Los grupos de autodefensa rohingyas han intensificado el reclutamiento en los campamentos de Cox’s Bazar, a pesar de las persecuciones de las autoridades de Bangladesh, que en los últimos meses ha tenido un acercamiento al Ejército de Arakan.
India, históricamente, ha buscado injerencia en Birmania, apoyando operaciones de contrainsurgencia contra los grupos separatistas en sus estados del noreste, contando con que algunos tenían bases en su territorio.
La situación ha cambiado mucho en Bangladesh desde que fue derrocada en agosto último la Primera Ministra, Sheikh Hasina. La dictadura de Yunus está aplicando medidas mucho más restrictivas acerca de la llegada de más refugiados rohingyas.
bandas armadas han comenzado a operar en los campos de refugiados de Bangladesh, donde se estima hay cerca de un millón y medio de rohingyas, que secuestran a hombres y jóvenes, para trasladarlos nuevamente a Birmania, para incorporarlos en alguna de las fuerzas.
¿Cuánto más podrá resistir India a esta realidad, antes que comience a filtrarse hacia su interior? Para evitar convertirse en parte de la inestabilidad regional con que Estados Unidos intenta cercar a China.