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El KKE advierte que la participación de Grecia en los planes de la OTAN y de Estados Unidos traiciona los intereses del pueblo griego y lo arrastra a una aventura peligrosa con consecuencias impredecibles.
Por Javier Guijarro | 22/06/2025
Este lunes 23 de junio, la plaza Syntagma de Atenas será el escenario de una movilización convocada por el Partido Comunista de Grecia (KKE), el sindicato PAME y el Comité Coordinador Estudiantil de Atenas. La protesta, programada para las 19:30, surge como respuesta a la reciente escalada bélica en Oriente Medio, particularmente tras los bombardeos de Estados Unidos contra Irán en la madrugada del domingo. Los organizadores hacen un llamamiento a la población griega para que se oponga al uso de puertos, aeropuertos e infraestructuras militares del país por parte de la OTAN y Estados Unidos, denunciando que esta colaboración sitúa a Grecia en una posición de extrema vulnerabilidad.
Un grito contra la guerra imperialista
El comunicado, publicado en la página oficial de PAME, califica los bombardeos estadounidenses como una escalada de la «guerra imperialista» que «arrastra al abismo a los pueblos de Oriente Medio y de todo el mundo». Según el texto, esta acción no solo agrava el conflicto en la región, sino que también expone a Grecia a graves riesgos al convertirla en un «blanco legítimo» para posibles represalias debido a su cooperación con la «alianza criminal» de la OTAN y EE.UU.
El KKE, PAME y los estudiantes advierten que la implicación de Grecia en estas operaciones bélicas no es neutral, sino que responde a los intereses de las élites capitalistas locales, que buscan «asegurar una parte del botín» en el reparto de los recursos y mercados de la región. En este sentido, el comunicado subraya: «La burguesía griega y su gobierno, al participar en los planes de la OTAN y de la UE, no solo traicionan los intereses del pueblo griego, sino que lo arrastran a una aventura peligrosa con consecuencias impredecibles.»
Rechazo a la colaboración con Israel, EE.UU y la OTAN
Uno de los puntos centrales de la protesta es la exigencia de poner fin a cualquier forma de cooperación con el estado asesino de Israel, así como con Estados Unidos y la OTAN. En el comunicado, se condena enérgicamente el respaldo de estos actores a las políticas de agresión en la región, especialmente contra los pueblos de Palestina, Irán y otros países de Oriente Medio. Los convocantes demandan el cierre inmediato de las bases militares estadounidenses en territorio griego, como la de Souda en Creta, que consideran un símbolo de la subordinación de Grecia a los intereses imperialistas.
«No podemos permanecer indiferentes mientras nuestro país se convierte en una plataforma para las guerras de los imperialistas,» señala el texto. Los organizadores también llaman a la solidaridad con los pueblos que resisten la opresión, destacando la lucha del pueblo palestino y exigiendo «libertad para Palestina».
Llamamiento a la movilización masiva
La manifestación del 23 de junio se presenta como un «levantamiento» contra la guerra y el imperialismo, con un claro mensaje de resistencia: «¡No a la participación de Grecia en los planes de la OTAN y de la UE! ¡No al uso de nuestro suelo, nuestros mares y nuestro espacio aéreo para sus guerras!». Para facilitar la participación, se han organizado concentraciones previas a las 18:30 en varios puntos de Atenas, como la plaza Kaningos, donde se reunirán trabajadores de los sectores público y privado, y Omonia, donde se congregarán artesanos, comerciantes, mujeres y otros colectivos sociales. Desde estos puntos, los manifestantes marcharán hacia Syntagma para unirse a la protesta central.
El comunicado concluye con un llamamiento a la unidad y la acción: «¡El pueblo griego no debe aceptar ser cómplice de los crímenes de los imperialistas! ¡Unámonos en la lucha por la paz, la soberanía y la justicia!»
Contexto de creciente tensión
La protesta se enmarca en un contexto de creciente tensión internacional tras los ataques de EE.UU contra Irán, que han desatado temores de una escalada mayor en la región. En Grecia, el descontento con la política exterior del gobierno, acusado de alinearse incondicionalmente con los intereses de Washington y Bruselas, ha ido en aumento. Organizaciones como el KKE y PAME han intensificado sus movilizaciones en los últimos meses, denunciando no solo la implicación militar de Grecia, sino también las políticas económicas que, según ellos, priorizan los intereses de las grandes potencias y las multinacionales sobre las necesidades del pueblo.
Esta manifestación promete ser una de las más significativas del año, con la participación de sindicatos, estudiantes y otros movimientos sociales. Los organizadores esperan que la plaza Syntagma se convierta en un símbolo de resistencia contra la guerra y en un mensaje claro al gobierno griego: el pueblo no tolerará ser utilizado como peón en los juegos geopolíticos de las potencias imperialistas.
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