Más allá de la propaganda anticomunista: los motivos del Muro de Berlín

Mucho se ha hablado del llamado «Muro de Berlín». Un nombre ampliamente difundido por los medios capitalistas pero que en realidad era conocido como «Barrera Protectora Antifascista» en Berlín Este.

En este artículo se aportan un conjunto de datos con el objetivo de desmantelar la propaganda de guerra fría anticomunista, exponiendo las causas que llevaron a tomar esa vital decisión en la República Democrática Alemana (RDA) para salvaguardar la paz en Europa.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Berlín Oeste, que estaba controlada por Estados Unidos, Francia y Reino Unido,  fue el mayor centro de operaciones subversivas del mundo contra un país del Este socialista, la RDA. El objetivo: desestabilizarla, invadirla y anexionarla, en último término.

Solo en Berlín Oeste había 80 agencias de inteligencia occidentales y 117 organizaciones militares de antiguos nazis dispuestas a ejecutar sabotajes terroristas e intentos de golpe de Estado en la RDA. EEUU llevó a cabo el entrenamiento y financiación de esos grupos criminales.

Algunos de los grupos ex nazis que operaban en la zona eran Stahlhelm, Kyffhäuser-Bund, la Asociación de Soldados Alemanes, el Bund Deutscher Fallschirmjäger y diversas asociaciones de artilleros. Algunos ex miembros de las SS hitlerianas eran muy activos en Berlín Oeste.

El grupo terrorista KgU, compuesto por antiguos nazis de la Wehrmacht y las SS, fue la punta de lanza de la agresión contra la RDA, cometiendo varios atentados en el interior de la Alemania socialista. Otros atentados fueron frustrados por la Seguridad del Estado de la RDA.

Los actos criminales contra la RDA iban desde la utilización de explosivos para dañar centrales eléctricas, edificios públicos o puentes, hasta incendiar fábricas, utilizar veneno (cantaridina) para animales o añadir jabón a leche en polvo destinada a escuelas infantiles.

Otras operaciones de sabotaje descubiertas por la RDA fueron la línea BASA, una red de comunicaciones instalada en Berlín Este por el espionaje occidental y el famoso túnel de 300 m, que expuso el agente doble George Blake, y que iba a servir como plataforma para una invasión.

De 1958 a 1960, la RDA fue objeto de miles de provocaciones desde la República Federal Alemana (RFA). En 1958, hubo 804 actos hostiles, en 1959 se produjeron 1.425 y para 1960 se contabilizaron agresiones como destrucción de marcas fronterizas, disparos y embestidas a embarcaciones de la policía de la RDA.

En la primavera de 1961, los planes de guerra estaban listos para ser ejecutados contra la RDA. El Plan DECO II preveía una invasión militar relámpago para luego anexionarla e incluía asesinatos selectivos por equipos especiales de EEUU y la OTAN.

El Plan DECO II fue firmado por Adolf Heusinger, quien había sido asistente de confianza de Hitler y luego presidente del Comité militar de la OTAN. Otro integrante del Plan DECO II fue el ex general nazi en el frente oriental, Hans Speidel, miembro del Bundeswehr y la OTAN.

Ante el acoso de Occidente, el aumento del contrabando, el mercado negro y los sobornos a trabajadores cualificados de la RDA por la RFA, formados gracias a los sacrificios de la clase obrera de la RDA, se decidió crear una barrera de protección con Berlín Oeste.

Con el cierre de la frontera no sólo no ocurrieron las esperadas protestas y disturbios de ciudadanos alemanes orientales que ansiaba Occidente, sino que la mayoría de las masas trabajadoras de la RDA y, en particular las de Berlín Oriental, dieron la bienvenida al “Muro”.

Los disconformes, familias aisladas al margen, fueron los que iban a perder los ingresos más lucrativos en Berlín Oeste. Incluso el presidente del Comité de Exteriores del Senado de Estados Unidos, James W. Fulbright, dijo «la RDA tiene todo el derecho de cerrar su frontera con Berlín Oeste».

En cuanto a las causas económicas para justificar la construcción del “Muro”, al margen del «trabajo» de la RFA para captar ilegalmente trabajadores cualificados de la RDA, el primer factor de desestabilización fueron los especuladores.

En 1961, en Berlín Este, vivían 63.000 personas que al mismo tiempo trabajaban en Berlín Oeste. Debido a los tipos de cambio, ganaban entre 4 y 5 veces más que los trabajadores de Berlín Occidental, sin pagar, además, un solo centavo de impuestos en la RDA. 32.000 trabajadores de la RDA nutrieron, con el excedente de su trabajo, a los especuladores que cruzaron la frontera al menos 10 años seguidos.

El segundo factor de desestabilización económica de la RDA fueron los contrabandistas. La publicación germano oriental ‘El Muro y la Humanidad’ (1962) lo expresaba así:

«Ellos (los estraperlistas) también siguieron la misma receta para acumular riqueza: cogían, por ejemplo, 100 marcos del Oeste, iban a la oficina de cambio y los cambiaban a 500 marcos del Este. De ese modo iban de compras a Berlín Este y compraban, por ejemplo, una cámara de fotos, e iban a Berlín Occidental y revendían la cámara por un precio muy superior (pongamos 400 marcos). A continuación, iniciaban todo el negocio sucio de nueov. Obtenían esos 400 marcos del Oeste que se convertían en 2.000 marcos del Este, haciéndose ricos en pocos meses a expensas de la RDA».

Todo este ejercicio de bandidaje económico supuso una pérdida para la RDA de más de 35.000 millones de marcos, que podrían haber sido invertidos en la construcción de escuelas, hospitales y en un aumento más rápido del nivel de vida de sus ciudadanos.

Sobre la emigración

La conocida narrativa de que el “Muro” de Berlín fue para evitar la salida de ciudadanos de la RDA es una de las mayores mentiras jamás contadas, expresada perfectamente por William Blum (ex funcionario del Departamento de Estado de EEUU):

«Antes de que el Muro se edificase, miles de alemanes orientales se desplazaban cada día a la parte Oeste de Berlín a trabajar y luego regresaban a Berlín Este por la tarde. Así que se puede decir que esos ciudadanos no estaban precisamente coaccionados para retornar al Este en contra de su voluntad».

Unos datos que explican el porqué de la masiva emigración de ciudadanos de la RDA en los primeros años es que después de la Segunda Guerra Mundial, y antes de retirarse del sector oriental, los EEUU robaron industrias y tecnología, lo que que afectó profunda y negativamente a la futura RDA.

La RDA, fue el país que mayor pago de reparaciones hizo tras la Segunda Guerra Mundial y sufrió una serie continuada de embargos internacionales, bloqueos económicos e incalculables sabotajes terroristas organizados por EEUU y la RFA contra su sector productivo.

La “fuga” de ciudadanos de la RDA fue, por tanto, en su inmensa mayoría, por causas económicas. Se estima que la emigración de la RDA, de 1949 a 1989, fue de 1,5 millones de personas. Esto es menos del 10% de la población de la RDA en sus 40 años de existencia.

Lo que no te cuentan es que la “huida” de ciudadanos no fue en un solo sentido. De la RFA a la RDA emigraron cerca de 1 millón de personas. De 1950 a 1968, cerca de 650.000 alemanes del Oeste, la mayoría desengañados con el capitalismo, emigraron a la RDA.

Cuando se habla de “víctimas” que intentaban cruzar el “Muro”, se omite que muchos eran delincuentes que huían de la justicia y que era una frontera militarizada, por tanto su cruce, sin autorización, era ilegal. El uso de armas de fuego estaba rigurosamente reglamentado.

La propaganda de los muertos del “Muro” oculta que cerca de 30 hombres de las tropas fronterizas de la RDA fueron asesinados por terroristas procedentes de Berlín Oeste y desertores de la RDA.

En definitiva, el objetivo de construir una frontera estatal con Berlín Occidental (Barrera antifascista) por la RDA fue proteger el proyecto socialista de las garras del agresivo imperialismo neohitleriano de la RFA y, en último término, de EEUU y sus lacayos fascistas.


Artículo con el contenido del hilo informativo publicado en la red social Twitter por el usuario Herbert_Keg.

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