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Para hacer frente a esta carestía se necesitaba la intervención pública. El Estado podría combatirla imponiendo tasas justas a los alquileres y a los materiales de construcción, y, sobre todo, destinando financiación para la construcción de viviendas en condiciones económicas.
Por Eduardo Montagut | 30/01/2026
En las elecciones municipales de 1920 los socialistas expusieron a los electores sus ideas sobre el alquiler de las viviendas porque era público y notorio que era uno de los principales problemas que afectaban a la ciudadanía.
Se consideraba que ya desde antes de la Gran Guerra eran muy altos los alquileres en Madrid como efecto de la carestía de los terrenos edificables. La elevación de los materiales de construcción entre 1915 y 1919 había paralizado la construcción en la capital, y eso había provocado un aumento considerable de los alquileres hasta en un 35%. Y se presumía que seguirían subiendo. Para hacer frente a esta carestía se necesitaba la intervención pública. El Estado podría combatirla imponiendo tasas justas a los alquileres y a los materiales de construcción, y, sobre todo, destinando financiación para la construcción de viviendas en condiciones económicas. Se aludía a los casos inglés y belga.
Para el caso concreto de Madrid, los socialistas querían que el Ayuntamiento presionase al Estado para que siguiera lo realizado en ambos países. Pero, además, los socialistas prometían ejercer presión, a su vez, en el Ayuntamiento de la capital para que se municipalizase el extrarradio. Por virtud de esta medida el Municipio se haría con 2761 hectáreas de terreno. Debía cederlas mediante un censo módico y por noventa y nueve años a los particulares que quisieran edificar. Este tipo de cesión atraería a la construcción grandes capitales. Mediante se efectuaba la municipalización del extrarradio, el Ayuntamiento debía instalar líneas de autobús y de tranvías para comunicar los lugares urbanizados y los barrios de la periferia con los barrios del centro. Era importante dotar de medios de transporte para la construcción del extrarradio.
Con estas políticas aumentaría considerablemente la construcción y hasta se generaría un excedente de viviendas, que determinaría la bajada de los alquileres.
Hemos trabajado con el número del 21 de enero de 1921 de El Socialista.
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