Altsasu es un espectáculo que invita a la reflexión y que invita al debate, que invita al encuentro posterior. Creo que escucharnos a nosotros mismo está bien, es necesario, y hacer el ejercicio de ponernos en el lugar del otro, hacer ese costoso ejercicio, a veces cuesta.
La UE se ha llenado la boca hablando de la necesidad de acomodar la que a su juicio era una justa respuesta defensiva israelí, a lo dispuesto en la normativa internacional humanitaria.
Andaluces ¡Levantaos!, está formado por “un grupo de emigrantes andaluces o con raíces andaluzas, que por la falta de oportunidades en Andalucía tuvimos que coger la maleta y buscar en otra parte el futuro que nuestra tierra nos negó.”
No me extrañaría que el propio Feijoo y sus seguidores terminen asumiendo el fracaso y reconociendo que lo de la humillación es un problema suyo personal, y que sean ellos mismos quienes acaben pidiendo a catalanes y vascos que se larguen.