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El Partido Comunista de Pakistán aboga por oponerse a la escalada bélica y evitar ser carne de cañón en conflictos orquestados por las élites.
Por Ernesto Vílchez | 7/05/2025
En los últimos días, la región de Cachemira ha vuelto a ser escenario de una peligrosa confrontación militar entre India y Pakistán, dos potencias nucleares con una larga historia de tensiones. Según diversos reportes, los enfrentamientos en la Línea de Control, particularmente en el valle de Leepa, han involucrado el uso de armamento pesado, mientras ambos países refuerzan sus posiciones con movimientos de tropas y equipos militares. En este contexto, el Partido Comunista de Pakistán (CPP) ha emitido un pronunciamiento donde condena el chovinismo, la histeria bélica y las maniobras imperialistas que alimentan este conflicto.
El trasfondo del conflicto
La disputa por Cachemira, una región dividida entre India y Pakistán desde la partición de 1947, ha sido un punto de fricción constante, con múltiples guerras y enfrentamientos armados. Los recientes choques, que incluyen intercambios de disparos y el uso de artillería pesada, han elevado las tensiones a niveles críticos. Pakistán ha suspendido el comercio con India y ha cerrado su espacio aéreo a aerolíneas indias, mientras advierte que cualquier interrupción en el flujo de agua de los ríos compartidos será considerada un ‘acto de guerra’. Por su parte, India ha justificado sus acciones como una respuesta a supuestos ‘sitios terroristas’ en territorio paquistaní, intensificando la retórica nacionalista en ambos lados.
El CPP, en su declaración, señala que estas hostilidades no responden a los intereses de los pueblos de ambos países, sino que son el resultado de maniobras deliberadas de las clases dominantes para desviar la atención de las crisis internas y perpetuar la hegemonía imperialista. La organización marxista-leninista subraya que la ‘histeria bélica’ solo beneficia a los sectores burgueses y a las potencias extranjeras, particularmente a Estados Unidos, que históricamente ha utilizado a Pakistán como un peón en su estrategia geopolítica en la región.
El pronunciamiento de los comunistas destaca que el chovinismo, fomentado por los gobiernos de ambos países, es una herramienta para dividir a la clase trabajadora y justificar la militarización. En lugar de unirse contra la explotación capitalista, los trabajadores de India y Pakistán son empujados a enfrentarse como enemigos, mientras las élites consolidan su poder. El partido denuncia la complicidad de las instituciones estatales paquistaníes, que han acumulado fortunas participando en guerras proxy al servicio del imperialismo estadounidense, y critica las políticas económicas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que han agravado la pobreza y la desigualdad en Pakistán.
Asimismo, el CPP hace un llamado a rechazar la narrativa de ‘opresores y oprimidos’ entre naciones, un concepto que considera manipulador y contrario al internacionalismo proletario. El partido argumenta que el capitalismo, como sistema mundial, solo puede ser derrocado mediante la acción conjunta de las clases trabajadoras de todos los países, sin caer en las trampas del nacionalismo o la guerra interimperialista.
No caer en la trampa
El CPP aboga por el internacionalismo proletario como la única vía para contrarrestar la guerra y el chovinismo. Este principio, consagrado en el lema de Marx y Engels ‘¡Proletarios de todos los países, uníos!’, implica que los trabajadores de India y Pakistán deben unirse en una lucha común contra el capitalismo y el imperialismo, en lugar de servir como carne de cañón en conflictos orquestados por las élites.
En este sentido, los comunistas pakistaníes se alinean con otras organizaciones comunistas, como el Partido Comunista de Grecia (KKE) y el Partido Comunista de Turquía (TKP), que han promovido declaraciones conjuntas para combatir la hostilidad entre pueblos vecinos. Estas iniciativas subrayan que la solidaridad de clase trasciende las fronteras y que la lucha contra el imperialismo requiere una coordinación internacional de los movimientos obreros.
Un llamado a la acción
El llamado del CPP no solo busca frenar la escalada militar en Cachemira, sino también inspirar a los trabajadores de ambos países a organizarse contra las fuerzas que los oprimen. En un contexto donde el riesgo de un conflicto nuclear no es mera retórica, la postura del partido destaca la urgencia de construir un movimiento revolucionario que priorice los intereses de la clase trabajadora por encima de las ambiciones de las élites nacionales e imperialistas.
La confrontación entre India y Pakistán, lejos de ser un simple enfrentamiento regional, refleja las contradicciones del capitalismo global. Como señala el CPP, la solución no radica en más militarismo o retórica nacionalista, sino en la unidad de los pueblos para derrocar un sistema que perpetúa la guerra, la pobreza y la desigualdad.
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