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Aquel miedo no era solo emocional; era una estrategia calculada para recortar soberanías y concentrar el poder en dos polos manejables.
Por Lucio Martínez Pereda | 2/10/2025
La Transición española, ese proceso que algunos mitifican como un milagro de consenso, no fue más que la reedición de un viejo truco: el uso del miedo para domesticar a la sociedad y limitar las opciones políticas. Tras la muerte de Franco, el espectro de una nueva Guerra Civil se agitó como un espantajo para justificar el bipartidismo PSOE-PP, excluyendo voces disidentes de la izquierda. Aquel miedo no era solo emocional; era una estrategia calculada para recortar soberanías y concentrar el poder en dos polos manejables.
Hoy, en 2025, asistimos a un intento de reedición de ese miedo. El auge de Vox y el seguidismo ultraderechista del PP han creado un nuevo Miedo Político. El terror a un «gobierno de la ultraderecha». Pero, ¿es real esa amenaza? Un gobierno PP-VOX parece improbable en el panorama actual, con mayorías parlamentarias fragmentadas. Sin embargo, el PSOE y Sumar lo invocan como un mantra, no para unir a la izquierda, sino para erosionarla desde dentro.
Los aparatos propagandísticos del PSOE- medios afines, think tanks, influencers progresistas- y su extensión en Sumar ya están en marcha. Esperamos campañas que pinten a cualquier disidencia como «colaboracionismo con la derecha». Se repetirá el guion: «Votar a la izquierda real es regalar el gobierno a Vox». Este discurso no fortalece la democracia; la debilita, al priorizar la supervivencia del PSOE sobre políticas transformadoras.
No se trata solo de una estrategia electoral; es una capitulación ideológica. Al priorizar el miedo sobre la acción transformadora, el PSOE renuncia a políticas que podrían galvanizar a la ciudadanía: una reforma fiscal progresiva, una defensa inquebrantable de los derechos laborales o una apuesta decidida por la justicia climática y social. En su lugar, opta por un relato alarmista que, lejos de movilizar, paraliza. ¿Cómo competir con la ultraderecha si tu discurso se reduce a «no dejes que ganen ellos», sin ofrecer una visión alternativa de esperanza y cambio?
Para finalizar: si este nuevo Consenso del Miedo logra sus objetivos- y todo indica que el aparato mediático y político del PSOE invertirá recursos ingentes en ello- el precio será devastador. A medio plazo, asistiremos a la desaparición progresiva de formaciones clave como el BNG, EH Bildu, ERC y Podemos. Estas fuerzas, que representan acentos necesarios en el ámbito izquierdista , serán demonizadas como culpables indirectas de cualquier avance derechista. El PSOE, en su afán por aparentar moderación, terminará por aislarse en un centro vacío, vulnerable y sin aliados .
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