Entrevista a Sabino Cuadra: «La Ley de Amnistía de 1977 fue un auténtico fraude»

Por Angelo Nero

Minutos antes de que comenzara la presentación en Vigo de su libro “¡No os importe matar! Sanfermines 1978: Crimen de estado” (Txalaparta, 2019), Sabino Cuadra, gesto juvenil y sonrisa amable en los ojos, concedió esta entrevista a Nueva Revolución, a bocajarro, sin haberla concertado con anterioridad, generoso con los medios que, como el nuestro, intenta dar voz a los que no comulgan con los grandes titulares. Abogado laboralista, militante abertzale y sindicalista, internacionalista hasta la médula, parlamentario de Amaiur en el Congreso… son muchas las cuestiones que queríamos plantearle.

Durante los años de la transición y en las décadas siguientes, el movimiento memorialista que se fue gestando en torno a las reivindicaciones de Verdad, Justicia y Reparación, parecía circunscrito a las víctimas de la guerra civil y de la represión franquista, sin embargo, en los últimos años son muchas las voces, como las de Sanfermines 78: Gogoan!, que han abierto el foco, señalando que hubo una continuidad en la represión con la restauración borbónica, que se extiende, lamentablemente, y adquiriendo nuevos métodos,  hasta nuestros días, como ha quedado patente con el Caso Alsasua. 

¿Quizás esto sea debido a que el aparato policial y judicial quedó intacto, y, todavía a día de hoy, en la práctica totalidad, los crímenes cometidos por la policía y el ejército franquista, por las bandas paramilitares, por los mercenarios fascistas y por sus continuadores, han quedado impunes, a que personajes siniestros como Billy el Niño sigan amparados por la justicia de este estado, y que nos hayan obligado a buscar el amparo de la justicia universal?

Bueno, pues ya lo has dicho todo, casi, en la pregunta. Si, efectivamente, nosotros pensamos que importantes y esenciales estamentos e instituciones franquistas han tenido continuidad a lo largo de todo este tiempo, con desigualdades entre unos y otros, en unos casos son más evidentes, en otros casos más ocultos, pero instituciones como la monarquía, como la jerarquía eclesiástica, que hoy estamos viendo que se está manifestando de una forma incluso más derechosa que en  los últimos años del franquismo, como el ejército, intocable… Hace tan solo dos años, más o menos, doscientos generales, en la reserva –los que está “vivos” no han asomado todavía la patita-, coroneles, altos cargos de la Armada, firmaron un manifiesto público, con la mayor desvergüenza, aplaudiendo a Franco.

En el Ibex 35 tenemos aposentada una gran parte de todo lo que fue la banca, las constructoras, las grandes empresas, que desde un primer momento dieron apoyo a Franco, económico, y que a lo largo de cuarenta años se forraron gracias a las prebendas que obtenían del régimen, le apoyaban por un lado y recibían cantidad de prebendas. Todo esto sigue vigente, en unos casos es mucho es mucho más evidente, en otros menos.

Hoy está apareciendo la judicatura como un poder que, en su cúpula, tiene unas connotaciones franquistas indudables, y dentro de la policía el hecho que has comentado tú, como el caso de los chavales de Alsasua, o el caso menos conocido, porque los grandes medios de comunicación, estatales sobre todo, lo ocultan, de que el gobierno vasco, por ejemplo, ha realizado trabajos sobre torturas, padecidas allí,  en las tres provincias de la Comunidad Autónoma Vasca, trabajo realizado a través del Instituto de Criminología de la Universidad del País Vasco, y dirigido por Paco Etxeverría, que es un forense reconocido en todo el estado en materia de memoria, de exhumaciones, etc., que habla de 4100 casos de torturas realizadas entre los años 60 y 2014, la mayor parte de ellos cometidos a partir del 77/78, es decir, lo que se llama democracia.

Bueno, lo que tú comentabas es completamente evidente, hoy, instituciones esenciales del franquismo siguen siendo instituciones muy importantes, como mínimo, de la sociedad, tienen raíces franquistas, ideología franquista, indudables.

Junto con otros colectivos y personas individuales, os sumasteis a la querella argentina que lleva la jueza Servini, una causa que ha tenido un importante impulso en todo el estado español, y que ha logrado un inesperado altavoz gracias al documental El silencio de otros. ¿En qué punto se encuentra la querella argentina, después de todos los atrancos que ha puesto la justicia española,  y que recorrido esperas que tenga? Por otra parte, ¿Qué importancia le das a películas como la citada o a otras de ficción como “La trinchera infinita” o “Mientras dure la guerra” para reabrir el debate sobre nuestra historia reciente?

La situación de la querella argentina ha tenido ya un desarrollo de ocho años, un desarrollo positivo realizado desde Buenos Aires, y globalmente negativo visto desde aquí, porque tanto desde la Audiencia Nacional como desde los gobiernos del Partido Popular y del Partido Socialista, todo han sido zancadillas, obstaculizaciones y negativas a que la jueza pueda desempeñar un papel de cumplimiento de las exigencias del derecho internacional, relativo a los derechos humanos, a las desapariciones, a las torturas, etc. Resumiendo, en cualquier caso, y situando como están las cosas hoy, el día 20 de marzo, la jueza Servini se va a desplazar al estado español para tomarle declaración a Martín Villa en la embajada argentina, como imputado por crímenes de lesa humanidad.

En relación con esto, se está poniendo en marcha una importante campaña también a nivel estatal, para ir allí a decirle directamente a la jueza, que se apoya en la actividad que estamos haciendo, y a Martín Villa, para echarle en cara que él es el responsable de importantes crímenes de estado cometidos durante su mandato, entre los años 77 y 79. Esperamos que hay pueda darse un nuevo paso, hasta la fecha está imputado, y nuestra esperanza es que siga el proceso adelante y pase a tener la categoría de procesado, y que, realmente, se abra ya un juicio, con la presencia de testigos, de todo lo que se pueda aportar en un juicio de estos, y que en su día pueda ser condenado.

Hasta la fecha, bueno, el proceso ha sido muy lento, ha habido mucha zancadilla, mucha obstaculización, pero ha seguido adelante y esperamos que siga siendo así.

Con respecto a las películas, nos parece un factor importante. En Navarra  también se han realizado unos documentales parciales sobre temas concretos y de cara a recuperar algo que está completamente olvidado allí. Somos conscientes de que el trabajo de cuarenta años, en las instituciones, en el ayuntamiento que hemos tenido, de UPN y del Partido Socialista y del propio gobierno foral, también, que ha sido del Partido Socialista. Ha sido un trabajo tendente a sepultar lo que ocurrió y a imponernos un silencio, tergiversar la realidad de lo que ocurrió,  y todo esto multiplicado por mucho todo lo que tiene que ver con el gobierno estatal y con las instituciones estatales.

Entonces, todos estos materiales creemos que son, junto con otro tipo de investigaciones que han hecho los historiadores, etc. Nosotros también hemos realizado algún documental sobre los Sanfermines del 78, nos parece que es importantísimo, mucho más en la época que estamos viviendo, que la imagen es decisiva, de cara a transmitir memoria y exigencias de Verdad, Justicia y Reparación.

Para ¡No os importe matar! has recabado importantes documentos e informes relacionados con el asesinato de Germán Rodríguez y el asalto de la Policía Nacional a la plaza de toros, incluso algunos redactados por cargos del ministerio del interior, que permanecían en poder del Congreso de Diputados. ¿Cómo fue la labor de documentación para elaborar este libro? ¿Tuviste muchas dificultades para acceder a los informes oficiales? ¿con que apoyos contó Sanfermines78 para llevar adelante este proyecto?

Los apoyos son absolutamente sociales y ciudadanos, los esenciales que hemos tenido para poder hacer este libro, en parte este libro es una recopilación de trabajos ya realizados en otras instancias y después investigaciones que hemos podido realizar como grupo, un material muy importante fue el propio informe Sanfermines que hicieron las peñas sanfermineras en 1978, en agosto, previo trabajo de investigación, realizado a pie de calle, tomando declaración a centenares de personas, y que fue publicado en agosto de 1978. Después ha habido distintos documentales realizados por personas, tanto de Iruña como de Madrid, investigaciones realizadas por historiadores, periodistas, y documentación que nosotros pudimos conseguir por nuestra cuenta, también tomando declaraciones a la gente, consiguiendo finalmente, tras cuarenta años de ocultamiento y negación, lo que nosotros llamamos el informe Martín Villa, es decir, el informe realizado en aquellos días por las más altas instancias policiales y que pone de manifiesto, en alguna medida, presenta contradicciones substanciales en relación con lo que ha sido la verdad que han difundido. Con todo esto hemos podido realizar este trabajo.

¿Apoyos?, diría que en la última legislatura, con los gobiernos de cambio allí, sobre todo con el ayuntamiento, también en el parlamento, hemos encontrado un apoyo muy importante, todo lo que en 40 años nos habíamos encontrado, que nos habían negado, obstaculizado y no solo, puesto que hemos sufrido multas, porrazos, detenciones, por el trabajo que veníamos realizando, hubo un punto de inflexión en esta legislatura, y hemos conseguido importantes cosas, el ayuntamiento se querelló en la causa argentina, presentando también allí el caso de los sanfermines. Nosotros presentamos una querella propia en los juzgados de Pamplona, y el ayuntamiento se sumó como querellante, se realizó un acto de reconocimiento institucional muy importante con ocasión del 40 aniversario y por parte del parlamento foral hemos recibido también una ayuda inestimable, exigiendo también al gobierno estatal la desclasificación de toda la documentación existente en el ministerio del interior, relativa a aquellos temas, que ha sido apoyado por unanimidad. Y después también, el apoyo decidido por parte del parlamento a la querella que nosotros interpusimos, en la cual el cabeza de lista de todas las personas que hacíamos responsables de aquellos hechos era Martín Villa. Entonces, esto nos parece que ha sido un verdadero punto de inflexión, un paso importante, en la historia de la desmemoria, la historia del olvido impuesto.

 

Martín Villa, una pieza destacada en todo el proceso de reforma franquista, como señalas en el libro, diseñó la estrategia y escribió el guión de la versión oficial sobre los sucesos de los Sanfermines del 18, con media docena de heridos de bala, dos de ellos muertos. «Lo nuestro serán errores, lo otro son crímenes”, llegó a afirmar. ¿Qué sensación te produce que, hasta la fecha, haya gozado de total impunidad, y que la jueza Servini dictara una orden de detención internacional para tomarle declaración?

Bueno, la explicación de todo esto creo que está relacionada con la primera pregunta, las instituciones del estado, tanto en la judicatura como en el gobierno y en otras instancias, el franquismo sigue teniendo unos anclajes muy importantes. Martín Villa, por otra parte, fue un elemento central en lo que fue la transición, es Ministro de Relaciones Sindicales con la matanza de los obreros en Gasteiz en 1976, es Ministro del Interior con los sucesos de Sanfermines, Ministro del Interior con los siete muertos de la segunda semana pro-amnistía del País Vasco, Ministro del Interior también en la Semana Negra de Madrid, con dos muertos, Arturo Ruíz y Mari Luz Nájera, asesínanos también en la calle, más asesinatos en Málaga, en Tenerife, en Barcelona, etc. Es una pieza esencial en la represión que acompañó el proceso de transición que fue, por un lado, la zanahoria de unas libertades democráticas homologables a nivel europeo, y por otro, fue decirle a la gente: ojito, si se sigue reclamando aquí la República, la Autodeterminación, para las naciones que están  en el estado español, si se siguen reivindicando depuraciones en el ejército, en la policía, etc. Si se siguen reivindicando también responsabilidades para el empresariado y la banca que apoyó al franquismo, lo que os vais a encontrar es más Gasteiz, más Victoria, más Iruña, más Madrid, más Semanas pro-Amnistía, etc.

Él es el principal responsable político de todo esto, y luego es una pieza esencial para entender el proceso de lo que se han llamado de puertas giratorias, de cómo buena parte de los políticos pasan a desarrollar importantes actividades financieras, después del periplo de Martín Villa, que fue un franquista toda su vida, después se hizo de UCD, después se hizo del PP, le llegó el turno de hacerse empresario.

Él fue presidente de Endesa, fue presidente de Sogecable, otra que está también ahí, ahora es presidente también del consejo de administración de Técnicas Reunidas (otra del Ibex 35), y ya que estamos en Galicia es obligado mencionar, en el desastre del Prestige estuvo en la comisión investigadora, también como Comisionado del Gobierno de José María Aznar, y para colmo de la desvergüenza, hace seis años, ha sido nombrado miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, es decir, ¿quién puede tener hoy en el estado español un pedigrí como el de este señor?, habría que escarbar mucho para encontrar algo de eso.

Germán Rodríguez era compañero de militancia, y tú fuiste testigo de la brutal carga policial en la plaza de toros de Pamplona, y me imagino que aquellos momentos dejaron una huella importante en tu vida, tanto como para escribir un libro tan minucioso y documentado como este, sin embargo, no consiguieron meterte el miedo en el cuerpo, ya que estos hechos te reafirmaron en el camino del compromiso, que te llevo a distintas organizaciones como LKI, Auzolan, Zutik o Batzarre, hasta ser elegido diputado, en 2011, con Amaiur.

¿Qué valoración haces de este recorrido militante y en qué momento se encuentra la izquierda abertzale ahora que ha logrado, con gran éxito electoral, a muy distintas sensibilidades en torno al proyecto de EH Bildu?

Evidentemente, aquellos sucesos se han quedado grabados en el disco duro de la memoria, no solo mía, sino de miles de personas que vivieron aquella agresión criminal, de carácter claramente premeditado, indiscriminado y gratuito. Las imágenes y recuerdos de una plaza de toros repleta de gente -20.000 personas- que fue peloteada, gaseada y tiroteada, y de unas calles convertidas en escenario policial de tiro al blanco, se han quedado grabadas en nuestra mente para siempre. No solo esto, sino también la absoluta impunidad con la que los aparatos del Estado, gubernamentales y judiciales, trataron todo aquello.

En cuanto a mi recorrido militante, no es muy diferente, en lo esencial, al que han tenido también miles de personas que nacieron a la vida personal, social y política, en el contexto de una dictadura casposa y esperpéntica en lo cultural, rancia en lo religioso, dictatorial en lo político y fascista en lo social. Era el propio sentido común y la lucha por la supervivencia como persona la que te empujaba a participar y organizarte en muy distintos ámbitos. Después, tras la reforma franquista y la conversión de todo aquel bodrio institucional en la hoy llamada democracia constitucional que vivimos, hemos visto como como pilares fundamentales de aquella dictadura (la monarquía, la policía, el ejército, la iglesia, la banca, la España indisoluble e indivisible, el IBEX 35…) han transitado sin depuración ni ruptura alguna al actual régimen. Por eso mucha gente seguimos teniendo hoy razones similares para seguir trabajando que las que tuvimos hace ya cincuenta años, cuanto comenzamos a dar pasos por la vía de la lucha por la liberación nacional y social para nuestro pueblo, y de pelea por conseguir libertad, democracia, justicia y una vida digna para todas y todos.

En cuanto a la situación actual de la izquierda abertzale, mi opinión es que se encuentra en un buen momento. Superado el punto de inflexión que supuso el enmarcar su trabajo en un contexto diferente, en el que la lucha armada había desaparecido, creo que ahora, poco a poco, con avances y algún retroceso, se está acertando a situar su trabajo en las nuevas coordenadas políticas existentes, no solo a nivel nacional, sino también estatal e internacional. Por otro lado, no solo se trata de ver en este contexto el avance institucional último de la izquierda abertzale, sino también el fortalecimiento general en Euskal Herria de importantes movimientos sociales, tales como el sindical, el de pensionistas, el feminista… El juego, pues, sigue abierto y contamos con buenas cartas para hacer una buena partida. El futuro será nuestro.

Hasta ahora ha existido un cierre de filas entre los partidos mayoritarios del estado, PP y PSOE, para bloquear cualquier iniciativa sobre la Memoria Histórica, y especialmente sobre la etapa de la Transición, sobre la que mantienen un relato de cerrar heridas muy alejado de la realidad. Ahora, con la irrupción en el parlamento de la ultraderecha incluso se escuchan mensajes negacionistas sobre la represión franquista, a la vez que hacen una acérrima defensa de la unidad de España, de la monarquía, el ejército y la constitución. ¿Crees que esta deriva puede frenarse de alguna manera, con la entrada en el gobierno de Unidas Podemos, y con el fortalecimiento de las fuerzas soberanistas vascas, catalanas y gallegas en el Congreso?

Yo creo que es indudable que la nueva situación político-institucional que se abre puede permitir dar pasos claros en una dirección positiva de cara a la recuperación de la memoria histórica robada, silenciada y perseguida. Pero también estamos viendo el peligro evidente de que los objetivos a perseguir se sitúen únicamente en la vía de un reconocimiento simbólico-administrativo del gran crimen que supuso vivir el genocidio post-guerra y cuarenta años de dictadura: homenajes, días de memoria, placas,…

Es un ejemplo tan solo: está bien y es muy plausible exhumar a Franco y recuperar el Pazo de Meirás, pero con esto estamos abordando tan solo la punta del iceberg de lo que ha sido el expolio, privilegios y fortuna acumulado por la familia Franco. El bisturí, además, debe meterse mucho más a fondo. Deberá actuarse, no solo con esta familia, sino con toda la casta político-militar-empresarial-clerical que apoyó, medró y pervive hoy nadando en todo tipo de privilegios fruto de aquel franquismo. Debe destacarse por otro lado que en el programa de gobierno PSOE-UP referido al tema de la memoria, no hay referencia alguna a la exigencia de justicia en relación con los crímenes franquistas. Que el movimiento memorialista tenga cruzar el océano e ir a Buenos Aires (querella argentina) para que la exigencia de responsabilidades por los crímenes de lesa humanidad cometidos por el franquismo puedan abrirse paso, es una muestra evidente de que muchos y esenciales problemas siguen sin abordarse. Que no haya referencia alguna en este programa a la necesidad de anular o modificar substancialmente la Ley de Amnistía de 1977, reformar el Código penal en esta materia, derogar la Ley de Secretos Oficiales (¿no sería mejor trabajar por aprobar una Ley de Trasparencia?), acabar con las políticas gubernamentales, fiscales y judiciales que están amparando a responsables directos de los crímenes de Estado realizados durante el franquismo como Martín Villa, Billy el Niño, etc… es algo que debe preocuparnos seriamente y, a estos efectos, como ya se ha señalado, la política del nuevo gobierno sigue mostrando unos vacíos completamente injustificables.

Una última pregunta. Ahora se habla mucho de los presos políticos, pero desde la ley de Amnistía son muchos los militantes independentistas, comunistas y anarquistas que han pasado por las cárceles españolas –y todavía muchos los que permanecen en ellas-, mientras que ahora vuelve a escucharse la reivindicación de la Amnistía. ¿Qué valoración hace de aquella ley del 77? ¿No cree que fue realmente una trampa para evitar que pudiesen ser juzgados los responsables de los crímenes de la dictadura

La Ley de Amnistía de 1977 fue un auténtico fraude cometido por el Gobierno de UCD y consentido por todo el arco parlamentario de la oposición que votó a favor de la misma: PSOE, PSP, PCE, PNV, Minoría Catalana,… Por cada preso político antifranquista que salió a la calle gracias a ella (la mayor parte de los presos y presas políticas ya lo habían hecho para entonces por medio de indultos y leyes previas conquistados tras fortísimas luchas), quedaron amnistiados miles de cuneteros, asesinos, torturadores.. y todos los ministros, gobernadores y comisarios bajo cuyas órdenes habían actuado éstos. La Ley de Amnistía fue así una auténtica Ley de Punto Final que puso fin a la exigencia de responsabilidades por los crímenes franquistas que hasta ese momento había sido una seña de identidad del conjunto de fuerzas políticas y sindicales de izquierdas, nacionalistas y democráticas. Esta Ley de Amnistía, junto a los Pactos de la Moncloa (ambos fueron aprobados en el mismo mes de octubre de 1977) y los Acuerdos con el Vaticano, serían tres precedentes esenciales sobre los cuales, un año después, se asentaría la Constitución hoy vigente. Una Constitución que fue a su vez un auténtico “punto final global“ para el conjunto de los tres poderes principales que sustentaron el franquismo: el aparato policial-militar, el poder económico y financiero y la jerarquía eclesiástica.


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1 Comment

  1. Clara y muy profunda la entrevista. Toca diversos temas que muchos desconocemos y a los que hay que dar voz. Me abruma la humildad de Sabino.

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