![]()
‘Free Words: A Poet from Gaza’ recoge, desde una mirada profundamente poética, la historia de Mosab Abu Toha, poniendo nombre, voz y cara, a uno de tantos gazatís que han sufrido en primera persona uno de los genocidios más atroces de este siglo.
Por Angelo Nero | 21/11/2025
Mosab Abu Toha nació en 1992 en el campamento de refugiados Al-Shati, en el norte de Gaza, considerada una de las zonas más densamente pobladas del mundo, ya que en menos de un kilómetro cuadrado convivían, hasta que comenzó este nuevo capítulo del genocidio contra el pueblo palestino, más de ochenta mil almas. La arena de la playa donde creció, le hizo brotar versos de sal con los que enfrentar los desafíos diarios de vivir bajo la ocupación sionista. Cuando tenía 16 la metralla de una bomba israelí le perforó parte de la cara, el cuello y el hombro, le arrancaron la carne, pero no pudieron arrancarle los versos.
Se durmió en su cama y
nunca volvió a despertar.
Su cama se ha convertido en su tumba,
un sepulcro bajo el techo de su habitación,
el techo, un cenotafio.
Sin nombre, sin año de nacimiento,
sin año de muerte, sin epitafio.
Solo sangre y un
marco de fotos destrozado en ruinas
junto a ella
Se licenció en filosofía inglesa, un mes después de que la aviación israelí, en 2014, bombardease su facultad. Participó también en la creación de Wet Are Not Numbers, una iniciativa para formar en inglés a periodista noveles, y en 2017 fundó la Biblioteca Edward Said -la primera en inglés de Gaza-, que fue completamente destruida por las bombas de Netanyahu en 2023. Pero tampoco pudieron silenciar su voz, en 2025 recibió el Premio Pulitzer por sus ensayos para The New Yorker sobre Gaza. Su biblioteca particular, su casa y todo su vecindario de Beit Lahia fue arrasado por el ejército sionista y, como tantos miles de gazatís tuvo que convertirse, una vez más, en refugiado. 31 de sus familiares fueron asesinados. El fue detenido y torturado por los valientes soldados de Israel, y separado de su familia, con la que pudo reunirse en Egipto, gracias a las presiones internacionales como las del PEN Club.
Los recuerdos son flores:
los regamos,
los narramos,
los convertimos en poemas,
en obras de teatro,
en historias.
Los decoramos con
bombillas,
con metáforas
de diferentes matices,
en distintos tipos de garrotes.
Algunos recuerdos son desagradables.
Tienen olores fétidos
y una piel áspera y espinosa.
No importa cuán profundamente
enterrados estén los huesos,
el gusano de los dulces recuerdos
encontrará su camino.
“Free Words: A Poet from Gaza” es un documental de 24 minutos, producido por TRT Word, que recoge, desde una mirada profundamente poética, la historia de Mosab Abu Toha, poniendo nombre, voz y cara, a uno de tantos gazatís que han sufrido en primera persona uno de los genocidios más atroces de este siglo, y que la revista médica The Lancet eleva a casi doscientos mil los hombres, mujeres y niños -no olvidemos que el 40% de la población de Gaza son menores.- Entre imágenes de una Gaza reducida a escombros, o en el jardín de su casa en el exilio americano, reciba Abu Toha recita versos de su libro “Cosas que puedes encontrar escondidas en mi oído”, y recuerda otros poetas, como Refaat Alareet, cuya voz ha sido acallada por el fuego israelí.
No te sorprendas nunca
si ves una rosa alzarse
entre las ruinas de la casa:
así es como sobrevivimos.
![]()
“Nuestro documental también pretende cumplir el poema que Refaat Alareer escribió antes de su muerte, que podría haber sido su último testamento: Si he de morir, debéis contar mi historia, dice Abdullah Harun İlhan, el director del documental. Un documental realizado con una sensibilidad escrupulosa, donde las escenas más dramáticas de la azarosa vida de Abu Toha son reconstruidas con una animación bellísima, creada por Youssof Gehad, y donde se alternan versos, testimonios, imágenes de una Palestina que dejó de existir, quizás en 1948, y de otra que se resiste a desaparecer:
El hogar es donde nací, donde nacieron mis padres y donde nacieron mis abuelos.
Es donde están enterrados mis seres queridos y donde aprendí a escribir mi nombre en árabe.
El hogar es la playa donde hice barbacoas con familiares y amigos.
Es el guayabo debajo de mi ventana, el que no he regado en dos años, que todavía me espera.
Esperando a que me apoye en su tronco, trepe por sus ramas
y dé de comer su fruta a los niños que regresan de la escuela.
“Free Words: A Poet from Gaza” pudo verse en el IX Maldito Festival de Videopoesía, que se celebra en Albacete, desde 2017, y que también tiene una edición on-line.
Se el primero en comentar