Angelo Nero

Un país metido en un furgón policial

El furgón policial, como todo el país, parece un barco a la deriva, sin nadie que lo conduzca o, cuando lo hace, es con un rumbo errático, alternando momentos de gran tensión y violencia desatada, con otros en los que nos muestra el lado más humano de los protagonistas que, al fin y al cabo, tienen las mismas preocupaciones, la incertidumbre de ignorar la suerte de los suyos, o del desenlace que depende de quien se haga con el control de las calles y, por lo tanto, con ese furgón que ni tan siquiera tiene un destino fijado. […]