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Los trabajadores del metal, liderados por CTM y CGT, mantienen una postura firme en su lucha por un convenio digno.
Por Joaquín Castro | 1/07/2025
Miles de trabajadores del sector del metal, acompañados por sus familias y respaldados por una ciudadanía solidaria, tomaron las calles de Cádiz este 30 de junio en una manifestación masiva para rechazar el preacuerdo alcanzado entre el sindicato UGT y la Federación de Empresarios del Metal de la Provincia de Cádiz (Femca). La movilización, convocada por la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) y la Confederación General del Trabajo (CGT), se convirtió en un nuevo hito en la lucha por un convenio colectivo que garantice condiciones laborales justas, marcando el pulso de una huelga indefinida que se mantiene firme desde el 23 de junio.
La marcha, que partió a las 18:00 horas desde las puertas de la factoría de Dragados Offshore en Puerto Real, recorrió las principales arterias de la ciudad, congregando a una multitud estimada en más de 5.000 personas. La protesta visibilizó el descontento de los trabajadores con el acuerdo firmado el pasado viernes 27 de junio entre UGT y Femca, calificado por CTM y CGT como “el peor convenio de los últimos 40 años” y un “acuerdo de la vergüenza”.
Un rechazo unánime al preacuerdo
El preacuerdo entre UGT y Femca, que no contó con el respaldo de Comisiones Obreras (CCOO) ni de los sindicatos CTM y CGT, fue rechazado en asambleas de trabajadores por considerarlo insuficiente y perjudicial para sus derechos. Entre los puntos más criticados se encuentran la vigencia del convenio hasta 2031, considerada excesivamente larga, y la recuperación progresiva del plus de toxicidad, penosidad y peligrosidad, que no se consolidaría al 100% hasta 2030. Además, los sindicatos alternativos denunciaron la inclusión de un salario de nuevo ingreso para trabajadores jóvenes, que percibirían un 75% del salario base durante 18 meses, y la falta de medidas efectivas para garantizar el cumplimiento del convenio.
Manuel Balber, portavoz de CTM, fue contundente al afirmar que el acuerdo representa “un retroceso” en las condiciones laborales y no responde a las demandas de los trabajadores. “Queremos un trabajo digno, un salario digno y que se cumpla el convenio”, subrayó. Por su parte, CGT criticó la falta de democracia en la toma de decisiones, acusando a UGT de firmar el acuerdo “a espaldas de los trabajadores” y sin consultar a las plantillas afectadas.
La ciudadanía se vuelca con la lucha obrera
La manifestación no solo contó con la participación de los trabajadores del metal, sino que se convirtió en un acto de solidaridad ciudadana. Familias enteras, vecinos y colectivos sociales se sumaron a la marcha, respondiendo al llamamiento de CTM y CGT para involucrar a toda la sociedad gaditana. “Detrás de cada jornada interminable, de cada reivindicación, hay hijos, madres, parejas y abuelos”, destacó la CTM en un comunicado, resaltando la importancia del apoyo popular en esta lucha.
A lo largo del recorrido, los manifestantes fueron recibidos con aplausos y gestos de apoyo por parte de los vecinos, quienes desde balcones y comercios expresaron su solidaridad. Pancartas caseras con mensajes como “Por un convenio digno. Viva la lucha trabajadora” y cánticos como “Ni un paso atrás en la lucha del metal” resonaron en las calles, reforzando el mensaje de unidad entre los obreros y la ciudadanía.
Un convenio justo y digno
Los trabajadores del metal, liderados por CTM y CGT, mantienen una postura firme en sus exigencias: un convenio de menor duración (máximo tres años), la recuperación inmediata del plus de toxicidad y penosidad, la eliminación de dobles y triples escalas salariales, y la creación de un comité para fiscalizar el cumplimiento del convenio. Además, demandan una regulación justa de los contratos fijos discontinuos, la inclusión de las subcontratas en el convenio del metal y medidas para evitar listas negras y garantizar condiciones laborales dignas.
CGT ha instado a Femca a negociar directamente con los trabajadores en el marco del Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (SERCLA), advirtiendo que, de no hacerlo, “el conflicto se endurecerá”. Los sindicatos han enfatizado que la decisión final sobre el convenio debe recaer en las asambleas de trabajadores, y no en las cúpulas sindicales o la patronal.
La huelga indefinida, que comenzó el 23 de junio, ha dejado un saldo de 12 detenidos por desórdenes públicos en jornadas previas, marcadas por enfrentamientos con la Policía en Cádiz y Puerto Real. Sin embargo, la manifestación del 30 de junio transcurrió sin incidentes, reflejando el carácter pacífico de la movilización y el compromiso de los organizadores por mantener la calma, especialmente ante la presencia de familias y menores.
El conflicto laboral, lejos de resolverse, podría intensificarse en los próximos días si no se atienden las reivindicaciones de las plantillas. La asamblea celebrada el lunes por la mañana en la sede de Dragados Offshore votó de manera abrumadora rechazar el preacuerdo, reafirmando la determinación de los trabajadores de no dar “ni un paso atrás”.
La manifestación del 30 de junio en Cádiz no solo fue una demostración de fuerza por parte de los trabajadores del metal, sino también un ejemplo de solidaridad ciudadana y resistencia obrera. En un sector clave para la economía de la provincia, que emplea a unas 30.000 personas y genera una facturación anual superior a los 2.000 millones de euros, los trabajadores han dejado claro que no aceptarán acuerdos que perpetúen la precariedad o las desigualdades laborales. Bajo el lema “Ni un paso atrás en la lucha del metal”, la movilización ha enviado un mensaje contundente a la patronal y a los sindicatos mayoritarios: la lucha por un convenio digno continuará hasta que se escuchen las demandas de las bases.
La ciudadanía gaditana, con su apoyo masivo, ha reforzado esta lucha, demostrando que la defensa de los derechos laborales es una causa compartida que trasciende las puertas de las fábricas. Mientras las negociaciones siguen en punto muerto, Cádiz permanece atenta a los próximos pasos de este conflicto, que promete seguir marcando la agenda social y laboral de la provincia. La fuerza de los trabajadores y el respaldo popular son, sin duda, el motor de una lucha que busca no solo un convenio justo, sino una vida digna para todos.
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