Entrevista a Enric Bataller: “Los palestinos sólo están pidiendo su derecho a una vida digna”

Por Flores de Acero

Una docena de diputados pertenecientes a la mayoría de los grupos parlamentarios del Congreso realizaron una visita de una semana de duración a Jerusalén y los Territorios Palestinos. Los diputados que viajaron fueron. por Compromís, Enric Bataller, por Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea: la portavoz parlamentaria, Irene Montero y los diputados Pablo Bustinduy, Gloria Elizo y Antón Gómez-Reino. Soraya Rodríguez, Antonio Gutiérrez Limones y Elvira Ramón por parte del PSOE, así como los diputados del PP Carmen Quintanilla, Raquel Alonso y Diego Movellán y el diputado de Ciudadanos Fernando Maura.

El diputado de Compromís Enric Bataller ha tenido la amabilidad de concedernos una entrevista en el Congreso de los Diputados para repasar el viaje.

En 2014 ya se voto en el Congreso reconocer a Palestina como estado con 319 votos a favor, dos en contra y una abstención, ¿por qué no se ha hecho aún?

Porque el señor Rajoy, desde 2014 hasta ahora, no ha querido materializar ese reconocimiento. Actualmente en el mundo hay 138 países que reconocen a Palestina, por tanto, si España la reconociera sería el 139, sería uno más. La cuestión está en que en el ámbito de la Unión Europea, Suecia sí que ha reconocido a Palestina y luego hay otros países como Polonia, Hungría… que la reconocieron, pero en una época anterior a que hubiera caído el muro.

Palestina, por cuestiones obvias, necesita un reconocimiento por parte de la Unión Europea, porque la UE es un espacio grande, ocupa muchos Estados, es un actor importante en el mundo y a Palestina le vendría bien que la UE de alguna manera recogiera el testigo que ha abandonado Estados Unidos, ya que EEUU ha sido un mediador muy importante para el conflicto árabe-israelí.

El muro que separa Belén de Jerusalem y que parte longitudinalmente la calle principal de Belén.

El problema está en que en lo últimos tiempos y de una manera bastante inopia da, EEUU ha abandonado ese papel de mediador y,  al contrario, más bien se ha posicionado en el lado de la extrema derecha más dura de Israel. Eso es un problema, teniendo como traducción inmediata, en Octubre de 2017, hace tan solo tres meses, Washington cerró la oficina de delegación Palestina, posteriormente se anunció que la ayuda que hace EEUU a las Naciones Unidas para los refugiados palestinos iban a congelarla, y la guinda ya fue la declaración por parte de Trump de que iba a trasladar su embajada a Jerusalén. Entonces todo esto ha convertido a EEUU, que pasó de ser un mediador más o menos imparcial, o por lo menos ambas partes le reconocían su papel a ser un país que para la parte palestina despierte una desconfianza enorme por los pasos que está dando.

Esta cesión de EEUU se produce en un momento en el que se ha llegado a una situación en la que podíamos decir de inflexión de la situación en Palestina, es decir, si no se hace nada y se deja que las cosas sigan como hasta ahora, lo que nos vamos a encontrar es un punto de no retorno, una situación en la cual la solución de los dos Estados, que fue adoptada por Naciones Unidas, y luego puesta en marcha por los acuerdos de Madrid de 91-93, será imposible en la práctica. La situación hará que ya no tengas dos posibles Estados, sino uno, Israel, con otro Estado frustrado, Palestina, que no es un Estado realmente, y una población palestina sometida a un régimen de ocupación y a unas condiciones propias de un apartheid, eso es lo que se está viendo ahora.
Lo que era la Palestina primitiva fue dividida por Naciones Unidas, y al final en el año 67, Israel acabó ocupando militarmente unos territorios de Cisjordania y la Franja de Gaza y que suponen tan solo el 22% de la parte originaria de Palestina, es decir, el otro 78% es el Estado de Israel. Esa actuación de Israel finalmente fue aceptada por los propios palestinos en los acuerdos de Madrid, que consistían en la paz por territorios, es decir, que se aceptara un Estado palestino sobre ese 22% de lo que era originalmente Palestina, se aceptará el Estado de Israel, y esto será el final de un proceso en el que se tiene que ir consiguiendo la paz paulatinamente.

(Por Rajoy) A una persona que no quiere cambiar nada, ni siquiera en política interior, ni el más mínimo cambio, está fuera de lugar pedirle que actúe en política exterior reconociendo a un estado

En el proceso se tiene que conseguir dar solución a unos problemas muy importantes como son el status de Jerusalem, que tanto árabes como judíos quieren que sea su capital. Hay que resolver el problema de los refugiados, que son muchísimos, tanto los palestinos que están refugiados en otros países como los que son desplazados dentro de la propia Palestina. Por ejemplo en Cisjordania, que solo tiene el 22% del territorio, pero hay muchísimos palestinos que vienen de otras zonas.

Hay que permitir que la gente retorne a sus casas y resolver también el problema de los asentamientos ilegales israelíes en el territorio de Cisjordania. Según los acuerdos de partición, un trozo más grande es para Israel, otro trozo deberá ser para Palestina, pero en el trozo de Palestina, siendo pequeño con un 22%. Y aún  así hay muchísimas colonias israelíes, que en principio son ilegales porque están ocupando una tierra que no es suya, pero que tienen el amparo del Estado israelí y también su ejército y aunque ha habido sentencias del Tribunal Supremo israelí que han declarado la ilegalidad de muchas colonias y han ordenado que se proceda su abandono y demolición, esas ordenes nunca se han implementado y esas colonias siguen ahí, y además protegidas, custodiadas, por el ejército israelí. Allá donde se establece un colono israelí, surge la obligación del ejército de protegerlo, y para protegerlo se hace un cordón de seguridad a su alrededor que coge un terreno, excluye a los palestinos, y así sucesivamente.
Actualmente la situación que hay es que el terreno donde debería asentarse un Estado palestino es un auténtico queso de “gruyer”. En un mapa lo que ves es una red de ciudades, pero esas ciudades están muy mal comunicadas entre sí porque entre medias están los asentamientos israelíes, sus carreteras de comunicación, sus carreteras de salida a Israel, entonces en esa situación es cada vez más difícil, por no decir imposible, que el Estado palestino pueda desarrollarse.

Tradicionalmente  consideramos que un Estado, para que tenga una soberanía efectiva, debe controlar el territorio que teóricamente le corresponde controlar, y eso en el caso de Palestina no se da. Y no solo no controla el territorio, sino que tampoco controla los recursos, ya que están mediatizados por Israel, como en el caso del turismo empresas israelíes están haciendo la explotación, o bien en el caso de la agricultura, o colonos israelíes que hacen explotación agrícola, o los productos palestinos no tienen una salida a mercados exteriores y no pueden exportarse.

Debido a estos factores políticos derivados de la ocupación y ampliación incesante de los asentamientos, la conclusión a la que llegamos si decimos Palestina, decimos “¿qué Palestina?” ya que no hay un objeto real para su soberanía. Aunque la Teoría de los dos Estados no se ha abandonado, si esto sigue así será más difícil. La solución sería que se cumplieran los acuerdos internacionales, que Israel se retire, acepte la soberanía de Palestina sobre el territorio que le corresponde, y se pueda poner en marcha un Estado y se desmantelen los asentamientos.

Y si no lo hicieran, ¿qué se debería hacer con Israel?

Ese es el problema. Israel no está haciendo esto, el problema que hay es que lleguemos a un escenario nuevo que no está previsto, que el único estado en la práctica, Israel, y una población palestina en él privada de derechos.  En lo que es propiamente Israel, los árabes de nacionalidad israelí pueden votar, tienen diputados y de hecho, hay una lista unitaria, que es la tercera más votada del Parlamento israelí, ahora tiene la vicepresidencia del Parlamento, tienen unos derechos, políticos al menos, aunque hay situaciones en la práctica de discriminación. La población palestina de los territorios ocupados no tienen ese derecho, no pueden votar.

Hay que intentar salir de este punto de estancamiento en el que estamos, la solución positiva para presionar a Israel y cumpla los acuerdos sería que cuantos más Estados reconocieran a Palestina mejor. Un reconocimiento de Palestina sería una inyección muy grande de moral al pueblo palestino y permitiria a la autoridad nacional palestina seguir negociando en espera que un cambio en la coyuntura internacional permitiese que ese Estado de palestina pudiera funcionar.

En Hebrón, casa ocupada ilegalmente por colonos israelíes. A la derecha, en el primer piso, se ven unas banderas palestinas de una familia que reside en el primer piso.

¿Sería vital que Estados Unidos reconociera a Palestina como estado?

Entiendo que EEUU tardará mucho en reconocer a Palestina como un estado, pero en cualquier caso, si hay otros muchos estados en el mundo que lo hacen. También hay otro factor político importante, “Metrayano”, que es un presidente de israel muy de derechas y está haciendo una política muy extremista y muy favorable a los colonos y a la discriminación de los palestinos, es ampliamente superado por la derecha por otros partidos ultraortodoxos que tienen unos procedimientos mucho más duros en materia del trato a los habitantes de los territorios ocupados y en cuanto a la política de seguir con los asentamientos. Cabría pensar que a medio plazo hubiera un cambio en la política de Israel, que su Gobierno llegara a manos de otros partidos con mayor sensibilidad hacia la cuestión palestina, pero mientras esta situación no llega sí que es importante que haya un reconocimiento de Palestina.

Otras situaciones que puede haber sería en un escenario en el que Israel fuera un único estado donde convivieran israelíes y palestinos de todo tipo, pero para ello haría falta una arquitectura política en la cual ese Estado llegara a todos por igual, tratara a todos sus ciudadanos por igual, y sobre todo, garantizara el principio de una persona/un voto.

¿Con esta situación no se llegará a un problema igual que con el Kurdistán?

Sí, Kurdistan quiere ser independiente, y en los países donde están repartidos, sobre todo Turquía, no quieren ni oír hablar de esto. Kurdistan es un pueblo que está desperdigado por varios Estados y aspira a ser un estado independiente. En Palestina es diferente, los palestinos están esparcidos por el 100% del territorio de la Palestina primitiva, allá donde vayas hay palestinos. La cuestión es que sobre esa población palestina se superpuso una población israelí emigrada, muchos años antes de la IIGM, pero sobre todo el gran flujo vino después de la IIGM por cuestiones conocidas. Evidentemente el pueblo israelí tiene derecho a disfrutar de un lugar nacional seguro, pero esto debe hacerse sin perjudicar a la población que estaba asentada ahí en el momento que se produjo la formación del Estado de Israel.

El pueblo palestino no se determina solo por la religión. Hay palestinos cristianos, musulmanes, e incluso judíos, pero es una población que lleva muchos siglos viviendo ahí, pasando por varias influencias culturales, y ahora es un pueblo de cultura árabe con unas tradiciones, pero se reconocen distintas religiones, aunque la religión musulmán sea ahora mayoritaria. Es un pueblo donde la adscripción religiosa no impide la convivencia de sus miembros.

La solución de las Naciones Unidas fue querer hacer dos Estados con dos bases territoriales, pero como esa solución Israel no la está aceptando de facto, al final resulta que el estado palestino no puede implementarse.
A la vista de esto tenemos una encrucijada, o apoyamos que este Estado palestino esté de verdad reconocido y pueda relacionarse libremente con todo el mundo, con una vía y unas formulas para desarrollarse, o si no tendríamos que ir a la formula de un único estado, pero ese único estado no puede estar basado en el apartheid, en la que una parte de la población  somete a otra, sino un estado basado en la igualdad de derechos de todo el mundo, porque cada vez más, la actuación que tiene Israel respecto a Cisjordania se parece más a la que se tenía en la época del apartheid.

Hay que buscar una solución que desbloquee la situación actual, porque además es importante que el mismo derecho tiene Israel de ser un Estado como lo tiene Palestina, ya que ambos Estados son creaciones políticas de la legalidad internacional. Es decir, antes de que la ONU decidiera dividir Palestina y crear dos Estados, no existía un Estado de Palestina ni israelí. palestina estuvo durante mucho tiempo bajo dominio turco, cuando acabó la IGM pasó a ser un mandato británico, y después de la IIGM las Naciones Unidas decidió que eso que era una colonia, constituirse en dos Estados, por lo que el momento del nacimiento de Israel nace con el momento del nacimiento del Estado palestino, y la misma legitimidad tienen uno que el otro, ya que ambos derivan de una decisión política.

Si España reconoce a Palestina como estado, ¿quedará perjudicada su relación con Israel?

Las relaciones deberían mantenerse igual, porque lo único que está haciendo España es cumplir con la legalidad internacional, no tiene que considerarse ningún acto de hostilidad hacia Israel. Sería muy importante que España y resto de países de la Unión Europea reconociesen a Palestina. Se usaría como una inyección moral importante para el pueblo palestino, ya que verían que los acuerdos internacionales funcionan y que puede confiar en ellos.
Una vez reconocido ese estatus de Estado podrían solucionarse problemas pendientes.

Han visitado a los familiares de Ahed Tamimi, ¿qué les han dicho?

Si los hemos visto, teníamos el contacto con ellos y fuimos a su aldea. Se trata de una aldea pequeña de 600 habitantes y muy castigada por el ejército ya que la población es muy resistente a la ocupación israelí. Hable con su padre, estaba bastante entero teniendo en cuenta que tenía a su hija y a su mujer en prisión. Él tenía muy claro que no estaban luchando por una cuestión nacional o territorial, sino por una cuestión de derechos humanos.

Sólo están pidiendo su derecho a una vida digna, qué es lo que no tienen los palestinos en su propia tierra. No hay una vida digna cuando el ejército Raeli puede entrar en tu casa, cortar tus carreteras, cortar los suministros de agua, cuando una intervención hospital se puede detener porque ha habido cortes de luz, etc.

Enric Bataller, en el centro, con el padre de Ahed Tamimi a la derecha, y su tío a la izquierda.

¿Han podido entrar en Gaza?

No hemos podido entrar. Nos hemos entrevistado con muchos cooperantes, gente que está haciendo un trabajo magnífico tanto en Cisjordania como en Gaza y nos transmitieron la situación de desesperación que se vive ahí: dos millones de personas hacinadas en un espacio de 350 km cuadrados, con unos problemas de salud pública tremenda y una escasez enorme.

Es un problema en el que la opinión pública debería pensar, no solo en el momento en el que hay un atentado. Israel ha tenido un problema con los países árabes vecinos y se da la paradoja de que quién lo está pagando es quien no provocó esas guerras.
Al final lo que se está produciendo es un atajo. La idea de los acuerdos que se firmaron en París era aceptar los dos estados y empezar un proceso de paz por territorios, y que cuando estuviera resuelto el problema de jerusalén, de los refugiados y de las colonias, los países árabes podrían acabar reconociendo Israel y así Palestina también lo reconocería, llegando a la paz definitiva.

Ahora la administración Trump está ayudando a Israel a llegar al final del proceso sin pasar por el camino intermedio, es decir, que llegue arreglarse con sus vecinos árabes sin pagar el precio que se estipuló, que era la entrega de tierras y el reconocimiento de un estado palestino.

Mientras se trae lo entienda que Israel necesita un cambio a una política más abierta, menos agresiva y más integradora, tendremos un problema y la propia población israelí será un rehén de la situación.

Cuándo Trump reconoce Jerusalén como la capital de Israel, estos piden ayuda a la Liga Árabe, ya que tienen acuerdos en los que se indica que romperían relaciones con las naciones que reconozcan a Jerusalén como la capital de Israel. Cuándo Israel pide a la Liga Árabe que se ejecute en estos acuerdos ellos dicen que no. Israel tiene el ejército más poderoso de la región y antes, que era visto como una amenaza, ahora es visto como una ayuda por miedo a que se instaure la democracia en sus territorios y el interés de que la potencia militar israelí pueda ayudar en una eventual lucha contra Irán.

De esta forma, ningún país árabe se está planteando volver a la guerra contra israel, eso es un tema superado, y los sacrificados en todo esto es la población palestina.

¿Considera que no se crítica desde Occidente suficiente a Israel por miedo a ser tachados de antisemitas o por intereses económicos?

Europa tiene muy mala conciencia con respecto a Israel por todo lo que pasó en el suelo europeo, no solo en alemania, durante la Segunda Guerra Mundial, y esto es una losa que pesa. A ningún gobernante le gustaría que le tilda send enemigo de Israel después de la historia reciente.

Es cierto que el proyecto de Israel fue, para determinados sectores sociales y políticos de Europa, un referente de Estado que se quería construir sobre unas bases democráticas, participativas e igualitarias. Actualmente la situación de Israel ha experimentado en retroceso muy grande, en temas como el laicismo del estado, la igualdad de la mujer, etc.

El Ejército ha llegado a ser un eje central del Estado israelí, pero su Gobierno tiene que contentar al mismo tiempo a un segmento de la población ultraortodoxa, que no participa en el ejército, no paga impuestos y supone una carga para Israel. El gobierno está permitiendo actuaciones, que si fueran en países árabes, llamaríamos integristas.

Mientras se trae lo entienda que necesita un cambio a una política más abierta, menos agresiva y más integradora, tendremos un problema y la propia población israelí será un rehén de la situación.

Material antidisturbios empleado por las fuerzas israelíes para reprimir las concentraciones palestinas en Qalqilya.

Isis no ha atacado a Israel, ¿a qué es debido?

No lo sé, los cálculos de intereses en la región son muy complicados, pero es cierto que y si se ha intentado consolidarse en otros sitios. Parece que el régimen de Siria ha conseguido vencer en su batalla contra el Isis y ahora habrá que ver cómo se desarrolla la posguerra. Damasco puede abrir la puerta otros grupos fundamentalistas que si quieran atacar Israel.

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de Palestina?

Te podría decir que prácticamente todo, pero lo que más me impresionó fue la situación en Hebrón. Es una ciudad dividida en dos, la mitad Palestina y la otra mitad con ocupación israelí. Los colonos judíos se han asentado en muchas casas de la zona vieja y los asentamientos ya no son solo por calle, son casa por casa y se convive con familias palestinas a las que se presiona para que se vayan. Hay 1500 tiendas cerradas en el centro de Hebrón debido a la ocupación israelí. Es una situación denigrante.

¿Cree que España nunca va a reconocer a Palestina como estado?

Tenemos que pensar una cosa, el problema de Palestina se ha deteriorado mucho en los últimos años y es posible que la percepción que se tenga de la gravedad de la situación haya cambiado. También hay que tener en cuenta que desde el año 2011 nos está gobernando Mariano Rajoy, un señor que, aparte de tolerar todas las corruptelas que han ocurrido dentro de su partido, no quiere ninguna complicación ni alterar para nada los objetivos que ha conseguido con su Gobierno. A una persona que no quiere cambiar nada, ni siquiera en política interior, ni el más mínimo cambio, está fuera de lugar pedirle que actúe en política exterior reconociendo a un estado.

En España hay una colonia Palestina notable, gente que vino los años 60 y 70, se refugió aquí y han hecho en sus vidas. Hay muchas familias mixtas, hispano-palestinas. Palestina es un país mediterráneo como nosotros, con el que tenemos numerosísimos vínculos y con quién interesa mantener una buena relación y es necesaria la solidaridad. Todo esto debería llevarnos a crear una política exterior que nos lleve a colaborar con este territorio.

Hemos visto como Corea del Norte se posiciona a favor de Palestina, mientras Estados Unidos lo hace a favor de Israel, ¿puede ser esto el comienzo de un conflicto mayor?

Palestina es un territorio ocupado de que viven siete millones de personas entre la Franja de Gaza y Cisjordania. Israel está lanzado a una carrera contrarreloj para captar población de hecho tiene un ministerio dedicado a esto para llevar gente a las colonias en Cisjordania. Se calcula que en los próximos años, la población de Palestina sean mayoría y que, por lo tanto, votando una lista unificada podrían ganar unas elecciones.
Israel y Palestina son un avispero que pueden propagarse por todo el mundo

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