Los puertos españoles contribuyen al genocidio palestino con el suministro de armas a Israel

A pesar de que el Gobierno ha declarado que no autoriza el tránsito de armas con destino a Israel, los datos muestran que los puertos españoles siguen siendo utilizados como nodos logísticos en esta cadena de suministro militar.

Por Joan Balfegó | 21/04/2025

En medio del genocidio israelí en Gaza, España se encuentra en el punto de mira por permitir que sus puertos sean utilizados como puntos de escala para el transporte de armamento con destino a Israel. Según un comunicado emitido por la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), los puertos de Barcelona, Valencia y Algeciras están desempeñando un papel clave en una cadena logística que facilita el suministro de componentes militares al régimen israelí, contribuyendo así a la maquinaria de guerra que sostiene la ocupación y la masacre del pueblo palestino.

El caso más reciente implica al carguero Maersk Detroit, parte del programa militar estadounidense Maritime Security Program, que cruzó el Estrecho de Gibraltar el 20 de abril. Este buque, que transporta componentes de aviones de combate F-35 fabricados por Lockheed Martin, hizo escala en el puerto de Tánger, donde la carga se transfirió al Nexoe Maersk, otro barco de la misma naviera. Este segundo buque, que ya hizo escala en Barcelona (13 de abril), Valencia (15 de abril) y Algeciras (20 de abril), lleva los componentes al puerto de Haifa, con destino final a la base aérea israelí de Nevatim, un centro operativo desde donde se lanzan ataques aéreos sobre Gaza.

La opacidad en estas operaciones es alarmante. Según RESCOP, Maersk ha apagado deliberadamente sus sistemas de identificación automática (AIS) y ha ocultado las escalas en Israel en al menos cuatro ocasiones en 2025, una práctica que busca evitar el escrutinio público. A pesar de que el Gobierno español ha declarado que no autoriza el tránsito de armas con destino a Israel, los datos muestran que los puertos españoles siguen siendo utilizados como nodos logísticos en esta cadena de suministro militar. Esta contradicción pone en entredicho el compromiso del Ejecutivo con el respeto al derecho internacional y la protección de los derechos humanos.

La utilización de infraestructuras civiles, como los puertos de Barcelona, Valencia y Algeciras, para facilitar el transporte de armamento representa una violación flagrante de las obligaciones internacionales de no asistencia a crímenes internacionales, reconocidas por el Derecho Internacional y el Estatuto de Roma. “Permitir estas operaciones logísticas es permitir que el genocidio continúe”, afirma el comunicado de CGT y RESCOP, que también denuncia que Maersk y otras navieras están utilizando rutas comerciales para entregar a Israel maquinaria militar esencial para mantener la ocupación ilegal y el sistema de apartheid.

La complicidad de los puertos españoles no es un hecho aislado. Un informe de 2024 del Palestinian Youth Movement reveló que Maersk ha realizado al menos 2.110 envíos de armamento a Israel, con más de la mitad pasando por el puerto de Algeciras. Aunque el Gobierno español vetó en noviembre de 2024 la escala de dos barcos con armas destinadas a Israel en Algeciras, tras presión popular, esta medida parece insuficiente frente a la magnitud del problema. La Comisión Federal Marítima de Estados Unidos incluso amenazó con sanciones a España por estas restricciones, lo que evidencia las presiones internacionales a las que se enfrenta el gobierno español para mantener sus puertos abiertos al comercio de armas.

La sociedad civil española ha respondido con movilizaciones. Concentraciones en los puertos de Barcelona y Valencia ya han tenido lugar, y se espera que continúen en los próximos días. En Marruecos, organizaciones locales exigen al gobierno que ponga fin a la normalización con Israel, mientras que en Francia, trabajadores portuarios en Fos-sur-Mer han retrasado operaciones similares. En España, activistas han presentado denuncias judiciales en Barcelona y Valencia para exigir la retención e inspección del Nexoe Maersk, argumentando que su participación en el transporte de armas constituye delitos contra la comunidad internacional, tráfico de armas y contrabando.

La pregunta que queda en el aire es clara: ¿hasta cuándo permitirá España que sus puertos sean cómplices de un genocidio? RESCOP y otras organizaciones llaman a los trabajadores portuarios y a la ciudadanía a boicotear estas operaciones y a presionar al Gobierno para que imponga un embargo militar completo a Israel. “Si los puertos son espacios para conectar pueblos y sostener la vida, no deben ser cómplices del genocidio”, concluye el comunicado. Mientras las bombas siguen cayendo sobre Gaza, la inacción del Gobierno español no solo compromete su credibilidad internacional, sino que lo sitúa como un actor cómplice en una de las mayores masacres de nuestro tiempo.

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