La Industria del Periodismo (II): Un poco de historia y teoría para conocerla mejor

Hoy, el medio por el que más se informa la gente, muy probablemente, sea el móvil. Todo esto cambia el paradigma de la industria del entretenimiento, la información, la comunicación.

Por Gabriel C.I | 14/01/2025

Introducción

Los medios de comunicación juegan un papel crucial en la formación de la opinión pública. De hecho, en ocasiones, los propios hechos, valga la redundancia, no son lo más importante; lo esencial es el relato, el framing, el agenda setting y otras herramientas que contribuyen a conformar dicha opinión pública. Una opinión pública que ha llegado a ser monopolizada por el sector periodístico, pero que probablemente haya dejado de serlo con el surgimiento de Internet.

Un poco de historia sobre los medios de comunicación

Aunque hoy en día se han acuñado términos específicos al respecto, lo cierto es que la propaganda, la generación de relatos, el enmarcamiento y la manipulación en las sociedades no son fenómenos nuevos. Un ejemplo claro de ello es la guerra de relatos entre el Imperio Hitita y el Egipto de Ramsés II durante la «Batalla de Qadesh» alrededor del 1200 a.C., donde los escribas de ambos bandos se encargaron de atribuir la victoria a su respectivo líder. Así, los escribas al servicio de Ramsés II aseguraban que él fue el vencedor, mientras que los del Imperio Hitita otorgaban la gloria a su propio imperio. Este ejemplo, lo podemos conocer aunque ocurriera hace más de 3.000 años, por los medios de comunicación de la época, solo que los periódicos son reconvertidos en manuscritos y los periodistas en escribas, o más bien al revés. Con el nacimiento de la imprenta en el siglo XV, los manuscritos, libros y el material escrito adquirieron una nueva dimensión, la cual culminó en el siglo XIX con el desarrollo de una industria periodística de masas.

Esta industria periodística de masas desarrolló herramientas para la difusión de la información, como los periódicos, revistas, radio y televisión. Así, los seres humanos contamos con una industria especializada en generar framing, relatos, bulos y agendas… una industria capaz de monopolizar la opinión pública. Quien esté al mando de dicha industria tiene el poder de controlar la generación de la opinión pública. Este control adquiere diferentes dimensiones dependiendo de quién detente el poder y de las relaciones de poder existentes, hasta que el capitalismo se convierte en hegemónico y la clase capitalista monopoliza, en general, todas las industrias.

Además, algunos de las tecnologías que tienen, o tenían, el poder de informar y de crear opinión pública son como, por ejemplo, la TV. Un aparato que se mete en las casas de toda la gente y que está en manos de unos pocos. Es perfecta para el capital. Es como una empresa. Como una dictadura. Uno habla en la TV y el resto no tienen derecho a decir nada, solo lo consumen y asienten. Además, hemos vivido décadas en las que la verdad de la TV tenía más peso que la realidad de familiares, amigos, etc. Ha sido un arma poderosísima para controlar a las masas y dar el mensaje de una persona al resto del mundo.

Hoy, el medio por el que más se informa la gente, muy probablemente, sea el móvil. Todo esto cambia el paradigma de la industria del entretenimiento, la información, la comunicación… Si antes vendían muchas películas, para un entorno familiar, hoy con las familias muy mermadas y con el móvil como gran tecnología para entretenernos, informarnos y comunicarnos, se ven resentidas estas industrias, como la cinematográfica. Y suben otras como Youtube o TikTok. Todos estos cambios tienen efectos a todos los niveles, destacando el cultural.

De esta forma, el relato y el monopolio de la generación de la opinión pública serán arrebatados, no por una clase social que expulse a los dueños de los medios, sino por la industria informática o tecnológica. A través de una herramienta de difusión revolucionaria, Internet devorará las viejas herramientas de difusión (prensa, radio, televisión y periodistas), dando lugar a nuevos actores de difusión, como las redes sociales. Y con el móvil como tecnología para usar internet.

Algo de teoría aplicada a las políticas migratorias

El framing o enmarcamiento se revela como una herramienta esencial para entender cómo los medios presentan la compleja cuestión de la migración. En el contexto europeo, algunos medios optan por un enfoque que resalta las contribuciones positivas de los inmigrantes, subrayando su papel en el enriquecimiento cultural y económico. En contraste, otros medios se centran en aspectos negativos, creando una narrativa que destaca los desafíos y riesgos asociados con la inmigración.

Este proceso de framing no solo refleja la diversidad de opiniones e intereses existentes en la sociedad, sino que también contribuye a la formación de nuevas perspectivas. Por ejemplo, un medio que destaca historias de éxito de inmigrantes puede generar empatía y apoyo hacia políticas más inclusivas con los mismos. Por el contrario, un enfoque más crítico puede alimentar la preocupación y el escepticismo entre ciertos sectores de la audiencia.

La agenda setting se presenta como otra herramienta esencial en la construcción de la opinión pública. Los medios determinan qué aspectos de la inmigración se destacan y cuáles se relegan a un segundo plano. Si la agenda mediática prioriza historias de crisis y conflicto relacionadas con la inmigración, el público puede percibir este fenómeno como un problema urgente que requiere medidas inmediatas y drásticas.

La controversia pública sobre el modelo migratorio surge, en gran medida, de las opiniones divergentes presentes en la sociedad. Algunos defienden políticas más abiertas, argumentando que la inmigración puede aportar beneficios económicos y culturales significativos. En contraposición, otros abogan por un enfoque más restrictivo, expresando preocupaciones sobre posibles impactos negativos en el empleo, la cultura o la seguridad.

El análisis de esta controversia desde la perspectiva de la teoría del framing revela cómo diferentes medios pueden presentar perspectivas opuestas. Un medio que enmarca la inmigración como una oportunidad puede movilizar apoyo hacia políticas más inclusivas. Por otro lado, un medio que se enfoca en los desafíos puede influir en la percepción pública, generando resistencia y escepticismo hacia políticas más abiertas.

Es esencial comprender que la opinión pública no es homogénea. Los medios, al influir en la forma en que se presenta la información, pueden moldear las opiniones, pero también reflejan y amplifican las posturas ya existentes en la sociedad. Por lo tanto, la construcción de la opinión pública es un proceso dinámico y bidireccional, donde los medios y la audiencia interactúan constantemente; con diferente grado de dependencia e interactuación dependiendo del medio y la tecnología.

En este contexto, la ciudadanía juega un papel crucial. La alfabetización mediática se convierte en una herramienta vital para entender cómo los medios abordan la inmigración y discernir entre la presentación objetiva de hechos y la interpretación subjetiva. La capacidad de la audiencia para interpretar críticamente la información que consumen contribuye a un debate público informado y enriquecedor.

En conclusión, el periodismo desempeña un papel fundamental en la construcción de la opinión pública sobre el modelo de inmigración en Europa y España. Al analizar la actual controversia migratoria, observamos cómo diferentes medios pueden moldear perspectivas opuestas. La clave para una sociedad informada y participativa reside en la comprensión crítica de la información presentada, contribuyendo así a un debate público informado y constructivo.

Conclusiones y tabúes

Como hemos visto, la opinión pública acompaña a las sociedades probablemente desde su inicio. El engaño ha sido una constante utilizada por el poder para generar opinión pública y manipular a las masas. Con el surgimiento de Internet y las redes sociales, la industria periodística ha sido engullida por la industria informática. Así, el poder de generar bulos que construyen la opinión pública se descontrola totalmente, o más bien queda a merced de los algoritmos y los sesgos con los que los dueños de los nuevos medios de comunicación dan forma a la opinión pública.

Es probable que lo hagan por meros intereses económicos, y que vean a los inmigrantes como parte del proceso de producción y carne de cañón, pero a veces utilizan marcos positivos para alejarse de la realidad y de sus verdaderos intereses, blanqueando procesos de esclavitud o explotación. Aquí cabría mencionar la célebre frase de Marx “la rueda de la historia es la lucha de clases”. Y entendiendo que la pronunció en un contexto de lucha de clases y con el socialismo plantando cara al capitalismo, a diferencia de hoy, que es una sociedad homogénea en la organización económica pero absolutamente dispar y heterogénea en todo lo demás… podríamos sustituir «clases» por «intereses». De esta forma, podemos entender que muchas veces la opinión pública es manipulada y construida por los intereses de determinados grupos de poder. Y aquí cobran relevancia los lobbies, las religiones y otros grupos sociales organizados con intereses propios, ya sean económicos o de otra índole.

Entonces, ¿la opinión pública la construyen los medios de comunicación? Desde luego, y las controversias en muchas ocasiones también. A veces se limitan a contar la realidad, pero otras veces inventan realidades alternativas o, directamente, mienten. Pero, ¿quién está detrás de los medios de comunicación? ¿Por qué construyen una determinada opinión pública y no otra? ¿Por qué mienten? Si ellos lo hacen en pro de lo que sea, ¿por qué no lo van a hacer los usuarios de redes sociales? La opinión pública es clave para dar forma a una sociedad, y de ninguna manera la mentira y el bulo pueden ser la base de esta. Ni por intereses económicos, ni por intereses de ningún tipo. El periodismo y, en general, los medios de comunicación que dan forma a la opinión pública deben regirse por la verdad, la objetividad, la independencia y la valentía para que, como resultado, gocemos de una sociedad justa, sana, soberana, feliz y en paz.

Para entender cómo funciona la generación de la opinión pública y saber el grado de fiabilidad que tiene, un buen síntoma es la ausencia de temas tabúes. Hoy en día, casi todo es tabú, y como lo menciones te cancelan. El grado de libertad que tenemos es paupérrimo, y los medios de comunicación han perdido su fiabilidad. Hoy en día, no se puede pensar ni expresar libremente las opiniones, porque, principalmente, desde los nuevos medios de comunicación, te cancelan. No solo tienen la capacidad de generar opinión pública a través de redes sociales y las herramientas que hasta entonces existían, sino que también tienen la capacidad de señalar a cualquiera y expulsarlo de la sociedad, independientemente del grado de influencia de quien emita una opinión que no guste al dueño del algoritmo en cuestión.

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