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Viva Madrid que es mi pueblo, 2. Mis primeros años

Al siguiente año de morir mi padre −yo tenía ocho años−, ingresé en el colegio Santa Ana y San Rafael, de los marianistas, filial de El Pilar, pero para los niños pobres y con pocos recursos. No pagábamos nada y nos daban los libros. Una cuestión de clases y diferencias; si en El Pilar estudiaron José María Aznar, Juan Luis Cebrían, los hermanos Garrigues Walker o Javier Solana; del Santa Ana y San Rafael salimos, El Dioni y yo mismo.

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Viva Madrid que es mi pueblo, 1. Mi madre como testigo

desde julio de 1936 y hasta 1939, fue protagonista, como tanta gente, en la defensa de Madrid y del sufrimiento de la guerra, provocada por el golpe de estado militar y fascista. Fue superviviente del cerco de Madrid. Supo sufrir la miseria de la posguerra, tan dura como la de la propia guerra.

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La guerra que viví yo, y 4. Represión y hambre

La dictadura franquista recurrió a lo largo de toda su existencia, a los métodos represivos propios de toda dictadura militar: penas de muerte, largas condenas de cárcel, destierros, confinamientos, multas, torturas y violencia física en todos sus grados y formas. Represión laboral y profesional, política, lingüística, educativa, cultural y económica, con incautaciones y embargos de bienes.

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Del Burgo, Martín Villa y la Querella Argentina

la represión criminal practicada en los Sanfermines de 1978 fue tan solo parte de una violencia estatal más general habida durante la Transición: 3 de marzo –Gasteiz-, semana negra madrileña, caso Scala –Barcelona-, II semana pro-amnistía, asesinatos policiales en Tenerife, Málaga, País Valencia,… Su objetivo fue forzar a la oposición a aceptar la zanahoria de unas libertades democráticas homologables a nivel europeo y, a cambio, dejar incólumes los principales pilares del franquismo

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La guerra que viví yo 2. Los héroes que defendimos Madrid

No fue una guerra civil, fue militar, por supuesto; el brazo ejecutor fueron militares desleales a su juramento en defensa de la República. Estaban implicados falangistas, monárquicos, la derecha conservadora más reaccionaria y la iglesia católica, que había oprimido al pueblo durante siglos.