![]()
El importante retroceso del partido en el gobierno es un toque de atención de cara a las próximas elecciones generales, a celebrar el año que viene.
Por Angelo Nero | 20/11/2025
Este pasado martes, 18 de noviembre de 2025, se celebraron elecciones en Dinamarca para renovar los representantes políticos de sus 98 municipios y de las cuatro regiones en las que está dividido el país nórdico. Este era también un test para la primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, al frente del gobierno desde 2019, y desde 2022 apoyada por los liberales de Venstre y los Moderados, tras la ruptura del bloque de centro-izquierda.
Si bien el Partido Socialdemócrata ha sido el más votado, ha bajado del 28,4% al 23,2%, consiguiendo sólo 25 de las 43 alcaldías que tenían, y lo que es más doloroso para la formación gubernamental, la perdida de la capital, Copenhague, que llevaba en manos socialdemócratas desde 1903, quedando, además como la tercera formación política, con un 12%, siendo superada por dos formaciones más a su izquierda: la ganadora, Enhedslisten, la Alianza Rojiverde, casi le ha duplicado en apoyos, con el 22%, y la Izquierda Verde (SF) ha logrado el 18%. Pernille Rosenkrantz-Theil, ex-ministra de Asuntos Sociales y Vivienda, y candidata socialdemócrata, ni siquiera ha sido invitada a formar parte de un gobierno de coalición de izquierdas. Tampoco en las elecciones a los Consejos Regionales les ha ido mejor, ya que solo han ganado en uno de los cuatro en juego.
El importante retroceso del partido en el gobierno es un toque de atención de cara a las próximas elecciones generales, a celebrar el año que viene. El viraje a la derecha de Frederiksen, su falta de soluciones en materia de vivienda, o su cambio en el tema de la inmigración, además de la abrazar las doctrinas más neoliberales en materia de economía, han hecho que pierdan la confianza de parte de su electorado.
En segundo lugar ha quedado Venstre, el Partido Liberal de Dinamarca, conservador y agrarista, liderado por Troels Lund Poulsen, y apoyo del gobierno, bajando también del 21% al 18%, aunque sube de 35 a 39 alcaldías, y consigue el gobierno de 3 de los 4 gobiernos regionales. Para los liberales es un buen resultado, ya que serán el principal partido en poder municipal y regional en el país. Aunque también pierde apoyos, y baja del 15,2% al 12,7%, el Partido Popular Conservador, situado a su derecha, gana dos alcaldías respecto a las conseguidas en 2021, quedando al frente de 16 gobiernos municipales.
El partido que más ha crecido en estos comicios ha sido la Izquierda Verde (antes Partido Popular Socialista), liderada por Pia Olsen Dyhr, pasando del 7,6% al 11%, y de 2 a 5 alcaldías. Mientras que los anticapitalistas de Enhedslisten, la Alianza Roji-Verde, una coalición de partidos comunistas y socialistas, aunque se mantiene en el 7%, consigue la joya de la corona: en sus manos está la alcaldía de Copenhague.
Se el primero en comentar