Tanto baluchis como los pashtún, del TTP, buscan independizarse del gobierno central de Islamabad, o al menos altos niveles de autonomía, ya que estas tribus han sido artificialmente ensambladas por el Raj británico para organizar mínimamente la partición.
Islamabad anunció una “guerra abierta” contra posiciones del TTP, incluyendo objetivos de las fuerzas armadas de Afganistán, frente a la sospecha de su involucramiento con los terroristas, de lo que incluso India tendría parte.
Este país, de 1.470 millóns de habitantes, o máis poboado do mundo, é un dos fundadores da maior agrupación de países, por dimensión das súas poboacións e cuxo seu acrónimo é BRICS.
El único apoyo con que cuenta Kabul es India, que ha jugado con el apoyo a los mullahs desde que llegaron al poder en agosto del 2021 a cambio de la inestabilidad en la frontera norte de Pakistán.
Entre templos, mercados y rituales junto al Ganges, esta crónica enlaza hospitalidad y crudeza, belleza y desigualdad. Porque más allá del exotismo, India revela algo esencial: las luchas de las mujeres no entienden de fronteras, y la sororidad puede nacer incluso en medio del caos.
Con la excusa de la persecución de terroristas, Islamabad ha provocado incontables incidentes fronterizos desde la toma del poder del Talibán en agosto del 2021.