Entrevistamos al filósofo y escritor vasco Andeka Larrea, sobre su último libro ‘Una caída titánica’, publicado en Txalaparta, donde, a ritmo de thriller, hace una ácida crítica del modelo cultural que en Bilbao tiene al Guggenheim como bandera.
Se habla estos días, y mucho, de las medidas progresistas tomadas bajo por el gobierno de Zapatero: retirada de tropas de Irak, matrimonio igualitario, memoria histórica, igualdad….Pedro Sánchez, incluso, ha llegado a ensalzar su “enorme perfil social”.
¿Qué le preguntaron a los habitantes de Lemoiz, Gatika y Maruri-Jatabe antes de decidir que su subsuelo, su costa y su paisaje iban a convertirse en la autopista eléctrica de Europa?.
La guerra en el estrecho de Ormuz no es un accidente geopolítico. Es el aviso de que seguir apostando por un modelo energético y territorial sin resiliencia tiene consecuencias.
Yo quiero pensar que con los años, la gente que delató, o que asesinó, sobretodo, se habría arrepentido, porque fue una auténtica salvajada, esa gente solo quería llegar a la frontera, que daño te iban a hacer. Juzgar el pasado con la mente actual es muy complicado.
El proyecto contempla una inversión «público-privada» de 170 millones de euros en diez años. Suena equilibrado en plan amiguetes bien avenidos. Conviene desmenuzarlo.