Haití: Jimmy Chérizier, ¿jefe criminal o líder patriota revolucionario?

El ex policía haitiano Jimmy Chérizier está en el punto de mira de Estados Unidos y su aparato mediático, que lo acusa de ser un capo criminal.

Por Redacción NR | 13/03/2024

¿Y si Jimmy ‘Barbecue’ Chérizier no fuera el jefe criminal sanguinario y despiadado que muestran los medios hegemónicos?

Un documental rodado en Haití dirigido por los periodistas y realizadores estadounidenses Dan Cohen y Kim Ives, se adentra en la figura del ex policía Jimmy Chérizier y brinda al espectador una imagen muy distinta a la construida por los mass media occidentales.

El periodista Dan Cohen junto a Jimmy Chérizier.

Otra Visión: Dentro De La Insurrección Haitiana, es una producción que cuenta con tres capítulos en los que Chérizier se muestra ante cámara como un líder nacionalista y revolucionario que recorre los barrios marginales del país con el objetivo de encender la conciencia entre las masas frente a un Estado fallido y corrupto.

Según narran Cohen e Ives, la campaña de criminalización de Chérizier buscaría allanar el terreno ante la opinión pública internacional para justificar una intervención militar estadounidense en Haití bajo el pretexto de la lucha contra la violencia y la criminalidad.

Probablemente el mayor desafío que plantea Chérizier ante las élites nacionales y los intereses extranjeros en Haití es que, con un discurso soberanista, haya sido capaz de unir a varios grupos armados para luchar contra el crimen y la desigualdad y plantear la necesidad de llevar a cabo una insurrección popular para tomar el poder.

‘No peleemos entre nosotros, vamos a derrocar el sistema’, exclama Chérizier ante la multitud en un momento del documental, y afirma que el G9 busca erradicar las pandillas delictivas y garantizar la seguridad en los barrios pobres.

El líder haitiano señala además que la burguesía y las élites políticas corruptas son las que han creado y alimentado las bandas armadas criminales, que son usadas para mantener el control sobre la población y mantenerla sumida en la violencia y la pobreza en los guetos.

Se estima que en Haití hay más de 200 pandillas. Pero existen dos grandes coaliciones de grupos armados que controlan buena parte del territorio: la G9, liderada por Chérizier y el GPEP. Estas bandas han sido instrumentalizadas de manera reiterada desde distintos círculos políticos, algunos con aspiraciones de poder e incluso desde la esfera gubernamental. De hecho, algunas de las demandas inmediatas de Chérizier son el arresto del Primer Ministro de facto Ariel Henry y de los oligarcas y políticos corruptos que se lucran con la venta de armas en los barrios marginales del país.

En una carta escrita en agosto de 2023 dirigida al gobierno de los Estados Unidos, Chérizier aseguraba:

Lucharemos contra ellos hasta la última gota de sangre y no será sólo el G9 el que lo hará, sino el pueblo haitiano. Tenemos el deber y la responsabilidad de proteger y defender nuestra dignidad y también poder vivir como seres humanos’.

Precisamente debido a su posicionamiento en favor de la soberanía del país se lanza una campaña de demonización contra el G9, acusando a su líder de terrorista y criminal.

‘Estoy luchando contra un montón de chicos que han sido armados por el sistema […] es la burguesía apestosa que da dinero, armas y balas para pelear contra mi’ , advierte Cherizier.

Pero el líder del G9 matiza que esas bandas solo están siendo instrumentalizadas por el poder, y que ‘nuestro verdadero enemigo, el enemigo real de Haití, es esa apestosa clase corrupta del 5% de familias que mantienen la salud de Haití en sus manos. Ellos son nuestros enemigos’.

Chérizier deja claro que ‘el objetivo del G9 es traer una transformación revolucionaria para crear una nueva sociedad en Haití que permita liberar este país de una vez por todas’.

‘Vamos a usar nuestras armas contra todos ellos. Vamos a deshacernos de la burguesía apestosa […] las armas que han colocado en los guetos se las estamos poniendo en su trasero’, grita el líder ante una multitud en un barrio pobre de Puerto Príncipe, quien durante el mitin callejero cita a Fidel Castro y a Nelson Mandela, recordando que ellos también fueron acusados de terroristas por el poder establecido.

‘Es tiempo de marcar la diferencia entre pandillas, bandidos y revolucionarios’, sentencia.

El presidente Ariel Henry, que contaba con el apoyo de Washington y se encontraba exiliado en Puerto Rico, anunciaba este 12 de marzo su dimisión para dar pie a una ‘transición política’ en el país. Chérizier advirtió que ‘nosotros los haitianos tenemos que decidir quién va a ser el jefe del país y qué modelo de gobierno queremos’.


Podéis ver el documental íntegro aquí.

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