Justificando la militarización: la prensa española al servicio de la industria bélica

Los medios de comunicación en España llevan a cabo un bombardeo informativo diario y constante que presenta el incremento del gasto militar como una medida inevitable.

Por Ricardo Guerrero | 15/05/2025

Desde hace meses, los grandes medios de comunicación en España han intensificado una campaña informativa que, bajo el pretexto de una supuesta ‘amenaza rusa’, justifica un aumento exponencial del gasto militar. Esta narrativa, presentada como una necesidad imperiosa para garantizar la seguridad nacional, parece alinearse sospechosamente con los intereses de las empresas armamentísticas, que buscan lucrarse mediante contratos millonarios con el Estado a costa del erario público.

Lejos de practicar un periodismo crítico e independiente, medios como 20 Minutos, El País, La Vanguardia o El Periódico han adoptado un papel servil, publicando titulares alarmistas y basándose en encuestas e informes manipulados que poco tienen que ver con la realidad y mucho con la propaganda al servicio de la industria bélica.

Una narrativa para justificar el rearme

La retórica de la ‘amenaza rusa’ se ha convertido en un leitmotiv recurrente en los titulares de los principales medios españoles. Desde la intensificación de la guerra en Ucrania a partir de 2022, esta narrativa se ha intensificado, presentando a Rusia como un peligro inminente no solo para Europa del Este, sino también para países como España, a miles de kilómetros de distancia. Ejemplos de titulares recientes ilustran esta tendencia:

El País (7 de abril de 2025): «La mayoría de consultados defiende la creación de un ejército europeo y aumentar el gasto en defensa». Este artículo cita un barómetro de 40dB que, convenientemente, refuerza la idea de que la ciudadanía apoya el rearme, sin cuestionar la metodología de la encuesta ni los intereses detrás de su publicación.

La Vanguardia (27 de enero de 2025): «El jefe de la OTAN reclama un urgente aumento del gasto en defensa». El artículo destaca las declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien presiona a España para incrementar su presupuesto militar, presentando la ‘amenaza rusa’ como un riesgo directo, a pesar de que el propio texto reconoce que España está lejos de los escenarios de conflicto.

20 Minutos (24 de diciembre de 2024): «El 75% de los españoles ve necesario el rearme europeo y dos de cada tres está a favor de un ejército común». Este titular, basado en una encuesta no especificada, da por sentado un consenso social que no se contrasta con datos independientes, alimentando la percepción de que el rearme es una demanda popular.

El Periódico (8 de mayo de 2025): «Josep Borrell advierte de que la prosperidad y la seguridad de la UE están amenazadas y aboga por un rearme sólido». El artículo cita al exalto representante de la UE, quien dramatiza el contexto geopolítico para justificar un aumento del gasto militar, sin analizar las implicaciones económicas o sociales de desviar recursos públicos hacia la defensa.

Estos titulares, lejos de ser excepcionales, forman parte de un bombardeo informativo diario que presenta el incremento del gasto militar como una medida inevitable. La repetición constante de términos como ‘amenaza’, ‘peligro’ o ‘necesidad urgente’ busca generar un clima de miedo que legitime decisiones políticas que favorecen a las grandes corporaciones armamentísticas, como Indra, Navantia o Airbus, que ya están presentes en eventos como la Feria Internacional de Defensa y Seguridad (FEINDEF 2025), donde se exhiben las últimas tecnologías militares con el respaldo de los medios.

Encuestas e informes ‘cocinados’

Un elemento clave de esta campaña es el uso de encuestas e informes que, bajo una apariencia de rigor, están diseñados para manipular la opinión pública. Estos estudios, a menudo citados sin cuestionamiento por los medios, provienen de fuentes interesadas, como think tanks vinculados a la OTAN, la industria armamentística o gobiernos que promueven el rearme. Por ejemplo:
El barómetro de 40dB citado por El País (7 de abril de 2025) afirma que la mayoría de los españoles apoya un ejército europeo y más gasto en defensa. Sin embargo, no se detalla la muestra, las preguntas formuladas ni el contexto en que se realizó la encuesta, lo que levanta sospechas sobre su fiabilidad.

En 20 Minutos, la referencia al ‘75% de los españoles’ que apoya el rearme carece de una fuente clara, lo que sugiere que el dato podría estar inflado o sacado de contexto para reforzar la narrativa oficial.

Informes como el del Centre Delàs, advierten que el gasto militar español en 2025 alcanzará el 2,48% del PIB, superando las estimaciones oficiales del Gobierno. Sin embargo, los medios mayoritarios rara vez profundizan en las críticas de estas organizaciones, que señalan cómo el aumento del gasto militar implica recortes en sanidad, educación o infraestructuras.

Esta práctica de publicar encuestas e informes sin un análisis crítico no es periodismo, sino una forma de propaganda que beneficia a las empresas armamentísticas. Al presentar datos sesgados como hechos objetivos, los medios contribuyen a moldear una opinión pública favorable al rearme, silenciando voces disidentes que cuestionan la necesidad de destinar miles de millones de euros a partidas militares.

Mercenarios de la información

No podemos llamar ‘periodistas’ a quienes participan en esta campaña. Los grandes medios, al alinearse con los intereses de la industria armamentística y los gobiernos que promueven el rearme, actúan como mercenarios de la información. Su función no es informar, sino persuadir, manipulando la percepción pública para que acepte sin cuestionar un gasto militar que en 2025 alcanzará los 40.457 millones de euros, según estimaciones del Centre Delàs.

Esta servidumbre se evidencia en la falta de análisis crítico sobre las consecuencias de la militarización. Rara vez se menciona que el aumento del gasto militar implica desviar recursos de sectores esenciales. Asimismo, los medios omiten el hecho de que la ‘amenaza rusa’ es a menudo exagerada para justificar contratos multimillonarios con empresas que, como se vio en FEINDEF 2025, están ávidas de ampliar su cuota de mercado.

Además, la narrativa de los medios ignora las voces que abogan por soluciones diplomáticas o desmilitarizadas. Mientras se exalta la necesidad de más tanques, drones y misiles, se silencia el impacto humano de la militarización, como los recortes en gasto social o el riesgo de escalada bélica. Este enfoque no solo traiciona los principios del periodismo, sino que convierte a los medios en cómplices de un sistema que prioriza los beneficios de unos pocos sobre el bienestar de la mayoría trabajadora.

Un periodismo secuestrado

La campaña de los grandes medios españoles para justificar el aumento del gasto militar bajo la supuesta ‘amenaza rusa’ no es un ejercicio de periodismo, sino una operación de propaganda al servicio de la industria armamentística.

Titulares alarmistas, encuestas manipuladas e informes sesgados son las herramientas de una estrategia que busca legitimar el desvío de recursos públicos hacia contratos millonarios, mientras se ignora el impacto social y económico de estas decisiones. Es hora de que la ciudadanía exija un periodismo crítico e independiente que ponga los intereses de la sociedad por encima de los de las corporaciones bélicas.

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