Hágase usted rico. ¡Es fácil!

Mario del Rosal
Profesor de crítica de la economía política



Hace unos días, el mediático economista Juan Ramón Rallo, ultraliberal de la escuela austriaca, escribió un tweet que trajo cierta polémica. El texto decía lo siguiente:

“Cómo acumular un patrimonio:

1) Ahorrar parte de tus ingresos.

2) Invertir ese ahorro en activos con una rentabilidad superior a la inflación.

3) Reinvertir en otros activos las ganancias obtenidas en 2).”

El tweet tiene un gran mérito, desde luego. No es cosa menor hacer una apología tan rotunda de la falaz ideología liberal de la meritocracia en tan pocas palabras. Según esto, quienes no somos capaces de acumular un pingüe patrimonio debemos de ser francamente estúpidos, porque la cosa parece bien fácil.

Llamadme ingenuo, pero, como profesor de economía, siempre me gusta echar un vistazo al mundo real, para ver si las teorías tienen algo que ver con lo que pasa en nuestras vidas. Sé que no es algo que esté de moda ni permita conseguir cátedras en universidades de prestigio, pero qué le vamos a hacer. Cada uno es como es.

En este caso, vamos a manejar un par de cifras básicas para hacer dos o tres cálculos muy sencillos con la intención de comprobar si esto que nos dice Rallo se parece en algo al mundo real.

Según el INE, el gasto medio por hogar en España fue en 2016 de 28.200 euros. Esas estadísticas nos dicen también que el salario medio bruto por trabajador alcanzó ese mismo año los 23.156,34 euros.

Considerando que el tramo impositivo del IRPF para ese salario bruto era en 2016 del 30% y que la cuota obrera a la Seguridad Social es el 6,35%, entonces ese salario medio bruto se quedaría en 14.739,01 euros.

Si suponemos que ese hogar típico está compuesto por dos adultos con trabajo, entonces los 28.200 euros de gastos se tendrían que sufragar con dos salarios de 14.739,01 euros cada uno, es decir, con 29.478,02 euros. Siendo así, entonces en ese hogar se podrían ahorrar 1.278,02 euros al año, es decir, 639,01 euros por asalariado.

Si esos dos trabajadores que componen el núcleo familiar guardaran sus ahorros en una cuenta corriente, lo más normal es que no consiguieran ningún rédito significativo o, incluso, sería muy posible que el tipo de interés de esa cuenta ni siquiera sirviera para compensar la pérdida de valor de su dinero debida a la subida de los precios. Pero, para seguir con la simplificación, pensemos que su querido banco les da un interés exactamente igual a la inflación.

Imaginemos, además, que esos dos trabajadores que componen el núcleo familiar empiezan a trabajar y a recibir ese salario a los veinte años y que siguen en la misma situación hasta su jubilación, a los 65. En tal caso, ese hogar habría conseguido ahorrar en esos 45 años nada más y nada menos que 57.510,90 eurazos, es decir, 28.755,45 euros por cabeza. Mucho no parece, la verdad.

Pero también es posible que nuestro dinero produzca más dinero. A fin de cuentas, eso es lo que hacen los ricos, ¿no? De hecho, en su tweet, Rallo supone que es fácil para cualquier persona encontrar un producto financiero en el que invertir con una rentabilidad superior a la inflación. Supongamos, en un ataque de optimismo patológico, que esta pareja de asalariados encuentran un fondo de renta variable de los buenos o que invierte directamente en Bolsa con un rendimiento neto de nada menos que el 5% anual, que sería una cifra parecida a la que ha ofrecido históricamente la Bolsa española desde los años ochenta. En ese caso, y gracias a la magia del interés compuesto, los 1.278,02 euros ahorrados cada año les habrían permitido amasar, al llegar a su 65º cumpleaños, un capital común de 204.100 euros.

O sea, que si una persona con un salario medio en España ahorra lo normal, considerando el gasto familiar habitual, y, además, es tan hábil como para conseguir nada menos que un 5% de rentabilidad de sus ahorros cada año, habrá conseguido acumular nada más y nada menos que ¡100.000 euracos!

No sé qué pensará el lector, pero no me parece a mí que esa cifra convierta a esta persona en millonaria, precisamente. Ni que le vaya a permitir vivir a todo trapo y sin preocupaciones, como a otros que yo me sé. Sobre todo, teniendo en cuenta que ha tenido que trabajar y esperar hasta los 65 años para conseguirla. Si, por ejemplo, esta persona, tan laboriosa, ahorradora y sin miedo al riesgo que pueda correr con esa renta variable que tanto aman Rallo y sus acólitos, necesitara entrar en una residencia privada de ancianos, cuyo coste promedio mensual en España es de 1.777 euros, esos 100.000 euros no le llegarían ni para cinco años.

Y todo esto, haciendo una serie de suposiciones realmente muy optimistas. Si en lugar del salario medio, que está sensiblemente distorsionado por el efecto de remuneraciones más altas, tomamos como referencia el salario más habitual en España, entonces estaríamos hablando de que cada trabajador estaría cobrando 16.497,40 euros brutos al año, esto es, 11.492,34 netos. En ese hogar estarían ganando 22.984,69 euros anuales, con lo que no solamente no ahorrarían, sino que necesitarían buscarse la vida para conseguir 5.215,19 euros más, si es que pretenden disfrutar del nivel material de vida promedio.

También hemos sido francamente optimistas al suponer que los dos miembros de la familia empiezan a trabajar a los 20 años y, sobre todo, que lo hacen ininterrumpidamente hasta los 65. Teniendo en cuenta que la tasa de paro general supera el 14% y que entre los jóvenes menores de 25 años está por encima del 33%, es mucho suponer. Por no recordar que uno de cada seis asalariados tienen una jornada a tiempo parcial (y un salario parcial acorde, claro) o que el 27% tiene un contrato temporal, que siempre da lugar a sueldos más bajos.

En definitiva, que está feo engañar a la gente. Querer convencernos de que cualquier asalariado puede aspirar a construir un patrimonio personal mínimamente decente sólo son su esfuerzo, su austeridad y su inteligencia es atentar contra esa inteligencia. Nadie se hace rico trabajando, sino aprovechándose del trabajo ajeno.

Piénsalo: si, por ejemplo, Amancio Ortega hubiera sido toda su vida un trabajador español promedio, en lugar de un capitalista especulador, habría tardado más de 85 millones de años en ahorrar los 62.700 millones de dólares de patrimonio que tiene a día de hoy. Has leído bien: más de 85 millones de años, a razón de 639,01 euros anuales. Aunque, en honor a la verdad, la cosa sería muy distinta si, siendo listo como es, hubiera conseguido invertir sus ahorrillos cada año al 5%. En ese caso, y de nuevo gracias a esa magia del interés compuesto que tan bien conocen nuestros amigos los bancos y sus mejores clientes, sólo habría tardado poco más de 310 años.


Necesitamos tu ayuda para seguir adelante con el periodismo crítico.

Nueva Revolución no tiene ánimo de lucro, pero sí tiene gastos. No queremos depender de nadie ni tener publicidad. Con 1, 2, o 3 euros al mes nos ayudarás a seguir mostrándote nuestros artículos.
Ayúdanos a seguir ofreciendo Nueva Revolución.

One thought on “Hágase usted rico. ¡Es fácil!

  • 19/03/2019 at 12:23 pm
    Permalink

    HANSEATICA-LIGA
    Liga hansetica (suecia irlanda uk dinamarca finlandia estonia lituania) tira tasa a google
    Habria qe ver que ganan cn esto + ni holanda-luxemburgo se atreven a tal
    Es UE dl PP dnde sacen leyes pa qe 6 paises hoan a 22 a interes d lmultinacionales
    https://www.eldiario.es/economia/halcones-impuesto-europeo-gigantes-digitales_0_877012471.html

    Luego ns llaman PIGS+vagos y ellos estan quitando dinero a UE pa solo beneficio propio
    y desp d pedirnos desindustrializarnos pa entrar en la UE
    y tbn recortes pa crisis qe crearon bancos
    Vienen a veranear a España, ns dicen qe si ls vemos qemarse ls digams…

    Reply

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Nueva Revolución utiliza cookies, no podemos evitarlo. Al seguir navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies