Huelga del metal en Cantabria: La patronal pide cárcel para los obreros

Los obreros del metal acusan a la patronal del sector de ‘jugar sucio’ al retractarse de acuerdos previos y torpedear las negociaciones.

Por Ernesto Vílchez | 4/06/2025

En Cantabria, el sector siderometalúrgico, que emplea a más de 22.000 trabajadores, ha iniciado una nueva movilización marcada por varias jornadas de huelga desde el 3 de junio, con la posibilidad de convertirse en indefinida a partir del 9 de junio si no se alcanza un acuerdo con la patronal Pymetal. Este conflicto laboral, que rememora la histórica huelga de 21 días de 2022, responde al estancamiento en las negociaciones del nuevo convenio colectivo.

La huelga surge tras el fracaso de las negociaciones entre los sindicatos y Pymetal, la patronal del sector del metal en Cantabria. Según los sindicatos, Pymetal ha mostrado una ‘falta total de voluntad negociadora’, reduciendo sus propuestas en cada reunión y retirando acuerdos previos, como el mantenimiento del plus de distancia o el incremento del plus de nocturnidad. Los trabajadores, representados por las federaciones de industria de UGT-FICA, CCOO y USO, acusan a la patronal de buscar el enfrentamiento en lugar de avanzar hacia un convenio justo. Esta situación ha llevado a una movilización masiva, con un seguimiento del 90% en la primera jornada de huelga, lo que ha paralizado empresas grandes y pequeñas en la región.

Principales demandas

Los trabajadores del sector siderometalúrgico buscan un convenio colectivo que garantice mejoras laborales y salariales, así como la preservación de derechos adquiridos. Las demandas principales son:

Recuperación del poder adquisitivo: Los sindicatos exigen una subida salarial que compense la pérdida de un 4% de poder adquisitivo sufrida durante la vigencia del convenio anterior, firmado en 2022 tras una huelga de 21 días. Proponen un incremento del IPC más un 0.5% para 2025 y del IPC más un 1.1% para los años siguientes, frente a la última oferta de Pymetal de un 3.5% para el primer año sin mejoras en otros aspectos.

Mantenimiento del plus de distancia: Este complemento salarial, que compensa los desplazamientos de los trabajadores, es un punto clave de conflicto. Los sindicatos denuncian que Pymetal ha intentado eliminarlo o condicionarlo a la renuncia de otros derechos, una táctica que ya generó tensiones en 2022.

Incremento del plus de nocturnidad: Los trabajadores reclaman un aumento del plus de nocturnidad del 25% al 30%, una mejora que Pymetal había ofrecido inicialmente pero que retiró en negociaciones posteriores.

Gratificación especial de vacaciones: Se solicita incluir el plus de convenio en la base de cálculo de esta gratificación para mejorar las condiciones económicas durante las vacaciones.

Complemento por incapacidad temporal en enfermedades profesionales: Los sindicatos demandan que las bajas por enfermedades derivadas del trabajo sean complementadas para garantizar la protección económica de los trabajadores.

Mejoras en pólizas de accidentes, viajes y dietas: Los trabajadores buscan actualizar estas condiciones para reflejar las necesidades actuales del sector.

Preservación de derechos adquiridos: Además de las mejoras propuestas, los sindicatos insisten en no perder derechos ya consolidados, como el contrato de relevo o el cobro de atrasos ajustados al IPC real de cada ejercicio.

Contexto y desarrollo de la huelga

El conflicto actual tiene sus raíces en la huelga de 2022, cuando más de 20.000 trabajadores paralizaron el sector durante 21 días para lograr un convenio que, aunque incluyó un incremento salarial del 14% en cuatro años, no evitó una pérdida de poder adquisitivo. En 2025, la situación se repite, con los sindicatos acusando a Pymetal de ‘jugar sucio’ al retractarse de acuerdos previos y presentar ofertas que consideran insuficientes. Las negociaciones, mediadas por el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (ORECLA), han fracasado hasta el momento, con un último intento el 2 de junio de 2025 que finalizó sin acuerdo.

La primera jornada de huelga, el 3 de junio, contó con un seguimiento del 90%, con piquetes informativos en polígonos industriales y el cierre de empresas como Teknia y Sidenor. Pymetal rebaja esta cifra al 25% y el presidente de CEOE-CEPYME Cantabria, Enrique Conde, ha calificado las acciones de los piquetes como ‘delincuencia’ y ha exigido penas de cárcel para los huelguistas. Los sindicatos han anunciado asambleas informativas en Reinosa, Torrelavega, Santander, Maliaño y Laredo para mantener al tanto a los trabajadores y planificar los próximos pasos.

El Gobierno de Cantabria, a través del consejero de Industria, Eduardo Arasti, ha intentado mediar, convocando una nueva sesión en el ORECLA para el viernes 6 de junio, pero los sindicatos advierten que, sin una propuesta seria de Pymetal, la huelga se recrudecerá.

La huelga del metal en Cantabria refleja la lucha de un sector clave por recuperar el poder adquisitivo perdido y garantizar condiciones laborales dignas. Con demandas centradas en subidas salariales justas, el mantenimiento del plus de distancia y mejoras en nocturnidad, vacaciones y seguridad laboral, los trabajadores muestran una determinación que recuerda al conflicto de 2022. Por ahora, el sector del metal permanece firme, con el lema ‘ni un paso atrás’ resonando en las fábricas y en las calles.

1 Comment

  1. Aqui los que ganan son los sindicatos, cobrando ayudas del estado y de la cuota de los que estan afiliados con ellos.Si al final no se mojan en nada y viven del cuento

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