 el Centro Educativo de Nivel Secundario N° 44 de San Cristóbal lleva su nombre. También lo recuerda el centro cultural en la Ciudad de La Plata.

Elsa Sánchez de Oesterheld murió el 22 de junio de 2015.

En 2016 se publicó el libro “Los Oesterheld”, de las periodistas Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami, una biografía de la familia de Oesterheld, sus cuatro hijas y su esposa, desde la época de los “años felices en la casa de Beccar” hasta la de los secuestros y desapariciones. El mismo año, también se colocó una baldosa con su nombre en la esquina de su casa en Beccar, frente a la estación de ferrocarril.

En 2025 la plataforma Netflix estrenó la serie “El Eternauta”, basada en la historia escrita por Oesterheld. El proyecto reavivó el interés por la historia original, así como por el final triste y conmovedor de su autor. “Siempre hay esperanza. Al menos nunca hice una historieta donde se acaba la esperanza”. H.G.O.

Fue el 30 de abril cuando se estrenó la serie. Dirigida por Bruno Stagnaro y protagonizada por Ricardo Darín. En pocos días se convirtió, en los países de lengua inglesa, en la serie más vista en el mundo.

La obra tuvo un desarrollo abierto que se construyó de forma paulatina. Se convirtieron en épicas la aparición del “mano, o el combate en River Plate”. Es la primera novela gráfica en lengua hispana.

La serie, en esta primera versión, presenta a Juan Salvo, un hombre común de clase media que está jugando al truco con tres amigos (Favalli, Lucas y Polsky) un viernes a la noche. Se enteran por la radio que hubo una explosión atómica en el Océano Pacífico y, a los pocos minutos se produce un corte de electricidad. Miran por la ventana y se sorprenden al ver caer una nevada en la ciudad, y al rato ven cadáveres sembrados en toda la calle y sacan la conclusión que el contacto con la nieve produce la muerte inmediata a los que la tocan. Allí comienza la odisea por la supervivencia.

Al comienzo se advierte un grupo de personas que se encuentran aisladas e incomunicadas en medio de una muerte generalizada. Se producen discusiones internas en los grupos en las cuales aparecen problemáticas producto del egoísmo y luchas miserables por la supervivencia. Ahí es donde Oesterheld se decide a que El Eternauta no sea un Robinson Crusoe –naturalmente individualista- sino un hombre verdaderamente social, rodeado de su familia y de sus amigos.

Con la sensibilidad humana que impone la situación empieza la resistencia colectiva. Se amplía la comunidad de los resilientes, pues el relato incorpora personajes de la clase obrera (Franco el tornero) y, por otra parte un simbólico Ejército nacional, que es la institución aglutinadora de la lucha contra “Ellos”, esa es la denominación que le dan al enemigo desconocido. Aquí es donde se configura la noción de HÉROE COLECTIVO, corroborado en la frase NADIE SE SALVA SOLO. Las principales escenas se trasladan hacia las calles y lugares icónicos de la ciudad de Buenos Aires.

La obra fue evolucionando en cuando a lo planteado por la historieta inicial (1957-1959). Ello fue la consecuencia de la radicalización política del autor a partir de los años sesenta: la revolución cubana, la guerra de Vietnam y el Cordobazo, entre otros acontecimientos, alentaron los deseos de cambios de la juventud y de sectores de la intelectualidad progresista. Oesterheld es un representante de este último estamento que pasa de posiciones moderadas a militar en Montoneros en la década del setenta.

Ya aggiornado podemos afirmar que la nevada mortal es presentada como un ataque explícito del imperialismo. Y Juan Salvo se convierte en el conductor que se coloca al frente del pueblo para llevarlo HASTA LA VICTORIA FINAL.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.