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Este libro nos interpela directamente a quienes hemos sentido el frío del hielo, la caricia del viento en la arista, la rugosidad de la roca bajo los dedos, buscando superar una vía durante mucho tiempo atascada.
Por Dani Seixo | 23/09/2025
En el vasto universo de la literatura de montaña, abundan las guías señalando las mejores rutas y también las crónicas épicas de ochomiles. Sin embargo, en ocasiones, emerge una obra que trasciende la mera descripción topográfica para adentrarse en las profundidades de la experiencia humana y sus recovecos. Tal es el caso de «La bandera en la cumbre: Una historia política del montañismo» de Pablo Batalla Cueto, un título que se erige como un verdadero Everest de ideas, un K2 de las pasiones humanas, un compendio que reconfigurará la percepción de la montaña para cualquier espíritu que haya sentido la llamada de la altitud, sin perder de vista el horizonte de una sociedad nueva. Al menos una distinta a lo que dejamos atrás cuando encaramos la senda a nuestras más preciadas montañas.
Este libro nos interpela directamente a quienes hemos sentido el frío del hielo, la caricia del viento en la arista, la rugosidad de la roca bajo los dedos, buscando superar una vía durante mucho tiempo atascada. Nos desafía a cuestionar qué buscamos realmente en la verticalidad: ¿la adrenalina pura, la serenidad inmaculada, la soledad contemplativa o la camaradería de una cordada? ¿Es la superación personal el único motor o existe a su vez una pulsión más arraigada, una fuerza que nos empuja hacia arriba, más allá de la lógica y la comodidad e nuestros hogares?
Batalla Cueto, con una perspicacia incisiva y una prosa tan firme como un anclaje bien colocado, desentraña cómo esa pulsión, esa búsqueda incesante, ese esfuerzo titánico inherente a cada paso, cada agarre, cada cumbre alcanzada, está intrínsecamente ligada a la política. A nuestras propias políticas internas, a nuestros ideales, conscientes o inconscientes, compartidos o individuales, proyectados sobre la inmensidad del paisaje montañoso.
Nos encontraremos en este texto con relatos de Sherpas en huelga, una perspectiva que desmitifica la narrativa del heroísmo puro en el Everest para revelar la lucha obrera y la reivindicación de derechos laborales en las condiciones más extremas del planeta. Descubriremos a mujeres alpinistas que armadas con banderas sufragistas conquistaron los más dificultosos picos, demostrando que la montaña es un espacio de liberación, donde la fuerza y determinación femeninas se equiparan a cualquier desafío.
Este libro nos presenta un mosaico de experiencias humanas en la montaña: alpinistas veganos que buscan dejar una huella mínima, más allá de su espíritu, alpinistas anarquistas que construyen un mundo nuevo en la montaña, alpinistas forzados en las sierras del maquis, arriesgando su vida por la libertad durante la posguerra. Alpinistas fascistas dispuestos a disciplinar el horizonte, Alpinistas invidentes que trascienden la visión y son capaces de palpar la igualdad en el dolor de un antebrazo cansado aferrado en la roca…Y las banderas trans, rosa, blanco y azul, ondeando en las Siete Cumbres, cada una un testimonio de identidad y reivindicación desde los puntos más elevados del mundo. La montaña, en su imparcialidad, solo exige respeto y coraje, sin juzgar género, orientación o etnia.
La obra nos lleva por los pasos de figuras históricas de lo más variopintas: papas y santos alpinistas, judíos ortodoxos estudiando la Torá a los pies del Everest, fusionando la cima de la fe con la cima del mundo. Las excursiones de Tolkien, cuya imaginación forjó mundos enteros, probablemente inspirada por senderos alpinos; las de Lenin, un revolucionario que buscaba la reflexión en la verticalidad, las de Helmut Kohl, artífice de la reunificación alemana. Y la «cima de la montaña» soñada por Martin Luther King, un pico de justicia y libertad que, aunque no esté en los mapas, reside en el corazón de la humanidad.
El libro también aborda la masificación del Everest en el siglo XXI, esas largas colas que a menudo generan frustración, pero que también reflejan la «democratización» del acceso a la montaña o al menos el acceso al consumo incluso en la cima del mundo. En esas filas, una amalgama de banderas ondea, cada una portadora de una historia, una ideología, una carga política.
Y en todo este libro, no se elude la complejidad. Nos muestra las grandezas del alpinismo: la búsqueda de la libertad, la emancipación, la conexión más pura con la naturaleza y con uno mismo. Pero también expone sus miserias, sus errores, los capítulos oscuros donde la montaña fue escenario de opresión, nacionalismos ciegos e individualismos depredadores. Sin tener que concordar siempre con las palabras del autor, este título lleva la ideología y sus fantasmas a un escenario tan exigente como la alta montaña.
Tras la lectura de «La bandera en la cumbre», la montaña ya no se percibirá de la misma manera. Cada cumbre adquirirá una capa adicional de significado, cada sendero susurrará una historia política al oído. Sentiremos que nuestras propias batallas, nuestras victorias, nuestras banderas, también han sido clavadas en esas alturas. Es un artefacto cultural de primer orden, un mapa que revela que el alpinismo, al igual que la vida, es un reflejo constante de nuestras ideas y de la incesante lucha por nuestros ideales. Una obra indispensable para todo amante de la montaña y de la política que subyace en cada gesto humano. `
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