Rusia aprovecha la precaria situación geográfica de Transnistria, rodeada de países que considera hostiles, para lanzar campañas de desestabilización, especialmente en Moldavia.
Lavrov enmarcó la iniciativa de Gaza como parte de una transición más amplia hacia un orden mundial multipolar, argumentando que el diálogo se ha vuelto inevitable incluso en medio de un profundo conflicto geopolítico.
Aunque mantenga la soberanía noruega, en Barentsburg y en Pyramiden ondean las banderas rusas y soviéticas, se celebra el día de la Victoria sobre la Alemania nazi, y es habitual la simbología comunista en todo tipo de edificaciones.
La clase trabajadora es la gran perdedora en esta ecuación: mientras los salarios se estancan o caen, los directivos de la industria armamentística celebran bonos millonarios.
Hoy sabemos que en el Maidán no hubo ninguna revolución, hubo un golpe de Estado pagado con dinero occidental. Tras ese golpe de Estado, Ucrania perdió Crimea, porque Rusia no iba a permitir bases de la OTAN ahí y porque Crimea es mayoritariamente étnicamente rusa.