Misoginia, ginofobia, ginocidio, feminicidio: El genocidio de niñas y mujeres por razón de sexo

Asesinadas por razón de sexo

Teresa Domínguez


India, 68 millones de mujeres y niñas «desaparecidas». Entrevista a Rita Banerji, escritora y fundadora de 50MillionMissing

Los términos ‘ginocidio’, ‘feminicidio’ y ‘femicidio’ se utilizan para describir el asesinato de mujeres de cualquier edad. El feminicidio tiene una relación directa con la misoginia y la ginofobia. Las razones detrás de esta costumbre patriarcal y femicida son casi siempre culturales, mas que religiosas. Las causas principales son el sexismo, el sesgo anti-femenino, los prejuicios contra las niñas y las mujeres, que son percibidas como seres sumisos, seres inferiores, cuya función principal son los cuidados y la procreación, mientras que los hombres, son lo que deben ocupar los papeles relevantes de la sociedad, los que procuran el sustento.

Es el círculo vicioso social y cultural, porque ellos son los que tienen el poder, los que determinan los roles de género, los que tienen acceso a los trabajos, los que generan ingresos, o los ingresos mas altos, los que toman las decisiones, los que ocupan cargos y los que hacen las leyes.

No hace mucho asistí al webinario, en el seno del Parlamento Europeo «Femicide Rising Globally: the urge for effective legislation» (Femicidio en aumento a nivel mundial: la necesidad de una legislación eficaz) en el que se discutía sobre el aumento de los feminicidios a lo largo y ancho de nuestro mundo. Una denuncia internacional en la que se dejaba patente la necesidad e importancia de una legislación con medidas eficaces y la comprensión del rol de los estados en la prevención de las distintas violencias que sufren las niñas y mujeres por razón de sexo. La significación e impacto de los tratados internacionales, el imperativo de medir el feminicidio a nivel mundial y la urgencia de trabajar en un enfoque operativo.

Y una de las ponentes, Rita Banerji, escritora, activista feminista y una de las caras del movimiento mundial contra la violencia extrema y los asesinatos que enfrentan las mujeres y niñas en la India, expuso con crudeza porqué el genocidio de mujeres, sigue aumentando a día de hoy. E hizo un llamado a la Organización de las Naciones Unidas para que se incluya el genocidio de mujeres por razón de sexo en el Acta de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. Un hecho que no solo sucede en India, China, o Paquistán, (Corea del sur ha conseguido revertir en parte la ratio/sexo), sino que hay evidencia emergente de una selección de sexo con sesgo de género dentro de Europa oriental y el Caucaso, particularmente en Albania, Armenia, Azerbaiyán y Georgia. 

En el caso de India, (haremos un repaso a otros países en otro artículo), en solo en tres generaciones, 68 millones de mujeres y niñas han sido aniquiladas. Las estimaciones de 68 millones* son un dato que dedujo «The Hindu» en 2014 usando el método del profesor y Nobel Amartya Sen. El próximo censo no será realizado hasta este año 2021, y son varios los años, necesarios para que vea la luz.

Analizaremos los seis factores principales que influyen en estos feminicidios silenciosos e imparables, seis factores a los que hay que sumar uno nuevo, el séptimo factor: las violaciones en grupo. Durante las últimas décadas, a medida que aumentan las violaciones colectivas en India, las víctimas son cada vez más, asesinadas y mutiladas, para destruir las pruebas.

La semana anterior a la ponencia, tres mujeres fueron encontradas asesinadas brutalmente después de ser violadas en grupo, dos desmembradas y una viva quemada. Y Banerji se quejaba del silencio generalizado de los medios respecto a los asesinatos de mujeres y niñas, y que ni las redes sociales se hicieron eco.  El 31 de diciembre un padre en Saharanpur se llevó a su bebé de un año cuando su esposa dormía y la tiró al suelo, la golpeó y luego  la estranguló hasta matarla porque, según su esposa, estaba enfadado por haber tenido una niña en vez de un varón. Llevaban año y medio casados, y las discusiones se sucedían por este hecho. La semana pasada, fue una abuela arrestada en Tamil Nadu por matar a su nieta de 7 días por ser niña. Y a pesar de varias campañas gubernamentales para prevenir el infanticidio femenino, parece no haber fin a esta mala práctica. 
Rita Banerji, escritora, feminista, autora del libro Sex and Power, fundadora de 50 Million Missing Campaign

Según la activista Banerji, el estado tiene  un programa para niñas no deseadas en orfanato (que no lleva un registro ni declara el número real de niñas abandonadas) donde los padres que no quieren tener niñas pueden dejarlas en adopción. No se usa mucho, sin embargo se sabe que dicho programa promueve el tráfico ilegal de niñas desde albergues para su adopción y para su posterior sustracción de órganos. La trata de menores (niñas en su mayoría) es un mercado masivo que los partidos políticos luchan por controlar, pero a su vez  como denuncia The Wire, involucra a gobierno, policía, médicos, a hospitales, ONGs, orfanatos. Porque las ‘enormes redes’ que operan, y procuran mantener el «negocio». El tráfico de bebés en Bengala Occidental es solo la punta del iceberg.

Banerji también se preguntaba por qué no se soluciona esta terrible situación de niñas y mujeres en su país, y por qué el gobierno no toma medidas contundentes, por qué no se investigan estos hechos. Y la respuesta es tan aterradora como real: por la implicación y complicidad de las instituciones, de la policía y de la misma justicia. «La razón por la que el gobierno es cómplice de este crimen de genocidio es porque está dirigido por criminales.» Cerca del 30% de los miembros del Parlamento tienen serios cargos penales pendientes que incluyen: violación, asesinato y trata.Todos los partidos políticos defienden a los delincuentes porque se aseguran a través de su poder intimidatorio de que el partido gane escaños. La policía y los tribunales están plagados de corrupción y son burocráticos; tanto es así que la mayoría de los casos que pueden ser homicidios relacionados con la dote no se registran ni investigan, y se hacen pasar por «suicidios» o «accidentes».
Banerji nació y creció en La India y conoce de primera mano la violencia sistémica, el genocidio de mujeres y niñas que se ejerce sobre ellas por razón de sexo. Incluso antes de haber iniciado su labor en ‘La campaña de las 50 millones de desaparecidas‘ en 2006, estaba claro que uno de los desafíos más difíciles sería superar el escepticismo público tanto dentro como fuera de la India, sobre la veracidad de su afirmación. ¿Cómo pudieron más de cincuenta millones de mujeres desaparecer de un país en un período que abarca menos de un siglo? Es evidente que cuando se habla de «desaparecidas» se trata en realidad de un eufemismo, y lo que encierra no es otra cosa que casos de mujeres y niñas eliminadas sistemáticamente, asesinadas.
En 2009 se reportó que 109.000 mujeres fueron quemadas vivas por dote, y el censo de 2011 confirma la «desaparición» de 18 millones de niñas 1 a 15 años. Casi un millón entre fetos abortados por sexo y niñas de menos de un año. Y se estima que esta cifra aumente a dos millones y medio. 7 millones de niñas asesinadas entre 1 y 6 años, y 11 millones de niñas asesinadas (y/o traficadas) en el grupo de 7 a 15 años.
«En tres generaciones, han sido aniquiladas sistemática y silenciosamente de la poblacion de La India, solo porque eran de sexo femenino.» Rita Banerji
El Premio Nobel Amartya Sen usó el término «desaparecidas» por primera vez en 1986 para llamar la atención sobre la gran divergencia en la proporción natural de la población en La India. Donde la ratio de hombres a mujeres es inversa a la mayoría de las poblaciones humanas en países desarrollados.  Y la población «perdida» entonces de 37 millones de mujeres.
En 2005, casi veinte años desde la primera alerta de Sen, el International Herald Tribune informó que 50 millones de mujeres estaban «desaparecidas» de la población de India. El índice de empeoramiento sobre ratio/sexo en países como La India y China reflejaba el grave abandono de las mujeres. Calculó que más de 100 millones de mujeres habían desaparecieron debido a la discriminación por sexo. Algunos trabajos de datos posteriores mostraron que el exceso de mortalidad femenina era un fenómeno más universal que se aplica a todos los grupos de edad en estos países.
Desde entonces, el proceso de eliminación de mujeres y niñas de La India no ha hecho más que crecer, de 50 millones de mujeres en 2002, a 68 millones en 2017, lo que representa un 20% de población femenina. Más del 90% de las niñas en India son asesinadas entre 1 y 6 años, y las muertes de niñas, son un 75% mayores que la de los varones (UN-DESA Report 2011).

Los métodos de eliminación de las mujeres y niñas son muchos y variados, a los que hay que sumar un séptimo que se practica en esos últimos años, estos incluyen:

  • Feticidio e infanticidio femenino (eliminación forzosa por sexo, desde el vientre materno hasta 1 año de edad, aunque ilegal, se practica).
  • Infanticidio de niñas de 1 a 7 años (por inanición, quemadas vivas, veneno, ingesta de sal, estrangulamiento, ahogos, enterradas vivas, golpeadas con mantas mojadas para inducirles neumonía, enférmalas sin cura, obligarlas a beber alcohol para que mueran por diarreas…).
  • Feminicidios por parto y/o abortos forzados de niñas (una mujer muere cada 5mn por razones evitables relacionadas con el parto, asesinadas por dar a luz bebé de sexo femenino, cuerpos inmaduros, matrimonio infantil, atención satinaría inadecuada).
  • Feminicidios relacionados con la dote (demanda interminable de dinero y riquezas a la novia, asesinadas cuando dejan de pagar: colgadas, quemadas vivas, obligándolas a beber ácido, ahogadas, golpeadas, asesinadas por mercenarios).
  • Feminicidios relacionados con el honor (aproximadamente 1000 al año, por causar «desprestigio» a la familia, vengar su honor).
  • Feminicidios relacionados con el linchamiento por «brujas» y a viudas (solteras y viudas: linchamiento en grupo, violadas, golpeadas, asesinadas para quitarles posesiones. Desde 2008 +-800 mujeres asesinadas)
  • Violaciones en grupo y posterior asesinato (primero violadas y posteriormente son descuartizadas, desmembradas, quemadas vivas para eliminar pruebas).

«La matanza masiva de niñas es también un odio por las mujeres y tratar de exterminarnos como sexo.»Rita Banerji

A pesar de que la selección de sexo ha sido ilegal durante 20 años, las leyes relativas al diagnóstico prenatal de género son ampliamente burladas. El aborto selectivo de mujeres es otra industria que mueve miles de millones de dólares en La India. En palabras de la propia Rita Banerji, «Miles de médicos y clínicas de aborto y ultrasonido atienden de forma rutinaria los campos de exterminio de mujeres«. En 2012, existía un programa de televisión, Satyameva Jayate, donde las mujeres hindúes hablaban de cómo se abusaba de ellas si se negaban a abortar a sus hijas, y cómo la decisión la tomaban entre su marido, sus suegros y los médicos, como si las mujeres ni siquiera importaran. Una mujer contó cómo la golpearon y obligaron a ir a la clínica, donde el médico le puso una inyección para dejarla inconsciente y practicarle el aborto. Fue sometida a 6 de esos abortos en 8 años. Sin embargo, en contraste, una mujer en La India, soltera o casada, no puede someterse a un aborto por su propia voluntad.

Otra constatación del carácter odioso de esta práctica se evidencia en la espantosa proporción de género de las comunidades indias expatriadas en los EE. UU., Reino Unido y Canadá. A pesar de ser ricas, bien educadas y socialmente bien ubicadas, las comunidades indias se han involucrado en abortos fetales femeninos hasta tal punto, que hay un sesgo evidente de la proporción de género, tanto que los gobiernos y los organismos internacionales están tomando medidas. En 2006, en un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, Nicholas Eberstadt anunció que la desigual proporción de género alcanzada en algunas de estas comunidades era «biológicamente imposible». En el Reino Unido, la comunidad médica ahora se niega a apoyar esta práctica, sin embargo, eso no parece disuadir a los indios expatriados, que  simplemente vuelan a la India (o a otros países) para hacerse una ecografía y/o abortar.

En 2007, La India registró la tasa de mortalidad materna más alta del mundo, con una mujer que muere cada cinco minutos por causas relacionadas con el embarazo. Las razones citadas para esto son la atención médica inadecuada y los embarazos precoces de niñas debido a los matrimonios infantiles. Y el problema es realmente con las niñas porque el impacto en la salud está en ellas.  Afirma Banerji «sus cuerpos están subdesarrollados y son demasiado jóvenes para tener hijos, lo que resulta en complicaciones y muertes durante el parto».

Si bien las instalaciones de ultrasonido surgen en todas las esquinas de la India y llegan a pueblos remotos en camionetas móviles a precios competitivos, las personas todavía optan por la práctica de aborto, que es más barato, para reducir el coste de operación y hospitalización. En una cultura, donde las mujeres prácticamente no tienen voz ni control sobre sus propios procesos reproductivos, y esencialmente sirven como úteros para el deseo narcisista del patriarcado de una interminable lista de hijos, y en las últimas dos décadas con la explotación reproductiva, la deplorable tasa de mortalidad materna de la India es una máquina de matar certificada.

Lo mismo sucede con la dote, a pesar de que la ley ya la prohibe  de facto, es difícil de erradicar de la cultura patriarcal.  Según la investigadora, la dote es el patrimonio que la futura esposa o su familia entregan al novio, siendo en muchos casos proporcional al estatus social del futuro esposo. Su significado, según diferentes culturas sería el de contribuir a la manutención de la propia novia o contribuir a las cargas matrimoniales.

En todo caso, la dote se otorga al hombre quien la administra durante la duración del matrimonio. Además de la violencia de la dote, esta afecta a la autoestima de la mujer. Incluso las mujeres educadas y trabajadoras sienten que tienen que pagar para sentirse aceptadas por sus maridos y suegros o para estar a salvo. Los más altos porcentajes de asesinadas por selección de sexo e infanticidio no suceden en las zonas más pobres de La India, sino en las regiones y ciudades más ricas, y lo mismo sucede con las niñas más educadas. Esa tendencia se ha vuelto muy evidente en el ratio por sexos del país, dónde la cantidad de niños es muy superior al de niñas. El censo de La India desde 1896 hasta hoy muestra un patrón de feminicidio que aumenta en función de la riqueza.

La mentalidad patriarcal no quiere que las hijas reclamen las propiedades familiares a través de la herencia. Cuanto mayor el poder adquisitivo y mayor la educación, mayor es la dote que debe pagar una mujer para casarse, es por este motivo que las familias no quieren tener hijas. Es importante destacar que no son las mujeres, sino las familias, en particular los varones, los que toman las decisiones para deshacerse de las hijas. Las mujeres a menudo son golpeadas y violentamente forzadas a estos abortos. La muerte de niñas recién nacidas tampoco suele ser la decisión de la madre, sino de la familia.

La dote es el premio gordo, la forma más fácil de adquirir riqueza. por lo tanto, todos, ricos y pobres, quieren tener hijos varones, cuanto más educación tiene la niña, mayor es la dote, y mayor es la pérdida financiera para ellos. Además, los padres pagan la dote para asegurarse de que la hija no reclame la herencia. Una forma de desinversión. ¿Por qué matar a una mujer para conseguir más dote? ¿Por qué no se divorcian? ¡Porque si está viva, al separarse, puede reclamar su dote de vuelta! Y el sistema legal apenas procesa los asesinatos relacionados con esta práctica.

Por otro lado ya existe un tráfico masivo de niñas a través de las fronteras estatales en India, para ser vendidas como ‘novias’ en aquellas regiones donde la proporción de sexo ha bajado tanto que los hombres no pueden encontrar mujeres para casarse. Las familias con muchos hijos, que no pueden permitirse «comprar» una novia para cada uno, a menudo comprarán una «novia» para que la compartan todos los hombres.

Rita Banerji explica que la causa principal de este genocidio está directamente relacionada con la misoginia, y la cultura, pero sobre todo las políticas sociales de género y riqueza. ¿Qué podría estar impulsando esta aniquilación femenina sistemática? Para responder a esa pregunta, Banerji habla de la «apropiación cultural» del homicidio femenino.

Términos como sati, quema de novias, dote-muerte, doodh-peeti, kuri-mar y johar, que son un método de homicidio femenino que se practicaba ampliamente, se aceptaba ampliamente y era culturalmente específico de la India. Aunque sati, la práctica de quemar viva a una viuda en la pira de su marido, fue prohibida por la administración colonial británica en 1829, desde la independencia de la India en 1947, se han reportado al menos cuarenta casos. Y el público todavía acude en masa a los templos construidos para deificar la práctica de sati, y el gobierno de la India no se atreve a derribar estos monumentos.

En dos de las ciudades más sagradas de la India, Benaras y Vrindavan, miles de viudas que han sido expulsadas de sus hogares o algunas que han escapado del sati, se ganan la vida mendigando en las calles o prostituyéndose. El doodh-peeti, otra antigua tradición que todavía se practica en el noroeste, es un método para matar a las niñas recién nacidas ahogándolas en cubos de leche. Kuri-mar es una referencia a las comunidades del norte de la India que tradicionalmente mataron a todas sus hijas. Las comunidades de Kuri mar o «asesinas de hijas» en una época se jactaban abiertamente de no tener «hijas», sólo hijos. La mayoría de las niñas recién nacidas serían enterradas bajo tierra en vasijas de barro. Johar es la práctica que obligaba socialmente a las mujeres a suicidarse individualmente o en masa, cuando eran atacadas y violadas por comunidades rivales, con el fin de preservar el honor de su familia. Pueden ampliar detalles en este documento de la investigadora.

Y como afirma Banerji, cuando una práctica adquiere un nombre en una sociedad, se vuelve aceptable en el nivel subconsciente del pensamiento colectivo de esa comunidad. Su premisa se vuelve sacrosanta, y las líneas entre crimen y cultura, y lo permisible y reprensible, se difuminan. Y es en esta aculturación profunda e históricamente arraigada del homicidio femenino lo que está sustentando el genocidio femenino en la India.

El infanticidio femenino subyacente, la selección del sexo, el asesinato por la dote, las violaciones y las cazas de de brujas: muestra a un sistema patriarcal que quiere el control y la propiedad de la riquezaLa matanza masiva de niñas es también un odio por las mujeres y tratar de exterminarnos, dice Banerji. Además India se sigue rigiendo por sistemas de casta. Y las castas se componen de discriminación y violencia.

La agresión masculina que ocupa el espacio público es intimidante. Banerji cree que las mujeres deberían salir y comenzar a reclamar el espacio público de vuelta. La ley de acoso sexual de La India se formalizó después de que una mujer dalit, Bhanwari Devi, que estaba trabajando en la lucha por detener los matrimonios infantiles, fuera violada en grupo por 5 hombres de casta superior. 25 años después de lo sucedido, todavía no se le ha hecho justicia. El juez de la corte suprema estatal dijo que los hombres de castas superiores no pudieron violarla porque se podrían «contaminar» al tocarla.

Por otro lado India es el hogar de un tercio de las novias infantiles del mundo. La razón principal por la cual las personas consiguen que las niñas se casen más jóvenes es para poder pagar dotes más pequeñas. También es la razón por la que no quieren educar a las hijas, dado que cuanto mayor sean las niñas y más educadas, más grande debe ser la dote.

Curiosamente, relataba Banerji, que en la recesión económica las mujeres prefieren convertirse en monjas o prostitutas porque en otros trabajos son controladas, utilizadas, violadas y asesinadas, y esta es la opción que les queda y es el único trabajo en el que los hombres no compiten con ellas. En cuando a meterse a monjas, es curioso como en tiempos de crisis se han incrementado en un 66% «las vocaciones». «Las mujeres finalmente se están dando cuenta de que «Dios» sería un «esposo» mucho más confiable al que estar unido de por vida que el muestreo de los caprichosos hombres mortales que han visto en la tierra

Pensemos que en La India es legal la práctica del triple talaq entre los musulmanes, donde un hombre puede divorciarse de una mujer diciendo «Talaq» tres veces. Es ilegal en muchos países musulmanes pero legal en La India. Muchas mujeres musulmanas han estado luchando para prohibirlo porque, literalmente de la noche a la mañana, se encuentran sin hogar y sin medios para mantenerse a sí mismas y a sus hijos.

Rita Banerji se mostraba pesimista en relación a los cambios venideros, y veía muy difícil revertir la situación a menos que se «eliminaran» a tantos niños como a hombres para equilibrar la proporción de géneros. Porque ni siquiera si dejaran de asesinar a niñas y mujeres, la proporción de sexos se normalizaría, harían falta cientos de años. Además India carece de movimiento nacional feminista. Y las mujeres que están en política, no están comprometidas con el electorado femenino ni con los derechos de las mujeres, salvo de manera simbólica.

Desde antes del nacimiento, como feto, hasta la viudez y vejez, no hay una etapa de la vida en la que las mujeres no sean asesinadas en masa en la India. Por el único hecho de ser son mujeres. La exterminación de mujeres en la India (y algunos otros países mencionados) cumple con la definición legal de genocidio definida por el Acta de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la ONU.

El Acta de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, en su artículo dos especifica que se entiende por genocidio cualquiera de los actos relacionados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como matanza de miembros del grupo, lesiones graves a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial y medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.

Se hace bastante evidente cómo La India hoy es responsable de uno de los peores índices genocidios en la historia de la humanidad. Rita Banerji aprovechó para hacer un llamamiento mundial para presionar a la ONU de que se incluya el «sexo» como delito de genocidio en el Acta de 1948. «Los grupos humanos se clasifican por raza, religión, etnia, etc. pero no por sexo. Estoy segura de que las personas que redactaron esta ley eran hombres que nunca sabrán lo que significa temer ser asesinados por su sexo biológico. Pero sabemos que 68 millones de mujeres asesinadas en India, y las millones de asesinadas en todo el mundo, no estarían muertas si tuvieran un cromosoma XY.«

Teresa Domínguez

«No seré una mujer libre mientras haya mujeres sometidas»

*Nota:

La cifra de 63 millones aparecida en La Sexta Noticia y otros medios internacionales es un dato del gobierno basado en «datos financieros». Que no sabemos bien qué es. Los censos en La India se realizan cada 10 años, con un recuento puerta a puerta. Según Rita Banerji, el problema del artículo de Sexta Noticia es que trata de justificar los asesinatos relacionándolos con la pobreza. Pero es un hecho que el único estrato con una proporción de sexos normal es el 20% más pobre. A medida que aumenta la riqueza aumentan los feminicidios de las niñas menores de 6 años. También la proporción de sexos es baja, no a causa del aborto. Menos de 90,000 son abortadas, pero la mayoría de las niñas, es decir, más del 90% de las niñas son asesinadas entre los 1-6 años de edad, después del nacimiento.

Otras referencias:

2 Comments

  1. Muchas familias quieren tener niños , pero no cada mujer puede quedarse embarazada . Gracias a nuestra medicina de hoy! Soy la madre del vientre de alquiler y nunca he pensado que eso es antinatural . Mi bebé nació sano y somos la familia más feliz del mundo, gracias a la clínica de Feskov en Ucrania que nos ayudó muchísimo ser padres! Mi hija tiene 3 años ya. Gracias a nuestra doctora Elena tan buena profesionista !

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