
Este sábado se llevaron a cabo manifestaciones en más de 80 localidades españolas para exigir el fin del genocidio palestino y la ruptura total de relaciones con el régimen israelí.
Por Fernando Ariza | 4/10/2025
En un fin de semana marcado por la indignación global, miles de personas han tomado las calles de Madrid, Barcelona y decenas de otras ciudades españolas para expresar su solidaridad con el pueblo palestino y denunciar el genocidio perpetrado por el régimen israelí en Gaza. Estas protestas, convocadas por la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) y otros colectivos, se enmarcan en el segundo aniversario del inicio de la ofensiva israelí y responden al reciente abordaje de la Flotilla Global Sumud, una misión humanitaria interceptada por Israel en aguas internacionales.
Madrid: Miles llenan el Paseo del Prado contra Netanyahu
En la capital, la manifestación de este sábado 4 de octubre partió desde Atocha a las 18:00 horas, dirigiéndose hacia la Plaza de Callao, con una participación de decenas de miles de personas. Los asistentes exigieron la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, el fin del comercio de armas y un embargo total. Consignas como «No es una guerra, es un genocidio», «Netanyahu asesino» y «Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá» resonaron en el Paseo del Prado, mientras se realizaba un minuto de silencio por las víctimas palestinas frente al Congreso de los Diputados. Los manifestantes criticaron la complicidad del Gobierno español y de líderes locales como Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida, acusados de traicionar la causa humanitaria.
![]()
Previamente, el jueves 2 de octubre, una huelga estudiantil convocada por el Sindicato de Estudiantes reunió a unos 4.000 jóvenes en Madrid, extendiéndose a manifestaciones vespertinas con hasta 10.000 participantes. Aunque mayoritariamente pacíficas, algunas concentraciones terminaron con cargas policiales, lo que generó denuncias de represión por parte de los organizadores.
Barcelona: La marcha más numerosa
Barcelona vivió una de las movilizaciones más masivas, con unas 300.000 personas en el centro de la ciudad. La protesta de este sábado partió a las 12:00 en Jardinets de Gràcia, extendiéndose hasta Drassanes y Arc de Triomf. La protesta, alterando el tráfico en el centro y la Ronda Litoral, exigió boicot a Israel y el fin de la complicidad europea en el apartheid y genocidio. Estudiantes y familias portaban banderas palestinas y pañuelos keffiyeh, coreando «Free Palestine» e «Israel asesina, Europa patrocina». El jueves, miles de estudiantes pararon clases en una huelga masiva, y hubo acampadas. A pesar de que se produjeron incidentes con los Mossos d’Esquadra al intentar cortar vías, el ambiente fue mayoritariamente familiar y tranquilo.
Otras ciudades: Una ola nacional de protesta
La convocatoria estatal se extendió a cerca de 80 localidades, con movilizaciones en Valencia, Sevilla, Bilbao, Vigo, Granada, Murcia y más. En el País Vasco, miles gritaron «Palestina askatu» en Bilbao, Vitoria y San Sebastián, criticando el genocidio y apoyando la flotilla. En Andalucía y Galicia, concentraciones frente a ayuntamientos denunciaron el exterminio en Gaza, con la participación de sindicatos y colectivos locales. El jueves, más de 10.000 estudiantes en 40 ciudades secundaron la huelga, exigiendo acciones concretas contra Israel.
Estas protestas responden a la intercepción de la flotilla, que llevaba ayuda humanitaria a Gaza, y al saldo de más de 60.000 ciudadanos palestinos asesinados a manos del régimen sionista. Los manifestantes presionan por sanciones internacionales y rechazan planes como el de Netanyahu y Trump, vistos como extensiones del colonialismo.
Un movimiento popular que trasciende fronteras
El clamor español refleja una solidaridad creciente con Palestina, impulsada por jóvenes, familias y activistas que ven en estas acciones una forma de visibilizar el genocidio y exigir una paz justa. Como advierten los convocantes, «sin sanciones reales, Israel intensificará su ofensiva». Mientras tanto, la sociedad civil española demuestra que la presión popular puede influir en la agenda política, recordando que «Gaza aguanta, España se levanta».
Se el primero en comentar