Hoy y no mañana, la lucha olvidada de Mujeres por la vida

Por Angelo Nero | 26/01/2026

El 11 de septiembre de 1973, los militares chilenos, al mando del General Pinochet, al que el presidente Salvador Allende había designado comandante en jefe del ejército menos de un mes antes, dieron un cruento golpe de estado, que acabó con el gobierno de Unidad Popular, con la vía chilena al socialismo y con la vida del propio presidente. Se iniciaba uno de los periodos más oscuros de la historia de este país sudamericano, que no terminaría hasta marzo de 1990. Diez años después del golpe, al que le había seguido una durísima represión que provocó la detención, tortura y desaparición de miles de personas, un grupo de mujeres salió a la calle a desafiar a la dictadura. Se llamaron Mujeres por la vida y en su seno había mujeres de varias tendencias políticas, de clases sociales diversas, había profesoras, amas de casa, obreras, abogadas, escritoras, madres o hermanas de desaparecidos, mujeres que vencieron al miedo, en un país donde ese miedo había paralizado (casi) toda actividad política o social de oposición.

Horrorizadas ante la muerte de Sebastián Acevedo, un hombre que se inmoló ante la catedral de la Concepción, en Santiago de Chile, para protestar por la detención de sus dos hijos, este grupo de mujeres -entre las que estaban las periodistas Mónica González, Patricia Verdugo y María Olivia Monckeberg, la actriz Mónica Echeverría, la psiquiatra Fanny Pollarolo, la educadora Estela Ortiz, la fotógrafa Kena Lorenzini, o la artista Lotty Rosenfeld- se echó a las calles para protestar contra las desapariciones forzosas, contra la tortura, pero también contra la pobreza a la que los “Chicago boys” habían sumido a las clases más desfavorecidas, así como a la demanda de reivindicaciones feministas como el derecho a los anticonceptivos y al aborto.

En 2018 Josefina Morandé dirige el documental “Hoy y no mañana” sacando del olvido la importante lucha de estas mujeres que se jugaron la piel enfrentando a la brutal dictadura de Pinochet, sin más armas que su propia imaginación, haciendo campañas de acción directa, desobediencia civil y intervención artística, que adquirieron resonancia mundial. En el documental se recogen los testimonios de algunas de ellas, como Fanny Pollarolo, Estela Ortiz o Kena Lorenzini.

Este documental intenta recuperar la Memoria de un país que, fruto del olvido, es capaz de elegir como presidente a un nostálgico del régimen del General Pinochet, José Antonio Kast, hijo de un militante del Partido Nazi alemán, y cuyo hermano, Michael, fue también ministro de Estado y presidente del Banco Central durante la dictadura.

En “Hoy y no mañana” se reivindica que la Memoria tiene nombre de mujer, que fueron ellas las primeras en asumir la resistencia civil contra la barbarie, como lo fueron antes en Argentina, las Madres de la Plaza de Mayo. A la vez que se señala la originalidad de las Mujeres por la vida para burlar la censura y enfrentar a la represión, mientras con sus acciones sumaban más y más chilenas y chilenos a despojarse del miedo y a desafiar al régimen.

Su directora señalaba: “Nadie sabía del aporte que Mujeres por la vida hizo en la historia de Chile, sobre todo pensando en las generaciones jóvenes.” Para Morandé es importante reflexionar y construir “este hilo de transmisión, hasta ahora bastante invisible, para inspirar y fortalecer la nueva oleada feminista que lucha contra el patriarcado y el capitalismo. Así mismo, que el movimiento feminista actual pueda ver el origen de su propia lucha, y honrar y secundar a todas las mujeres que estuvieron antes que ellas en las calles”.

Por eso “Hoy y no mañana”, interpela al pasado, pero sobretodo al futuro, a esas nuevas generaciones de mujeres chilenas que, en algún momento, tendrán que volver a ocupar las calles para luchar por sus derechos, ya sea en democracia o en dictadura.

 

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