Jorge Pueyo: El aragonesismo es todas las luchas que quieren mejorar la vida de las gentes: feminismo, derechos LGTBI, vivienda digna, escuela y sanidad pública y defensa del territorio

Segunda de la entrevista con el presidente de la Chunta Aragonesista, Jorge Pueyo, cuya formación ha atraído buena parte de los votos de la izquierda en las últimas elecciones autonómicas de Aragón.

Por Angelo Nero | 24/07/2026

Renovables, infraestructuras y reto demográfico, tres cuestiones importantes en los que has incidido en tu labor parlamentaria, ¿qué importancia tienen para el presente, pero, sobre todo, para el futuro de Aragón?

Es fundamental. No puede ser que desde la ventana veamos un bosque de aerogeneradores, pero que no podamos encender la calefacción o el ventilador todo lo que quisiéramos.

Para la supervivencia de nuestro país, es necesario poner límites a tantos desmanes de las compañías energéticas y ahora también las tecnológicas. El Gobierno de Aragón, en uso de sus competencias en ordenación territorial, debe reordenar estos macroproyectos. No puede ser que se consideren de interés general y se les abran las puertas de par en par sin valorar sus consecuencias, y no solo sobre el medio ambiente.

Eso sí, alguien deberá explicarnos cómo puede considerarse transición ecológica deforestar 333 hectáreas para hacer un macroparque eólico, como en el clúster del Maestrazgo. Por otra parte, no se mide el impacto sobre la economía y la vida de quienes viven allí. Por eso, debemos establecer una moratoria, investigar qué irregularidades se han podido cometer tanto en el Ministerio como en el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA), como ya he explicado antes, y garantizar que haya retornos de la riqueza generada hacia el territorio, pero pensando en el interés general de verdad de las comarcas y no en gastos muy localistas ajenos al bien común, como se está viendo en algunos municipios.

Sobre infraestructuras, hemos lanzado una campaña muy fuerte por una red ferroviaria que vertebre de verdad Aragón, a partir de la conexión por Cercanías entre Zaragoza y Uesca, que sería un corredor con gran potencial para retirar miles de vehículos privados de la carretera, y que luego deberá extenderse hasta Calatayud, Cariñena, Caspe, Gallur y hasta Monzón y Binéfar. Queremos que se gestionen de forma conjunta todos los servicios ferroviarios que recorren Aragón, tanto el Cercanías, con todas las ampliaciones que resulten precisas, como la Media Distancia y que se financie el Consorcio metropolitano, como sucede en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia; que participe el Gobierno de Aragón de forma directa en la toma de decisiones y, por supuesto, que se exijan al Ministerio las inversiones necesarias y la revisión de las Obligaciones de Servicio Público para garantizar la mejora de horarios, frecuencias y material rodante, así como de las estaciones y de la infraestructura viaria.

Y por supuesto, no podemos aceptar que el ministerio renuncie ahora como veníamos reivindicando con Compromís a un corredor cantábrico-mediterráneo de altas prestaciones. Es imprescindible una doble vía electrificada para viajeros y mercancías entre Sagunto y Teruel.

Esta apuesta por el ferrocarril como transporte sostenible, junto al hecho de haber salvado las paradas intermedias de autobús en las rutas concesionales estatales que el Ministerio quería eliminar (gracias a unas transacciones en la Ley de Movilidad Sostenible en las que trabajamos mucho en CHA junto a Compromís, BNG o ERC), contribuirá sin duda a abordar en mejores condiciones el reto de la despoblación.

La derogación de la Ley de Memoria Histórica de Aragón fue una de las concesiones del gobierno de Jorge Azcón a la ultraderecha, ¿cuál ha sido la política de Memoria del actual gobierno aragonés y cuáles son las propuestas de la Chunta en esta materia?

La ONU tuvo que tirar de las orejas a Azcón por derogar la Ley de Memoria Democrática, sometiéndose a las exigencias de Vox (conviene saber que el líder de Vox en Aragón, Alejandro Nolasco, es un apasionado de la División Azul, con todo lo que eso significa). Lo que dijo la ONU es que en Aragón se estaban incumpliendo obligaciones internacionales de derechos humanos al no preservar la memoria de las víctimas del franquismo. Suelo decir que Vox dice y hace lo que el PP piensa y calla. Este es un buen ejemplo. Desde CHA proponemos revertir esa derogación y aprobar una nueva Ley de Memoria Democrática de Aragón, reforzada, alineada con la legislación estatal y los estándares internacionales en derechos humanos. Queremos restituir el Censo de Víctimas y Reparación, el Mapa de Fosas y el Protocolo de Exhumaciones, el Inventario de Lugares y Rutas de Memoria, y el Centro de Investigación y Archivo de Memoria Democrática. Queremos garantizar por ley verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición como pilares de la acción institucional.

Defendemos reactivar todos los órganos de gestión, con presencia vinculante de asociaciones memorialistas, familiares y expertos; dotar la estructura de Memoria Democrática de presupuesto estable, plantilla funcionarial específica y unidad administrativa para exhumaciones, archivo y señalización; recuperar el Plan de Exhumaciones con financiación garantizada y cronograma público; impulsar el Laboratorio de ADN, creando un protocolo de coordinación con asociaciones y familias para garantizar identificación y devolución digna; actualizar el Mapa de Fosas de Aragón (cuya última versión es de hace una década), incorporando nuevas localizaciones y testimonios; garantizar la financiación estable de las asociaciones memorialistas; introducir la Memoria Democrática en el currículo escolar aragonés, con formación docente, materiales homologados y visitas educativas a espacios de memoria; declarar Sitios y Lugares de Memoria Democrática en todas las comarcas, con señalización accesible y protección frente al abandono o especulación urbanística; y conmemorar el 90º Aniversario del Estatuto de Caspe [borrador de Estatuto de Autonomía de Aragón aprobado en Caspe en 1936 por las fuerzas del Frente Popular, que no llegó al Congreso al estallar la guerra civil] y el Consejo de Defensa de Aragón [experiencia de gobierno autónomo durante la guerra civil, fundado y encabezado por la CNT y abierto más tarde a las fuerzas del Frente Popular, que se encargaba de la defensa del Aragón oriental y de implantar el colectivismo agrario], vinculándolo a la memoria del autogobierno y la democracia aragonesa. También queremos restablecer el régimen sancionador para quien incumpla la obligación legal de retirar simbología franquista (placas, distinciones, nombres de calles, monumentos y honores) y prohibir actos de exaltación franquista en espacios públicos, poniendo fin a las conmemoraciones de la dictadura financiadas con dinero público.

“En Euskal Herria, los Països Catalans o Galiza se proclama que para articular mayorías de progreso es imprescindible la participación de las izquierdas soberanistas. CHA sería otro ejemplo de esa posición, aunque su fuerza todavía es menor que en otras naciones.” Escribía el otro día Martxelo Díaz en Gara. ¿Qué papel quiere jugar la Chunta en esa articulación de mayorías de progreso y que le parece el llamamiento de Gabriel Rufián a crear una alianza de izquierdas que no tenga el centro en Madrid, sino en las fuerzas soberanistas?

Con el resultado del 8 de febrero, es evidente que la ciudadanía aragonesa nos ha encargado la tarea de impulsar y liderar una candidatura de la izquierda aragonesa lo más amplia posible para las elecciones generales, y tendremos que actuar con generosidad para conseguir que la voz de Aragón vuelva al Congreso. Pero en este último semestre hemos visto que la unidad de la izquierda no es suficiente reclamo, hace falta ofrecer un proyecto ilusionante que movilice a la gente progresista, y eso lo hemos hecho mejor fuerzas bien arraigadas al territorio.

Por un lado, es mi obligación como presidente del partido, trasladar que algunos compañeros y compañeras defienden la posibilidad de que Chunta Aragonesista concurra en solitario a las próximas elecciones generales ya que con las cifras de las elecciones autonómicas, obtendríamos representación y le robaríamos su segundo escaño a Vox.

Sin embargo, desde CHA también reconocemos la responsabilidad histórica del momento actual y comprendemos que debemos ser generosos y generosas y valoramos positivamente la voluntad de diálogo y la intención de articular propuestas que puedan fortalecer a la izquierda a nivel estatal, tanto la de Rufián como la de los partidos que integraban la coalición Sumar. Al mismo tiempo, somos conscientes de que estos procesos requieren tiempo, claridad y coherencia para que no se queden en meros gestos simbólicos, y para que realmente representen y respondan a las necesidades de la ciudadanía, especialmente en lo social, en derechos y en políticas de vertebración territorial y ambiental.

No solo podemos hablar del cómo, sino también del para qué. Por ello, para CHA, la complementariedad verdadera solo puede darse si hay un marco compartido de valores y una hoja de ruta que respete la diversidad sin diluir las identidades políticas propias.

Tampoco podemos ignorar que deberemos abordar el reto de las elecciones municipales, probablemente pocos meses después de las generales, y que tendremos que realizar un gran esfuerzo para conseguir mayorías de izquierdas en los principales ayuntamientos de Aragón.

Entre las fuerzas autóctonas, con el declive definitivo del PAR, ya fuera del parlamento, y un retroceso electoral de Aragón Existe, ¿aspira Chunta a convertirse en la única fuerza política que puede llamarse aragonesista?

Yo no soy quién para ir repartiendo o retirando carnés de aragonesismo. Por eso, no voy a discutir ahora sobre la autenticidad del aragonesismo del PAR, un partido bisagra que ha reducido la defensa de Aragón a la conservación de sus sillones, o sobre el papel de Teruel Existe, que copó un movimiento ciudadano de éxito, que representaba a toda la sociedad turolense, para crear un partido que, tras aprobar los presupuestos del gobierno PP-Vox a cambio de sillones en la diputación de Teruel, ahora solo aspira a ser la muleta de Azcón. Sinceramente, creo que CHA ya es la única referencia del aragonesismo político; eso sí, aragonesismo progresista. Porque, como suelo decir, el aragonesismo es todas las luchas que quieren mejorar la vida de las gentes de Aragón: el feminismo, los derechos LGTBI, la lucha por la vivienda digna, la defensa de la escuela pública y de la sanidad pública, la defensa del territorio contra macroproyectos… Todas esas luchas son el aragonesismo de hoy.

El pasado diciembre CHA fue una de la docena de organizaciones políticas, sindicales y sociales aragonesistas que firmaron un manifiesto sobre la importancia del derecho a decidir del pueblo aragonés sobre su futuro político, económico y social, ¿qué importancia tiene este manifiesto en el que también se reclama la creación de una hacienda propia y la cooficialidad del aragonés y del catalán de las comarcas orientales?

Ese manifiesto es la culminación del trabajo colectivo de diversas entidades aragonesistas durante varios años y que se exhibe públicamente en dos fechas emblemáticas, el 20 de diciembre [en recuerdo de que en 1591 las tropas de Felipe II de Castilla, I de Aragón, invadieron el Reino y decapitaron al Justicia de Aragón, Juan de Lanuza y asesinaron a cientos de aragoneses y aragonesas] y el 23 de abril [Día nacional de Aragón]. El texto del manifiesto recoge y actualiza las aspiraciones aragonesistas, entre las que se entremezclan grandes objetivos políticos como el derecho a decidir, la Hacienda propia y foral o el marco aragonés de relaciones laborales, con reivindicaciones sociales como la vivienda como derecho priorizando la política de vivienda pública de alquiler asequible, la defensa de los servicios públicos frente a los recortes y privatizaciones o un apoyo activo al mundo rural frente a la despoblación y la falta de servicios, sin olvidar medidas concretas como la cooficialidad del aragonés y del catalán o la reapertura de la línea ferroviaria internacional de Canfranc, o demandar el legado de nuestros derechos históricos como mediante la actualización del Derecho Foral Aragonés (una voluntad del Pueblo aragonés que el Tribunal Constitucional bloqueó, anulando la Ley de actualización de derechos históricos de Aragón) o la derogación de los Decretos de Nueva Planta [por los que, por derecho de conquista, se abolieron las libertades e instituciones aragonesas en 1707, con la victoria del primer Borbón en la Guerra de Sucesión]. En suma, democracia, autogobierno y justicia social son los hilos que tejen la agenda aragonesista. La importancia del manifiesto es que nace del trabajo colectivo y sostenido en el tiempo, que recoge el testigo de las organizaciones nacionalistas aragonesas de hace un siglo y que nos impulsa a construir un futuro digno entre todos y todas. Un Aragón en el que poder vivir.

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