Hjalmar Branting desde el socialismo español

Branting fue un convencido pacifista, y su compromiso en este ámbito le valió que se le concediese en el año 1921 el Nobel de la Paz.

Por Eduardo Montagut | 3/06/2026

En más de una ocasión nos hemos hecho eco de la fundamental figura del socialismo nórdico, el sueco Hjalmar Branting. Pues bien, regresamos al mismo porque en octubre de 1924 el rey de Suecia le encargó formar Gobierno.

El 18 de octubre tomaba posesión del cargo. Los socialistas españoles se hacían eco de la noticia y explicaban en El Socialista quien era Branting. Ahora que se cumplen cien años de aquel hecho recordamos su biografía “española”. El periódico obrero explicaba que Branting era natural de Estocolmo, donde había nacido en 1860. Entraría en la Universidad de Upsala donde estudió Matemáticas y Astronomía, saberes en los que destacaría, algo que se conoce mucho menos que su vocación social y política. Entre 1879 y 1880, y desde 1882 a 1884 estaría agregado al Observatorio de Estocolmo. En aquel tiempo entraría en la revista socialista Tiden, y en 1887 sería nombrado redactor jefe del Social Demokraten, es decir, en el órgano oficial de la Socialdemocracia sueca. Estuvo mucho tiempo en este puesto de responsabilidad, hasta 1917. En ese año y hasta el siguiente sería ministro de Hacienda en el Gobierno de coalición entre liberales y socialdemócratas. En 1920 sería nombrado por vez primera como primer ministro.

También fue presidente de la Conferencia de la Segunda Internacional, que tuvo lugar en Berna en 1919. Fue delegado de su país en la Conferencia de la Paz y en el Congreso de la Sociedad de Naciones cuando se trató el asunto de las Islas Aaland. Branting fue un convencido pacifista, y su compromiso en este ámbito le valió que se le concediese en el año 1921 el Nobel de la Paz. Fue miembro de la Delegación sueca en la Conferencia económica de Génova en 1922 y en la Asamblea de la Sociedad de Naciones entre 1920 y 1923. También estuvo en la Comisión de Desarme y en el Consejo de la Sociedad de Naciones desde 1922. En la Conferencia Internacional del Trabajo, que se reunió en junio de 1924 en Ginebra representó a su país, siendo elegido unánimemente su presidente.

Branting, al frente de la socialdemocracia sueca, intervino en todos los problemas y tenía una indiscutible autoridad moral en la misma. Los socialistas españoles consideraban que su personalidad al frente del ejecutivo sueco era una garantía para la paz, para la democracia y para la justicia y la humanidad.


Hemos trabajado con el número del 16 de octubre de 1924 de El Socialista.

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